09 DE NOVIEMBRE
COMIENZA PREPARACION 33 DIAS PARA CONSAGRARACIÓN AL INMACULADO CORAZON DE MARÍA!
UN PENSAMIENTO DIARIO PARA SAN JOSÉ EN EL MES DEDICADO A ÉL
Día 1:
Padre adoptivo de Jesús. Escogido por el Eterno Padre con amor previsor y gratuito, para ser custodio y defensor de Jesús, tú, oh San José, entras plenamente en el proyecto de la Salvación, según las promesas hechas por Dios al pueblo hebreo. Ayúdame, San José, a leer hoy, con amor, el Evangelio que describe la genealogía de Jesús.
Día 2:
Custodio de Jesús. Durante la vida terrena de Jesús, tú, oh San José, no te has preocupado de hacer cosas grandes sino de hacer bien la voluntad de Dios, también en las cosas más sencillas y humildes, con mucho empeño y amor. Enséñame San José la prontitud en buscar y realizar la voluntad de Dios.
Día 3:
Esposo de la Madre de Dios. Después de la perturbación inicial, oh San José, tu "sí" a la voluntad de Dios fue claro y preciso, aceptando a María como Esposa. Entonces, por ti, Jesús entró en la genealogía de David con pleno derecho delante de la ley y de la sociedad. Te confiamos, oh San José, a todos los padres para que siguiendo tu ejemplo acepten en el seno materno el don inestimable de la vida humana.
Día 4:
El hombre del silencio. Te acostumbraste al silencio, oh San José, estando con Jesús y María. La casa de Nazaret era un templo y ¡en el templo, sobre todo, se reza!.Enséñame, oh San José, a dominar mi locuacidad y a cultivar el espíritu de recogimiento.
Día 5:
El hombre de fe. Más que Abraham, a ti, oh San José, te tocó creer en lo que es humanamente impensable: la maternidad de una virgen, la encarnación del hijo de Dios. Fortalece, oh San José, a quien se desanima y abre los corazones para confiar en la Providencia de Dios.
Día 6:
El hombre de la esperanza. En la persona de Jesús, oh San José, tuviste la garantía del cielo y, por lo tanto, siempre estuviste lleno de profunda paz interior. Aumenta, oh San José, mis motivos para tener coraje, alimenta el aceite para mis lámparas.
Día 7:
El hombre del amor a Dios. Oh San José, tú distepruebas
de amor a Dios cuidando amorosamente a Jeús en vida escondida y en profunda sintonía con la voluntad de Dios. Enséñame oh San José, a amar a Dios con todo mi corazón, con toda mi mente y con todas mis fuerzas.
Día 8:
El hombre de la acogida. Oh San José, diste ejemplo de espíritu de acogida en la afectuosa ternura con tu esposa, en los servicios prestados a la gente, buena o mala, y estando siempre al lado de Jesús, el salvador de las almas. Oh San José, ¡Que yo descubra aquellos gestos que me hacen imagen viva de Dios amor, los gestos de acogida y de paz, los gestos de disponibilidad y de dedicación incondicional !.
Día 9:
El hombre del discernimiento. Con los ojos del alma, oh San José, ordenaste tu vida de piedad, tu trabajo, tu alimento, tu reposo, tus pensamientos más profundos, tus afectos, tus juicios, tus intenciones en el obrar. Ayúdame oh San José, a avanzar en las virtudes por la acción del Espíritu Santo que renueva la vida de las personas y de las comunidades.
Día 10:
El hombre de la docilidad. Santo Tomás define la docilidad como atención constante y deferente a las enseñanzas de los sabios. Tú, oh José, fuiste siempre muy dócil a las enseñanzas de Jesús y de María, su Madre. Aleja de nosotros oh San José, la presunción, la tonta estima de mis opiniones, la obstinación de seguir mis ideas.
Día 11:
El hombre de la entrega. Tú oh San José, no perdías tiempo en cosas vanas e inútiles y no obrabas con disgusto o mala gana. Ayúdame oh San José, en la oración, a no permitir que mi alma, se quede dormida y alcánzame una habitual disposición y fervor en mi vida.
Día 12:
El hombre de la simplicidad. Esta virtud oh San José, hacía parte de tu carácter y cada día más se perfeccionaba por el desapego de las criaturas. Ayúdame oh San José, a desear y gustar solamente a
Dios y a despegarme de todo lo que no sirve para mi vida espiritual.
Día 13:
El hombre de la confianza. Tu seguridad oh San José, estaba en adherir a la voluntad de Dios como se manifestaba día tras día. Haz oh San José, que nosotros tengamos la seguridad de quien confía en Dios y que en cualquier situación, aunque adversa, estemos en sus manos.
Día 14:
El hombre de la paz. Tú, oh San José, fuiste el custodio de aquel que trajo la paz al mundo, que predicó el amor, la fraternidad y la unidad y proclamó " felices los que trabajan por la paz". Oh San José, ayúdame a promover la paz en el ambiente donde yo vivo y trabajo.
Día 15:
Ejemplo de humildad. ¡ Como te sentías pequeño a tus ojos, oh San José!, ¡Como amabas tu pequeñez!. No hiciste milagros y mantuviste tu vida tan escondida que casi nada sabemos de ella. Ayúdame, oh San José, a huir de las alabanzas y de la gloria humana. Haz que encuentre gusto en vivir escondido y en relativizar mis intereses personales.
Día 16:
Ejemplo de fortaleza. Sin duda, oh San José, tu fortaleza alcanzó un grado de perfección muy elevado. Ella se manifestó especialmente en el soportar con serenidad el exilio en Egipto y la dureza del trabajo de cada día. Ayúdame oh San José, a no desfallecer frente a las tentaciones, fatigas y sufrimientos.
Día 17:
Ejemplo de obediencia. Tu obediencia, oh San José, fue admirable, especialmente cuando tuviste que huir a Egipto, luego de una orden delante de la cual habías tenido tantas razones para no realizar. Aleja de mí, oh San José, todas las excusas que mi egoísmo plantea para no cumplir la voluntad de Dios.
Día 18:
Ejemplo de justicia. Viviendo alejado de las cosas del mundo, oh San José, practicaste siempre la virtud de la justicia especialmente a través de tu trabajo de carpintero. Y ¡qué respeto tuviste para con el Rey y la Reina del Cielo! Alcánzame, oh San José total pureza de intenciones y de corazón y plena adhesión a Dios y a su voluntad.
Día 19:
Ejemplo de prudencia. Tu prudencia, oh San José, se manifestó en el desapego del mundo, en la castidad, en la pobreza, en tu espíritu de pobre y en la dedicación al trabajo de cada día. Haz, oh San José, que yo no haga nada sin antes confirmarme: "que sirve esto para la eternidad".
Día 20:
Ejemplo de pobreza. Tú, oh San José, viviste la pobreza voluntaria, sufriste las privaciones y las incomodidades de la pobreza, pero no quisiste cambiar tu condición por ningún tesoro de este mundo. Obténme, oh San José, la gracia del desapegarme de las riquezas y de desear únicamente los bienes eternos.
Día 21:
Ejemplo de gratitud. Nadie después de tu Esposa, oh San José, recibió tanto como tú, de la bondad de Dios. En tu justicia dabas gracias a Dios continuamente. Veías solo a Dios, pensabas sólo en Dios ; no obrabas sino por ÉL. Haz, oh San José, que yo tenga verguenza de mis ingratitudes y que tenga valentía de humillarme delante de Dios.
Día 22:
Ejemplo a los obreros. Como cada uno de nosotros, también tú, oh San José, probaste la fatiga, y el cansancio del trabajo de cada día. Ayúdame, oh San José, a redescubrir la dignidad de mi trabajo, sea cual sea, y de desarrollarlo con entusiasmo para el bien de todos.
Día 23:
Ejemplo de la misión. Oh, San José, ¡Que gran amor tuvistes por las almas! ¡Cuantas oraciones hiciste para su salvación! ¡Y todo eso inspirado por Cristo que habría de morir por la salvación del mundo!. Haz, oh San José, que yo pueda con la palabra y con la vida, ayudar al hombre de hoy a encontrar a Jesús, la Palabra que da respuesta definitiva a todas las preguntas esenciales del hombre.
Día 24:
Custodio de la virginidad. La Voz del Espíritu Santo encontró en tí, oh San José total acogida, porque tu vida fue llena únicamente de
Dios y tu fuerza fue sólo el amor que tuviste para Él. Haz, oh San José, que yo deje mis caminos y siga sólo a Dios que me llama a participar de su vida, y que tenga fuerza de hacer fructificar sus dones.
Día 25:
Consuelo de los que sufren. Oh San José, toda tu vida estuvo marcada por el sufrimiento: exilio, trabajo, pobreza. Pero tu corazón era feliz y tu alma siempre serena. Ayúdame oh San José, a darme cuenta de que la vida eterna y no el dolor, es la verdadera vocación del hombre. Presérvame ahora y siempre del llanto de los que no tienen esperanza.
Día 26:
Esperanza de los enfermos. En tu vida, oh San José, no todo fue claro y fácil de comprender. Sin embargo supiste encontrar tu misión única e irrepetible en la historia. Te ruego, oh San José, consolar hoy a todos los que están afligidos por la enfermedad. Llena sus días de personas amigas y desinteresadas.
Día 27:
Patrono de los moribundos. Tú, oh San José, tuviste la suerte de morir asistido por Jesús y tu esposa María. Tuviste siempre presente en tu vida la meta final o sea el cielo, con la certeza de alcanzarla; siempre atento a tu interioridad y dedicado a la contemplación. Ayúdame, oh San José, a pensar a menudo en el cielo donde todos somos invitados al banquete eterno.
Día 28:
Amparo de las familias. Oh, San José, la Escritura afirma que a tu lado y de María, Jesús "crecía en edad, sabiduría y gracia". Te ruego, oh San José, que los niños encuentren en la familia el ambiente ideal para desarrollar el amor y asumir los verdaderos valores.
Día 29:
Modelo de vida doméstica. Oh, San José, en la Familia de Nazaret asumiste plenamente tu responsabilidad con espíritu de colaboración y de humildad evangélica. Haz, oh San José, que los padres sepan unir todas las potencialidades del amor humano a las de una sana y adecuada espiritualidad.
Día 30:
Terror de los demonios. Oh, San José, fortificado por la presencia y el recuerdo de Jesús has podido vencer siempre cualquier ataque a tu fe por parte del demonio. Limpia, oh San José, mi corazón y mi mente de toda maldad para que sea un cristiano lleno de vida redimido por la sangre de Cristo.
Día 31:
Patrono de la Iglesia Universal. Oh, San José, por la misión que te fue confiada a la iglesia de Cristo haciendo que camine siempre en la verdad y el amor para ser luz del mundo. Guía oh, San José, a la Iglesia de Cristo en el camino de la santidad para que sea siempre más eficaz y alegre anunciadora del Evangelio.
Autor: P. Orides Ballardín. Prov.
¡Ven Espíritu Santo! Llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y se renovará la faz de la tierra. ¡Bendito Espíritu ilumina y transforma a la humanidad completa!
FUENTE INAGOTABLE DE LUZ
¡ILUMÍNANOS!
Sagrados Corazones Unidos del AMOR SANTO
Páginas
martes, 9 de noviembre de 2010
lunes, 1 de noviembre de 2010
CORONILLA POR LA PAZ
Coronilla por la Paz
(Favor rezarla por 7 dias seguidos)
(Favor rezarla por 7 dias seguidos)
Coronilla a la Preciosa Sangre de Cristo.
Padre nuestro, ave María y credo.
En las cuentas grandes de los misterios:
Preciosísima Sangre de Jesucristo, sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús, y en todos los corazones del mundo entero.
En las 12 cuentas siguientes: (12 porque suplicamos por la humanidad entera, representada por las 12 tribus de Israel).
………..“Preciosa Sangre de Jesús, sálvanos a nosotros y al mundo entero”…….
Gloria.
Que la preciosísima Sangre que brota de la sagrada cabeza de nuestro Señor Jesucristo, templo de la sabiduría divina, tabernáculo del divino conocimiento, luz del cielo y de la
tierra, nos cubra ahora y siempre. Amén.
Al terminar los cinco misterios:
Preciosísima Sangre de Jesucristo, sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús, y en todos los corazones del mundo entero. (3 veces).
Rezar una salve.
Coronilla por Venezuela
Padre Nuestro al comenzar cada misterio.
Padre nuestro, ave María y credo.
En las cuentas grandes de los misterios:
Preciosísima Sangre de Jesucristo, sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús, y en todos los corazones del mundo entero.
En las 12 cuentas siguientes: (12 porque suplicamos por la humanidad entera, representada por las 12 tribus de Israel).
………..“Preciosa Sangre de Jesús, sálvanos a nosotros y al mundo entero”…….
Gloria.
Que la preciosísima Sangre que brota de la sagrada cabeza de nuestro Señor Jesucristo, templo de la sabiduría divina, tabernáculo del divino conocimiento, luz del cielo y de la
tierra, nos cubra ahora y siempre. Amén.
Al terminar los cinco misterios:
Preciosísima Sangre de Jesucristo, sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús, y en todos los corazones del mundo entero. (3 veces).
Rezar una salve.
Coronilla por Venezuela
Padre Nuestro al comenzar cada misterio.
1er. Misterio: Jesus, Rey de Reyes, tu que sudaste sangre en Getsemani.
Respondemos todos: Por tu preciosa sangre, salva a Venezuela y al Mundo Entero (se repite todo 10 veces, luego gloria)
2do. Misterio: Jesus, Rey de Reyes, que derramaste tu sangre cuando te flagelaron.
Respondemos todos: Por tu preciosa sangre, salva a Venezuela y al Mundo Entero (se repite todo 10 veces y luego el Gloria)
3er. Misterio: Jesus, Rey de Reyes, que sangraste en tu Divina cabeza cuando te coronaron de espinas
Respondemos todos: Por tu preciosa sangre, salva a Venezuela y al Mundo Entero (se repite todo 10 veces y luego el gloria)
4to. Misterio: Jesus, Rey de Reyes, por la sangre que broto de tus hombros al cargar el madero.
Respondemos todos: Por tu preciosa sangre, salva a Venezuela y al Mundo Entero (Se repite todo 10 veces y luego el Gloria)
5to. Jesus, Rey de Reyes, que clavado en la cruz, entregaste tu vida por nosotros.
Respondemos todos: Por tu preciosa sangre, salva a Venezuela y al Mundo Entero (Se repite todo 10 veces y luego el Gloria)
jueves, 28 de octubre de 2010
ORACIÓN
ABRE MIS OIDOS
Señor Jesús: Abre mis oídos para escuchar tu cálida vozen cada sonido que percibo.
Abre mis ojos para observar tu bella luz que se refleja en todo lo creado.
Abre mi olfato para sentir tu fragancia exquisita y pura en cada ser humano.
Abre mi boca para saborear tu infinita bondad
en todo lo que acontece en este día.
Abre mis manos para palpar tu presencia en cada persona que se acerca.
Abre mi corazón para amarte en todo y todos obra perfecta de tu creación.
Abre mi voluntad para que la inundes con la tuya
y así servirte plenamente por siempre.
Padre Tomas Del Valle-Reyes
lunes, 25 de octubre de 2010
Sobre la Oración
DE POLÍTICA Y COSAS PEORESCATÓN
http://www.am.com.mx/, 22 Octubre 2010
Conozco algunos cuentecillos sobre el tema de la oración. Por ejemplo, el de los náufragos que flotaban en una balsa tras largos días en el mar. “¡Señor! -clama uno, desesperado-. ¡Si nos salvas te prometemos dejar de fumar, dejar de beber, dejar de jugar a las cartas, dejar de...!”. El otro lo interrumpe: “Ya no prometas más. La playa está a la vista”. O el del automovilista que se dirigía a una importante reunión. Iba con retraso, y no hallaba estacionamiento. “¡Dios mío! -elevó con angustia una oración-. ¡Si me haces el milagro de encontrarme un sitio dónde estacionar el coche te prometo una limosna de 2 mil pesos para los pobres!”. En eso, milagrosamente, un automóvil dejó un espacio justo frente a la puerta del edificio a donde se dirigía el sujeto. “No te molestes más, Diosito -dice el tipo-. Ya encontré lugar”.
Recordemos también al alpinista que resbaló al trepar a la alta cumbre, y quedó agarrado precariamente a unas hierbas sobre el abismo de mil metros de profundidad. “¿Hay alguien allá arriba?” -preguntó con tembloroso voz. Una majestuosa voz le respondió: “Estoy yo, hijo mío: tu padre Dios. Ten confianza en mí. Suelta esas hierbas. Te tomaré en mis brazos para que no caigas, y te elevaré por el aire hasta dejarte sano y salvo en la cima del monte”. Tras una pausa vuelve a decir el alpinista: “¿Hay alguien allá arriba?”. (Escribió Robert Frost: “Perdona, Señor, las inocentes bromas que hago sobre ti, y yo perdonaré la pesada broma que me hiciste a mí”).
Hay quienes dicen, con razón, que la religión debe estar en el corazón, no en las rodillas. Y un proverbio popular enseña que ante un perro bravo es bueno tener un padrenuestro en los labios, pero es mejor tener una piedra en cada mano. Sin embargo yo creo firmemente en el poder de la oración. Pienso que alguien escucha nuestras oraciones. (Billy Graham, predicador famoso, afirmaba que el único lugar donde Dios no oía sus oraciones era el campo de golf).
Cuando rezamos, algunas veces la respuesta es sí. Otras es no. Y las más de las veces es: “Échale ganas tú, hijo mío”. Aquel que reza con verdadera fe no hace abandono de su voluntad para poner toda la responsabilidad en Dios. Le pide con humildad que no lo deje solo en el trance que afronta, que lo acompañe en el dolor, en la esperanza. Y es que no rezamos para que Dios nos oiga, sino para oírlo a Él. (Kierkegaard dijo: “La oración no cambia a Dios, pero puede cambiarnos a nosotros”). Las oraciones deben ser un complemento de nuestros esfuerzos, no un sustituto.
Don Abundio, que es hombre de fe, pero realista, dice a propósito del cultivo de su tierrita en el Potrero de Ábrego: “Vale más cagarruta de chiva que bendición de obispo”. Con eso quiere decir que es mejor abonar el campo, trabajarlo, que esperar que la cosecha llegue como por milagro.
Debemos entonces orar como si todo dependiera de Dios, y trabajar como si todo dependiera de nosotros. Por estos días se está rezando una bellísima oración en Monterrey, ciudad sobre la cual se ha abatido con particular intensidad el mal de la violencia.
Dice así esa conmovedora plegaria:
“Señor Jesús, tú eres nuestra paz.
Mira nuestra patria dañada por la violencia y
dispersa por el miedo y la inseguridad.
Mira nuestra patria dañada por la violencia y
dispersa por el miedo y la inseguridad.
Consuela el dolor de quienes sufren.
Da acierto a las decisiones de quienes gobiernan.
Toca el corazón de quienes olvidan que somos hermanos
y provocan sufrimiento y muerte.
y provocan sufrimiento y muerte.
Dales el don de la conversión.
Protege a las familias, a nuestros niños, adolescentes
y jóvenes, a nuestros pueblos y comunidades.
Que como discípulos misioneros tuyos,
ciudadanos responsables,
sepamos ser promotores de justicia y de paz,
para que en ti nuestro pueblo tenga vida digna.
ciudadanos responsables,
sepamos ser promotores de justicia y de paz,
para que en ti nuestro pueblo tenga vida digna.
Amén”...
Todos deberíamos decir esta hermosa oración. Todos deberíamos poner en práctica lo que propone...
miércoles, 13 de octubre de 2010
ORACIÓN DE SANACIÓN
ORACION DE SANACION.
Consejo del Padre Robert DeGrandis:
“Tómalo con calma: La oración puede parecer algo abrumadora y puede sensibilizar algunas áreas dolorosas. Tómalo con calma. Relájate y recuerda que Jesús es el arqueólogo. Tu no tienes que cavar. El Espíritu Santo sacará a la superficie lo que esté preparado para ser sanado”
* * *
NACIDO PARA SER LIBRE: Señor Jesús, gracias por tu presencia hoy. Sé que me amas y que me estás llamando por mi nombre. Viniste a liberar a los cautivos. Gracias por Tu amor y Tu piedad que me liberan constantemente de vínculos y me llenan de Tu vida abundante. Yo te alabo, te bendigo y te adoro.
Me pongo bajo tu protección, Señor, y me cubro con Tu Preciosa Sangre y pido a los Ángeles, a los santos y a Tu Madre Bendita que intercedan por mí.
“Él te libra del lazo del cazador que busca destruirte; te cubre con sus alas y será su plumaje tu refugio” (Sal. 91, 3 – 4)
AUNQUE TU ME HAYAS HERIDO: Señor, me sumerjo en un perdón profundo para limpiarme de cualquier raíz de amargura o resentimiento. Centro mi oración ahora sobre l persona que más me ha fastidiado en la última semana. Perdono a esa persona desde lo más profundo de mi corazón y bendigo a esa persona. Absuelvo de toda culpabilidad a cada persona que me haya herido en el último mes. Jesús, porque te amo, perdono a esas personas: “Aunque me hayan herido, yo no los voy a herir. Los entrego a Jesús, los perdono, los acepto y los amo tal y como son”. Por un acto de voluntad, perdono a todos aquellos que me han herido desde el principio de este año. Jesús, bendícelos.
“Arranquen de raíz entre ustedes los disgustos, los arrebatos, el enojo, los gritos y toda clase de maldad. Por el contrario, muéstrense buenos y comprensivos unos con otros, perdonándose mutuamente, como Dios los perdonó en Cristo.” (Ef 4, 31 – 32)
POR EL QUE MÁS ME HA HERIDO: Señor, ahora te ruego por la persona que más daño me ha hecho en la v ida, la que es como el origen de todo mi dolor. Elevo esta persona a Ti, para que reciba Tu bendición.
“Sopórtense y perdónense unos a otros, si uno tiene motivo de queja contra otro”. (Col 3, 13)
YO ME PERDONO: Señor Jesús, te pido la gracia de perdonarme de verdad por mi mayor pecado, por la mayor falta de fe en mi relación contigo. Me perdono por eso, Señor. Tú me has perdonado y ahora recibo de Ti la gracia de perdonarme de verdad.
“Que la paz de Cristo reine en sus corazones” (Co 3, 15)
SEÑOR, TE PIDO PERDÓN POR ELLOS: Señor, me pongo en Tu presencia y te pido por todos aquellos que llevan mi sangre, que no están perfectamente unidos a Ti. Señor, te pido perdón por sus culpas. Me uno a la oración de Daniel cuando intercede por su pueblo y digo: “¡Señor, Dios grande y temible, que aguardas la alianza y el amor a los que te aman y observan tus mandamientos. Nosotros hemos pecado, hemos sido injustos y rebeldes y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus leyes” (Dn 9, 4 – 5). “... porque nos hemos sublevado contra Yahvé. De Él esperamos solamente el perdón y la misericordia” (vs. 8 – 8). “Ahora, pues, oh Dios nuestro, escucha la plegaria y las súplicas de tu siervo, y, por amor de ti mismo, haz brillar Tu Rostro sobre tu santuario devastado. Dios mío, inclina tus oídos y escucha. Abre tus ojos y mira cómo está arruinada la ciudad sobre la cual ha sido pronunciado tu Nombre. No nos apoyamos en nuestras buenas obras, sino que derramamos nuestras súplicas ante ti, confiados en tu gran misericordia. Señor, escucha; Señor, perdona; Señor, atiende. Obra, Dios mío, no tardes más, por amor de Ti mismo, ya que tu Nombre ha sido invocado sobre tu ciudad y tu pueblo”. (vs. 17 – 19)
“Sean constantes en la Oración...” (Col 4, 2)
JESÚS ES SEÑOR: Señor, ante ti, confieso que mis antepasados han podido estar mezclados en ocultismo, espiritismo, brujería y toda forma de buscar información en fuentes ocultas. Señor, perdona. En nombre de Jesús y con el poder del Espíritu Santo, tomo y uso la autoridad que Tu me has conferido como cristiano lleno del Espíritu. Rompo el poder del mal sobre mis antepasados con esa autoridad; acabo con todas las maldiciones, brujerías, hechizos, malos deseos, vudú, magia negra, secretos hereditarios, conocidos y desconocidos. Deshago todos los votos satánicos, pactos, ataduras y vínculos con fuerzas satánicas, corto la transmisión de esos vínculos a través de mis antepasados. Rompo los efectos de todos los vínculos mentales que haya habido con clarividentes, astrólogos, mediums, videntes ocultos y adivinos. Renuncio a cualquier participación en sesiones de adivinación y cualquier actividad con las cartas del tarot o tabla ouija, astrología y juegos ocultos de todo tipo. Renuncio a todas las formas en que Satanás me puede tener cogido. Rompo con las transmisión de todas las obras satánicas que hayan pasado a través de las generaciones. Señor, por favor, remueve de mis antepasados todos los efectos que hayan podido provocar el estar involucrados en lo oculto. Recupero cualquier territorio que haya sido entregado a Satanás por mis antepasados, y lo coloco bajo el poder de Jesucristo. Señor, por favor, c rea en mi familia hombres y mujeres sanos que estén profundamente comprometidos con Tu verdad.
“Por eso Dios lo engrandeció y le concedió el Nombre que está sobre tono nombre, para que, ante el Nombre de Jesús, todos se arrodillen en los cielos, en la tierra y entre los muertos. Y toda lengua proclame que Cristo Jesús es El Señor, para gloria de Dios Padre”. (Fil. 2, 9 – 11)
TOCA, CURA Y HAZNOS NUEVOS: Ahora ruego para que las aguas de mi Bautismo fluyan a través de todas las generaciones pasadas, a través de mi árbol genealógico. Deja que fluya la Sangre de Jesús, que limpia y da vida, a través de cada generación; primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, etc., hasta los primeros tiempos. Deja que la Sangre de Jesús fluya desde la Cruz a través de todos los padres y sus hijos hasta la duodécima generación, tocando y sanando íntegramente. Ahora coloco la Cruz de Jesucristo entre mi persona y cada generación de mis antepasados, y rompo la transferencia de todas las fuerzas opresoras de la vida que obran contra mí, en mí o a través de mí.
“... porque ésta es Mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que es derramada por una muchedumbre para el perdón de sus pecados” (Mt. 26, 28)
INTEGRIDAD EN EL MATRIMONIO: En nombre de Jesucristo rompo todos los patrones de profunda infelicidad matrimonial de mi árbol genealógico.
Digo “NO” a toda supresión de la esposa y a todas las expresiones de falta de amor en el matrimonio. Paro todo odio, deseo de muerte, cualquier deseo o intenciones malas en las relaciones matrimoniales. Acabo con toda transmisión de violencia, venganza, rencor, todo comportamiento negativo, toda infidelidad y decepción. Pongo fin a toda transmisión codificada que impide relaciones duraderas. Renuncio a esquemas de tensión familiar, de divorcio y falta de sensibilidad, en el nombre de Jesús; acabo con todos los esquemas que estén profundamente arraigados en ese sentirse atrapado en un matrimonio infeliz y todos los sentimientos de vacío y fracaso. Padre, perdona a mis familiares por todas las formas en que han deshonrado el Sacramento del Matrimonio. Por favor, haz que en toda mi familia haya muchos matrimonios bien avenidos, llenos de amor, fe, fidelidad y cariño.
“No apagarán el amor ni lo ahogarán océanos ni ríos” (Cant. 8, 7)
SANANDO NIÑOS HERIDOS: Señor, ahora disuelvo todos los esquemas que hirieron a los niños en mi linaje. Voy contra todas las formas hirientes, los abortos, embarazos (interrumpidos) perdidos, embarazos no deseados, bebés que no hayan sido bienvenidos y nacimientos concebidos fuera del matrimonio. Renuncio a todas las formas de no valorar la vida; rechazo todos los hábitos de destrucción, abandono y secuestro, emocional y físico de niños. Digo “no más” a todos los tipos de partos difíciles o problemáticos y de gestaciones anormales. Señor, te pido perdón por todas las formas en que mis antepasados han ocasionado daño a los niños. Te pido, Señor Jesús, que intervengas personalmente, para sanar las heridas y detengas la continuidad de este modelo satánico. Padre, haz que la gente de mi linaje respete y ame a sus hijos y que les eduquen de forma que te honren. Haz que los futuros hijos de mi familia sepan lo que es ser amados profundamente.
“Dejen a esos niños y no les impidan que vengan a mí porque el Reino de los Cielos es de los que se asemejan a los niños” (Mt. 19, 14)
SANACIÓN SEXUAL: De nuevo me pongo ante Ti, Señor, por los pecados de mis antepasados. Ahora pongo fin a todos los caminos profundamente surcados de pecado sexual. Digo “NO” a todas las tendencias de exhibición indecente, violación, fornicación, masturbación, acoso sexual, incesto y perversión. Renuncio a toda bestialidad, masoquismo, sadismo, ninfomanía, lujuria y prostitución en mi familia. Pongo fin a toda agresión sexual, desórdenes de mi personalidad, traumas sexuales y desviación en el comportamiento. Ordeno a cada demonio que esté enganchado en estos esquemas que se marche ahora, en nombre de Jesús. Tomo la espada del Espíritu Santo para romper esta cadena de vínculos malignos. Padre, perdona y trae salud sexual e integridad donde había enfermedad. Padre, deja que todo mi linaje tenga una sexualidad sana. Deja que cada expresión sexual sea pura y agradable a ti, Señor. Te bendigo, te adoro y te alabo. Gracias por ver Tu Luz, Tu integridad y Tu bendición a través de toda esta área de mi genealogía.
“La voluntad de Dios es que se hagan santos... que cada uno sepa buscarse una esposa con santidad y respeto” (1 Tes. 4, 3 – 4)
SALUD MENTAL: Con el poder de la Sangre de Jesús rompo todos los esquemas de enfermedad mental y locura que puedan estar codificados en mi sistema ancestral. Rompo todo comportamiento anormal, antisocial, paranoias, esquizofrenias, patrones pasivos o agresivos, desórdenes de la personalidad y tics nerviosos. Rompo toda la inflexibilidad, perfeccionismo (obsesivo), patrones de comportamiento maniaco – depresivo y rarezas. Interrumpo toda herida y represión de la masculinidad; llevo a fin todas las formas generacionales de opresión y daño al espíritu femenino. Sello los caminos escondidos de autodestrucción que haya habido en mi historia familiar. Señor, llena estas áreas con tu perdón y paz. Padre, imprime en mi linaje la salud mental y la integridad. Haz que cada uno tenga la mente en Cristo. Haz que broten esquemas de mente clara, equilibrio emocional y relaciones sanas. Acaba con todos los modelos profundamente oscuros de pesadez emocional y espiritual, incapacidad de jugar, de divertirse y de expresar alegría. Te pido, Jesús, que entre en mi linaje un espíritu risueño y alegre. Gracias, Señor Jesús.
“... transfórmense por la renovación de su mente” (Ro. 12, 2)
AMOR SIN TEMOR: Ahora acabo con todas las clases de miedo en mi árbol genealógico. Tomo autoridad sobre todo miedo de rechazo y miedo al fracaso. Digo “NO” a todos los miedos al agua, a los hombres, a las alturas, a los éxitos o a los fracasos, al gentío, a las mujeres, a Dios, a la muerte, a salir del hogar, a lugares cerrados, a espacios abiertos, a hablar públicamente, a viajar en avión y al dolor. Señor, deja que mi familia en todas las generaciones, sepa que no hay temor en el amor. Deja que tu amor perfecto llene toda mi historia familiar y que todo recuerdo de temor desaparezca. Te alabo, te bendigo, Señor.
“En el amor no hay temor. El amor perfecto echa fuera el temor” (1 Jn. 4, 18)
SANANDO HÁBITOS INCORREGIBLES: Tomo la espada del Espíritu Santo y corto los efectos de hábitos incorregibles. Pongo fin a todas las formas de adicción al juego, a comprar, a hablar, a la bebida, a la comida y al abuso de fármacos. Rompo todos los moldes de acumular y derrochar recursos y talentos. Me opongo a la mezquindad y al robo. Padre, perdona y libera a mi familia de los vínculos de todos los hábitos incorregibles por Tu piedad, gracia y generosidad.
“...Me han enviado... para sanar los corazones heridos, para anunciar a los desterrados su liberación y a los presos su vuelta a la luz” (Is. 6, 1 – 1)
SANANDO TODAS LAS ENFERMEDADES: Ordeno a todas las clases de enfermedades de mi código genético que dejen de existir. Tomo la espada del Espíritu Santo y corto todos los vínculos de cualquier clase de enfermedad: enfermedades del corazón, enfermedades de la sangre, de los riñones, hígado, páncreas, cáncer y problemas digestivos; enfermedades relacionadas con la comida (anorexia, bulimia, obesidad, peso muy bajo), úlceras y tendencias a formar tumores. Me opongo a todos los tipos de enfermedades de la mujer, problemas menstruales, hormonales, infertilidad y frigidez sexual. Rompo el vínculo de todos los problemas sexuales masculinos, impotencia, problemas de próstata y enfermedades transmitidas. También rompo las deformidades físicas, problemas de oído, inmunodeficiencias, enfermedades raras, ojos delicados, mala dentadura, pies planos. Me opongo a todo tipo de migraña, convulsiones, retraso mental, problemas pulmonares y respiratorios, alergias, artritis, reumatismo, enfermedades de la piel o de los huesos. Renuncio a toda clase de traumas físicos que hayan llegado a mí a través de las generaciones. Corto esa conexión. Extirpo la raíz, causa de todas las enfermedades físicas y debilidades inexplicables. Señor, libérame de los efectos de esos caminos de enfermedad grabados en mis antepasados. Pon fin a su propagación. Padre, perdona a aquellos en mi familia que han elegido la enfermedad para evitar la vida; por las formas con que han afrontado las necesidades de manera insana. Haz que un nuevo modelo de “elegir la vida” fluya como río a través de mi genealogía. Te alabo, Señor.
“...Y todos los que lo tocaban quedaban sanados” (Mc. 6, 53)
DEL CRIMEN A CRISTO: Me enfrento ahora al Maligno por todo el daño hecho por estafadores, explotadores, torturadores, chantajistas y extorsionistas en mi árbol genealógico. Cierro la puerta al daño hecho por toda clase de criminales. Toda corrupción y brutalidad que haya existido a través de mi linaje, tiene que cesar ahora, en el nombre de Jesús. Corto todas las ligaduras de venganza, comportamiento violento y explosivo y todo perjuicio causado con malicia.
“... deseamos actuar bien en todo” (Heb. 12, 18)
AMOR, NO ODIOS: Con el poder del Espíritu Santo pongo fin a todas las respuestas profundamente enraizadas en el odio; odio a otros, odio a uno mismo, odio a Dios, odio racial y fanatismo religioso. Padre, perdona. Haz que mi árbol genealógico esté poblado por hombres y mujeres llenos de amor. Haz que de ellos brote la vida sana y sean donantes de vida y sanadores.
“Mi Mandamiento es éste: Ámense unos a otros como Yo los he amado” (Jn. 15, 12)
UNA MUERTE SUAVE Y DULCE: Ahora intercedo por todas aquellas personas en mi familia que hayan muerto en temprana edad, que no hayan sido amadas, que no hayan tenido funerales adecuados u oraciones, y que no hayan tenido un entierro lleno de amor cristiano. También oro por todos aquellos que han tenido muertes terribles, con largas agonías; muertes violentas, envenenados, baleados, muertos por fuego, por explosiones o apuñalados, ahorcados, ahogados, en acciones de guerra o matados por animales. Pongo ante ti, Señor, a todos mis antepasados que murieron de forma inexplicable y misteriosa, por accidentes o por suicidio. Haz que la transmisión de tendencias a muertes horribles y fuera de lo normal, cesen ahora. Señor, haz que tu amor que sana, que es misericordioso y que perdona, los toque con ternura. Tú, Señor, haz que desde ahora solo tengan una muerte dulce y suave. Haz que experimenten un tránsito cristiano de la vida a la muerte. Padre, has que nadie en mi familia muera hoy sin conocer personalmente a Nuestro Señor Jesucristo.
“El que vive por la fe en Mí, no morirá para siempre” (Jn. 11, 26)
SEÑOR, HAZNOS UNA FAMILIA UNIDA: Ahora pongo fin a todo tipo de ruptura en mi genealogía. Rompo con autoridad todos los caminos de separación de la familia y de la Religión; pongo una barrera a aquellos, niños, jóvenes, adultos y padres, que intentan abandonar el hogar; me opongo a todos los que se escapan para casarse, o se escapan a la legión (grupos armados, bandas, asociaciones ilegales, etc.) o para unirse a sectas religiosas. Disuelvo todas las raíces de aislamiento, de huidas y fugas. Padre, rodea mi árbol genealógico con Tu corazón que perdona y ama. Codifica en mi familia un modelo de participación en una comunidad sana. Haz que todos estén unidos. Permite que seamos gente abierta y capaz de relacionarnos de forma entrañable.
“¡Qué bueno y agradable cuando viven juntos los hermanos!” (Sal. 133, 1)
JUSTICIA Y MISERICORDIA: Ahora me opongo a todos los esquemas de injusticia en mis antepasados. Sello todos los canales genéticos de depravación, esclavitud, encarcelamiento injusto, represión de cualquier tipo, pobreza, estrechez económica y crimen, con la Sangre de Jesús. Me opongo a todas las clases de injusticia social y política. Renuncio a todos los tipos de rechazo social. Corto todos los vínculos de brutalidad y de rechazo a la gente. Estoy en contra de todo tipo de marginación, gente sin hogar y desamparados. M e opongo a toda clase de sufrimiento por condiciones abrumadoras, climas duros e inviernos crudos. Rompo todos los patrones de hambre y abandono, traición o vergüenza pública. Padre, pon el óleo de tu Espíritu Santo en todos estos modelos de mis antepasados y sana todo recuerdo de dolor. Padre, perdona a toda la gente que les causó daño. Haz que todo mi linaje conozca modelos de justicia, condiciones de vida sana, suficiente comida, suficiente dinero, comida, seguridad y calor.
“...lo que el Señor te exige: tan sólo que practiques la justicia, que sepas amar y te portes humildemente con tu Dios” (Mi. 6, 8)
SIRVIENDO A UN SOLO DIOS: Ahora rechazo las idolatrías de las generaciones. Corto los vínculos que conecta y me atan a esos tipos de idolatría de mis parientes en épocas pasadas. Rechazo los ídolos de mi hogar: joyas, formas de transporte, comida, bebida, títulos, tierras, animales y posesiones de toda clase. Padre, perdona todo esto. Hago una santa elección para mi árbol genealógico: “solo serviremos a un solo Dios, al Dios vivo”.
“... digan hoy mismo a quiénes servirán... por mi parte, yo y los míos, serviremos a Yahvé” (Jos. 24, 15)
EL DOLOR DE SER DIFERENTES: Renuncio a todos los efectos por ser diferente que estén grabados en mi herencia. Tomo la autoridad sobre todos los efectos de color de los ojos, de la piel, del tamaño, del cuerpo y los talentos. Corto la transmisión del sufrimiento por tener diferentes idiomas, cultura, raza, color, por aquellos que han sentido que sus propios padres son feos o raros; corto la ruta del dolor transmitida por defectos visibles de nacimiento, así como también por deformidades y retrasos. Padre, las respuestas a estas y otras diferencias han podido transmitirse a través de generaciones. Por favor, Señor, cesa esta transmisión y perdona a aquellos que causaron el daño. Envía tu amor a través de las generaciones para que las toque y las sane plenamente. Gracias, Jesús.
“... me tejiste en el seno de mi madre. Te doy gracias por tantas maravillas que Tú has ejecutado; en efecto, admirables son tus obras y mi alma bien lo sabe” (Sal. 139, 13 – 14)
SANANDO LA LENGUA: Levanto mi voz para cortar la transmisión de todo problema de comunicación, dificultad para comunicarse, miedo a hablar en público, defectos en el habla y, especialmente, el tartamudeo. Gracias, Señor, por sanar a tu gente. Me opongo a todos los medios de herir a otros verbalmente, la mentira, la calumnia, la injuria, el rumor y el chisme; me opongo a toda blasfemia, maldad y traición por la lengua. Padre, perdona; haz que mis familiares sean gente que comunique la sanación y la santidad. Gracias, Señor.
“Anunciaré todo el día tu justicia...” (Sal. 71, 4)
CORTAR DE RAÍZ: Ahora corto todos los patrones de sufrimiento interminable, incluyendo la necesidad de sufrir y la necesidad de fracasar; rompo todos los caminos de sufrimiento por sentirme inútil, indigno y sin esperanza. Quito todos los patrones repetidos de sentirme descorazonado, sin raíces y de no pertenecer a nadie. Corto todas las raíces de desesperación e indignidad, trauma emocional y parálisis. Digo “NO” a todos los patrones de rechazo, amargura, resentimiento y faltas de perdón. En nombre de Jesucristo renuncio a todos los caminos del mal, negativismo y falta de amor en mis antepasados. Señor, reclamo que quites de mi mente cualquier pensamiento obsesivo y que Tú estés dispuesto a sanar cualquier clase de vergüenza, dolor o pena, a revelar los pecados ancestrales y que Tú digas: Ahora es el momento de liberación”.
“Ya llega el hacha a la raíz de los árboles” (Lc. 3, 9)
Señor, reclamo que con un soplo de Tu Espíritu envíes perdón a través de todas mis generaciones. Gracias por tocar, sanar y hacerme nuevo, en Tu Nombre, Jesús. Amén.
WEB SITE: jesussalvaamifamilia.org
jueves, 30 de septiembre de 2010
Coronilla de San Miguel Arcángel
Coronilla de San Miguel
La coronilla de San Miguel se reza de la siguiente forma:
En el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo.
Dios mío, ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
I
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Serafines, infunde en nuestro alma la llama de la Caridad Perfecta. Amén.
Padre Nuestro y tres Ave Marías.
II
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Querubines, dígnate darnos tu gracia para que cada día aborrezcamos más el pecado y corramos con mayor decisión por el camino de la santidad. Amén.
Padre Nuestro y tres Ave Marías.
III
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Tronos, derrama en nuestras almas el espíritu de la verdadera humildad. Amén.
Padre Nuestro y tres Ave Marías.
IV
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Dominaciones, danos señorío sobre nuestros sentidos de modo que no nos dejemos dominar por las malas inclinaciones. Amén.
Padre Nuestro y tres Ave Marías.
V
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Principados, infunde en nuestro interior el espíritu de obediencia. Amén.
Padre Nuestro y tres Ave Marías.
VI
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Potestades, dígnate proteger nuestras almas contra las asechanzas y tentaciones del Demonio. Amén.
Padre Nuestro y tres Ave Marías.
VII
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Virtudes, no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.
Padre Nuestro y tres Ave Marías.
VIII
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Arcángeles, concédenos el don de la perseverancia final en la fe y buenas obras, de modo que podamos llegar a la gloria del paraíso. Amén.
Padre Nuestro y tres Ave Marías.
IX
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Ángeles, dígnate darnos la gracia de que nos custodien durante ésta vida mortal y luego nos conduzcan al paraíso. Amén.
Padre Nuestro y tres Ave Marías.
Padre Nuestro en honor a San Miguel.
Padre Nuestro en honor a San Gabriel.
Padre Nuestro en honor a San Rafael.
Padre Nuestro en honor a tu Ángel Custodio.
Glorioso San Miguel, caudillo y príncipe de los ejércitos celestiales, fiel custodio de las almas, vencedor de los espíritus rebeldes, familiar de la casa de Dios, admirable guía después de Jesucristo, de sobrehumana excelencia y virtud, dígnate librar de todo mal a cuantos confiadamente recurrimos a tí, y haz que mediante tu incomparable protección adelantemos todos los días en el santo servicio de Dios.
V. Ruega por nosotros, glorioso San Miguel, príncipe de la Iglesia de Jesucristo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar sus promesas.
Oremos. Todopoderoso y Eterno Dios, que por un prodigio de tu bondad y misericordia a favor de la común salvación de los hombres escogiste por príncipe de tu Iglesia al Gloriosísimo Arcángel San Miguel, te suplicamos nos hagas dignos de ser librados por su poderosa protección de todos nuestros enemigos, de modo que en la hora de la muerte ninguno de ellos logre perturbarnos, y podamos ser por él mismo introducidos en la mansión celestial para contemplar eternamente tu augusta y divina Majestad. Por los méritos de Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
Tras el rezo de la Coronilla es tradición añadir a continuación una oración a la Vírgen (Salve, Reina de los cielos...) Nosotros vamos a poner a continuación el Reina de los Ángeles:
¡Oh, Augusta Reina de los cielos y Señora de los ángeles!
Pues habéis recibido de Dios el poder y la misión de aplastar la cabeza de la Serpiente infernal; dignaos escuchar benigna las súplicas que humíldemente os dirigimos; enviad las santas legiones para que, bajo vuestras órdenes, combatan a los demonios, donde quiera repriman su audacia y los persigan hasta precipitarlos al abismo.
¿Quien cómo Dios?
Santos Ángeles y Arcángeles, defendednos y guardadnos. ¡Oh, buena y tierna Madre! Vos seréis siempre nuestro amor y nuestra esperanza. ¡Oh, divina madre! Enviad los santos ángeles para defendernos y rechazar lejos al Demonio, nuestro mortal enemigo.
Amén.
Un día San Miguel Arcángel apareció a la devota Sierva de Dios Antonia De Astónac en 1750. San Miguel le dijo a lareligiosa que deseaba ser honrado mediante la recitación del Rosario de los Ángeles. Realmente sabemos (nosotros, pues hay una biografía publicada) muy poco sobre Antonia; tan sólo que fue una religiosa carmelita que no ha llegado a ser beatificada (Siervo de Dios es el grado anterior a venerable). Sin embargo la Coronilla y las promesas que la enriquecen fueron aprobadas por el papa Pío IX y bendecida con abundantes indulgencias.
Promesas
Las promesas que San Miguel hizo a la Sierva de Dios fueron las siguientes: A los que practiquen ésta devoción en su honor (El rezo de la coronilla), les promete Grandes bendiciones, entre ellas enviar un ángel de cada coro celestial para acompañar a los devotos a la hora de la Santa Comunión. Además, a aquellos que recen la Coronilla todos los días les asegura que disfrutaran de su asistencia continua (durante ésta vida y después de la muerte). Por último promete que serán acompañados de todos los ángeles y que, tras la muerte, él y todos sus seres queridos, parientes y familiares, serán librados del purgatorio.
Indulgencias
El Papa Pío IX confirmó la Coronilla de San Miguel y la enriqueció con abundantes indulgencias (Remisión de las penas de los pecados ya perdonados), estas son:
- Indulgencia parcial a quien rece la Coronilla con el corazón contrito.
- Indulgencia parcial a quien cada día llevare consigo la corona o besaren la medalla de los Santos Ángeles que de ella cuelga.
- Indulgencia Plenaria, una vez al mes, a aquellos que la rezaren diariamente, el día que escogieren, verdaderamente contritos, confesados y comulgados, y rogando por las intenciones de Su Santidad.
- Indulgencia plenaria, con las mismas condiciones - contritos, confesados, comulgados y habiendo rezado por las intenciones de Su Santidad y la Coronilla- en las fiestas de:
a) La aparición de San Miguel Arcángel (8 de mayo).
b) La dedicación de San Miguel Arcángel (29 de Septiembre).
c) La fiesta de los Santos ángeles custodios (2 de octubre).
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Oración por el deslave en Tlahitoltepec, Oaxaca, México
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Oracion de Proteccion ante Desastres Naturales
Padre Celestial, venimos a Ti por medio de tu hijo Jesús para que cuides a todo el mundo Estamos unidos en esta oración para pedirte perdón y misericordia por los meritos de la sangre preciosa de tu hijo amado Jesucristo por todos los pecados cometidos de este pueblo y por nosotros.
Padre Celestial, creemos en Ti y en tu misericordia y creemos que Tu enviaste a Jesús para nuestra salvación, por eso te pertenecemos por medio del pacto de sangre.
Somos tus hijos no nos abandone pues aceptamos a Jesús como nuestro salvador.
Eres nuestro Dios y por eso venimos a donde Ti con un corazón contrito y humillado.
No permitas que el enemigo del alma y del cuerpo nos atormente.
Padre Celestial envía tu ejército celestial a pelear esta batalla a favor nuestro.
Padre omnipotente y omnisciente por medio de tu hijo Jesús te pedimos que nos aleje todas las fuerzas negativas de la naturaleza que puedan afectar a nuestras naciones: inundaciones, huracanes, tormentas, ciclones, tornados, rayos, temblores de tierra, terremotos, maremotos, tsunamis, volcanes, calor extremo, fuego, incendios forestales y sequías.
Yo sé que el SEÑOR, nuestro Soberano, es más grande que todos los dioses. YO CONFIO EN EL
El SEÑOR hace todo lo que quiere en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos sus abismos.
Levanta las nubes desde los confines de la tierra; envía relámpagos con la lluvia y saca de sus depósitos a los vientos.
Padre tu eres el creador del Universo, todo ha sido obra de tus manos, Tú empapas los surcos de la tierra y nivela sus terrones, Tú calmas el estruendo de las olas y el alboroto de los pueblos .
Tú mantienes firmes las montanas con Tú poder y fuerza. Hiciste que la tierra temblara y se abriera, ¡Cierra ahora sus grietas pues se desmorona!Padre por medio de tu hijo Jesús te pedimos que selles con la sangre preciosa de tu hijo amado Jesús los abismos de esta tierra y del mar y selles las fallas tectónica de nuestra tierra-Padre celestial te pedimos por medio de tu hijo amado Jesús que alejes de nuestra orbita terrestre cualquier fenómeno astronómico planeta, meteorito, satelite, estrella o cualquier evento natural que pueda causar daño sobre el medio ambiente o en nuestras personas.Vengan, cantemos con júbilo al Señor; aclamemos a la roca de nuestra salvación.
Lleguemos ante él con acción de gracias, aclamémoslo con cánticos. Porque el Señor es el gran Dios, el gran Rey sobre todos los dioses.
En sus manos están los abismos de la tierra; suyas son las cumbres de los montes. Suyo es el mar, porque él lo hizo; con sus manos formó la tierra firme.
Vengan, postrémonos reverentes, doblemos la rodilla ante el Señor nuestro Hacedor.Porque tu eres nuestro Dios y nosotros somos tu pueblo; ¡somos un rebaño bajo Tu cuidado!
Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón.
Alabemos al Señor, porque El es bueno; porque para siempre es su misericordia
Padre tu eres nuestro Dios, el todopoderoso. Tu eres mi Dios, en quien confío, el que me libra del lazo del cazador, de la peste destructora, de la pestilencia de la noche, y de la plaga, por eso levanto mis ojos hacia ti Señor para pedirte que nos envíe Tus ángeles para que acampen alrededor nuestro, guardes a mi familia de todo mal, guardes nuestras entradas y salidas ahora y siempre, todos nuestros caminos y líbranos de todos los peligros.
En este momento sello mi cuerpo, mi alma y mi espíritu con la sangre de Jesús y sello con la sangre de Jesús cada uno de los miembros de mi familia y en fe me coloco la cruz de Jesús en mi frente y en la frente de cada uno de los miembros de mi familia.Bendice a esta isla y a este pueblo. Bendice a cada persona que esta intercediendo a favor nuestro.
Bendice este lugar y a esta tierra, el aire, el agua y los cielos.
Bendice toda tu creación. Bendice de manera especial a todos tus siervos.
Gracias por enviarnos a tu hijo Jesús. Bendito y alabado seas por siempre.
Alabado sea tu nombre por toda la eternidad.Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como eran en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como eran en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como eran en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
ORACIÓN POR MÉXICO

Señor Padre Misericordioso
Que en la oscuridad siempre encontremos Tu Luz, en la tragedia Tu Consuelo, en la tristeza sintamos tu Infinito Amor, en la desesperación Tus Manos Protectoras.
Ayuda Señora a cada una de las personas que en estos momentos sufren las consecuencias de las inundaciones. Extiende Tu Mano Señor y llévales TU AMOR Y TU CONSUELO, asístelos en su pena y en su dolor. Aquellos que no te recuerden; toca sus corazones y conviértelos.
Señor te pido por cada una de las almas que ahora han partido a Tu Casa, por consecuencia de estos desastres, y también te pido por cada uno de los familiares que sufren la pérdida de sus seres queridos.
Señor Ten piedad de este pueblo de México que no ha sabido valorar todas las bendiciones y las gracias que en Tu Inmenso Amor de Padre nos has entregado.
Ten piedad Señor de nosotros.
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sábado, 4 de septiembre de 2010
DIOS PADRE SE MANIFIESTA - Mensajes a J.V. - México

Le informamos que se encuentra(n) disponible(s) el(los) más recientes e IMPORTANTES Mensajes a J.V. :
Mayo 4_10 Vuestro corazón pide amor y Yo Soy todo Amor.
Temas:
- Nuevamente os pido, Mis pequeños, el vivir Conmigo, el vivir bajo Mi Voluntad.
- Estoy uniendo a la humanidad entera en Mi Amor, vosotros lo iréis sintiendo cada vez más.
- Que haya mucho amor, Mis pequeños en vuestra oración, que no hagáis vuestra oración porque tenéis que hacerla.
- Yo, vuestra Madre estoy luchando y uniendo el rebaño, el gran rebaño de Mi Hijo alrededor del mundo.
- A través de los años satanás ha tratado de distorsionar Mi Figura como Padre y como Dios, como Creador, pero sobre todo, por Mi Amor.
- Os pido nuevamente que seáis como niños, que viváis unidos a Mi Corazón.
En la página:
Le invitamos a que aproveche su visita a la página para visitar el acervo del “Apostolado de Evangelización en el Amor de Dios Padre”, la nueva sección IMPORTANTE GUÍA PRÁCTICA , y los Volúmenes PUBLICACIONES.
Agradecemos infinitamente nos mantenga en sus oraciones para que la Gracia de Dios nos continúe guiando e iluminando.
Que Dios Padre, en Su Santísima Trinidad, le Bendiga y cubra con Su Amor, y Nuestra Madre Santísima, la Siempre Virgen María, le resguarde siempre en su Corazón Inmaculado.
J.V.
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