FUENTE INAGOTABLE DE LUZ

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¡ILUMÍNANOS!

Sagrados Corazones Unidos del AMOR SANTO

Sagrados Corazones Unidos del AMOR SANTO
Sagrados Corazones de Jesús y María, unidos en el amor perfecto,

martes, 22 de octubre de 2013

EL ROSARIO DE LA PAZ



El Rosario de la Paz es la devoción de los siete Padre Nuestros, Ave Marías y Glorias

Rosario de la Paz - Medjugorje
El rezo de los siete Padre Nuestros, Ave Marías y Glorias, es una devoción conocida en nuestra Iglesia. Ésta ya se rezaba en Medjugorje antes del inicio de las apariciones de la Virgen.En los comienzos de las apariciones, la Virgen invitó a rezar esta devoción por la Paz (en el mundo, en nuestros corazones, en nuestras familias), de ahí que se lo ha conocido como el “Rosario de la Paz”.Más adelante, la Virgen, invita a rezar una parte del Santo Rosario (5 misterios), y, más tarde, el Rosario completo (15 misterios).De hecho, hasta el día de hoy en la Parroquia de Medjugorje, al terminar cada Santa Misa, los celebrantes y los todos fieles puestos de rodillas, continúan rezando todos los días los siete Padre Nuestros, Ave Marías y Glorias.
Padre Nuestro
Ave maría
Gloria

El Rosario de la Paz se reza se de la siguiente manera:
Un Credo (la “cuenta” que está sola) y luego se reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria por cada grupito de tres cuentas (los siete grupos).
A cada invocación:
·                 Por la santas llagas de las manos.
·                 Por la santas llagas de los pies.
·                 Por la santa llaga de la cabeza.
·                 Por la santa llaga del hombro.
·                 Por la santa llaga del sagrado costado.
·                 Por la Efusión del Espíritu Santo.
·                 Por el Santo Padre.
Mensaje del 27 de junio de 1981
“Sigan rezando los siete Padrenuestros, los siete Avemarías y los siete Glorias, y añadan el Credo”


Rosario de la Paz

martes, 13 de agosto de 2013

"EXHORTACIÓN de San Alfonso María de Ligorio a los sacerdotes"


Cuando el Señor castiga a un pueblo, el castigo empieza por los sacerdote, por ser ellos la primera causa de los pecados del pueblo, ya por su mal ejemplo, ya por la negligencia en cultivar la viña encomendada a sus desvelo. De aquí que entonces diga el Señor. Tiempo es de que comience al juicio por la casa de Dios [1 Pedro 4, 17]. En la mortandad descrita por Ezequiel quiso el Señor que los primeros castigados sean los sacerdotes: Y comenzaréis por mi Santuario [Ez 9, 6]; es decir, como lo explica Orígenes, por mis sacerdotes (...). En otro lugar se lee; Los poderosos, poderosamente serán enjuiciados [Sab . 6, 7]. A todo aquel a quien mucho se dio, mucho se le exigirá [Lc 12, 48]. El autor de la Obra imperfecta dice: "En el día del juicio se verá el seglar con la estola sacerdotal, y al sacerdote pecador, despojado de su dignidad, se le verá entre los fieles e hipócritas" (...). Escuchad esto, ¡oh sacerdotes!... porque a vosotros afecta esta sentencia [Os 5, 1].

Y como el juicio de los sacerdotes será más riguroso, su condenación será también más terrible [Jer 17, 18]. Un concilio de Paris, dice que "la dignidad del sacerdote es grande, también su ruina si llega a pecar" [In Ez 44]. Sí, dice San Juan Crisóstomo: "si el sacerdote comete los mismos pecados que sus feligreses, padecerá no el mismo castigo, sino castigo mucho mayor (...). Se le reveló a Santa Brigida que los sacerdotes pecadores serán hundidos en el infierno más profundamente que todos los demonios en el infierno: Todo el infierno se pondrá en movimiento (...). ¿Cómo festejaran los demonios las entrada de un sacerdote, para salir a su encuentro [Is 14, 9]. Todos los príncipes de aquella miserable región se alzarán en primer lugar en los tormentos al sacerdote condenado; y continua diciendo Isaías que en el seol se dirá: También tu te has debilitado como nosotros; a nosotros te has hecho semejante [ Is 14, 11]. ¡Oh sacerdote! Tiempo hubo en que ejerciste dominio sobre nosotros, cuando hiciste bajar tantas veces al verbo encarnado sobre los altares y libraste a tantas almas del infierno; pero ahora te has hecho semejante a nosotros y estás atormentado como nosotros: has descendido al seol tu resplandor [Is 14, 11]. La soberbia con que despreciaste a Dios es la que por fin te ha traído aquí. Bajo ti hace cama la gusanera y gusanos son tu cobertor [Ib. 11]. Pues bien, dado que eres rey, aquí tienes tu estrado regio y tu vestido de púrpura; mira el fuego y los gusanos que te devorarán continuamente cuerpo y alma. ¡Cómo se burlarán entonces los demonios de las misas, de los sacramentos y de las funciones sagradas del sacerdote! Le miraron sus adversarios y se burlaron de su ruina [Lam. 1, 7.
Mirad sacerdotes míos, que los demonios se esfuerzan por tentar a un sacerdote que se condena arrastra a muchos tras de sí. El Crisóstomo dice: "Quien consigue quitar de en medio al pastor, dispersa todo el rebaño (...); y otro autor dice, con matar más a los jefes que a los soldados (...); por eso añade San Jerónimo que el diablo no busca tanto la perdida de los infieles y de los que están fuera del santuario, sino que se esfuerza por ejercer sus rapiñas en la Iglesia de Jesucristo, lo que le constituye su manjar predilecto, como dice Habacuc (...). No hay, pues, manjar más delicioso para el demonio que las almas de los eclesiásticos.

Mensaje de la Virgen de la Salette:
"Los sacerdotes, ministros de Mi Hijo, los sacerdotes, por su mala vida, por sus irreverencias y su impiedad al celebrar los santos misterios, por su amor al dinero, a los honores y a los placeres, se han convertido en cloacas de impureza, sí, los sacerdotes piden venganza, y la venganza está suspendida sobre sus cabezas".




2 de agosto - San Alfonso María de Ligorio

A los dieciséis años ya era abogado. Era un joven brillante, a quien le interesaban muchas cosas además del derecho: arte, deportes, música. Su padre quería que fuera militar, pero vio que el muchacho era más dado a las artes. Como abogado, tuvo mucho éxito, pero un día tuvo un fracaso y se dio cuenta de que el mundo era muy engañoso. Decidió dedicarse a Dios, que no se acaba. Predicó, escribió, y fundó la Congregación de los Redentoristas.
¿Qué cosas te interesan mucho? ¿En qué línea podrías tener éxito? ¿Te sería eso suficiente para ser feliz?

lunes, 5 de agosto de 2013

Gracia que derrama la Adoración Perpetua.




Lo afirma el Padre Ghislain Roy
Cuando hay Adoración Perpetua baja la tasa de criminalidad: está probado estadísticamente
Cuando hay Adoración Perpetua baja la tasa de criminalidad: está probado estadísticamente
Padre Ghislain Roy
Actualizado 4 agosto 2013
Tenía 19 años cuando ingresó al seminario y en su primer destino pastoral como seminarista ¡se enamoró de una joven del lugar!, que también le correspondía. Aunque era algo tímido enfrentó los hechos, pidió un tiempo de discernimiento y seguro de obtener respuesta, la buscó en quien le había invitado a ser cura: Jesús, su Señor. “Él puso en mi corazón una certeza… que sería feliz en el matrimonio, pero que me llamaba a servirlo en el sacerdocio”. Tenía que optar.

Predica en retiros de sanación y liberaciónHoy Ghislain Roy, quien en su juventud cuando discernía el llamado de su Señor pensó en ser psicólogo o trabajador social, es párroco en la Parroquia Saint François d’Assise(Beauceville, Québec, Canadá). Pero también, desde hace seis años, viaja por las Américas, Europa y Oriente Medio predicando retiros para sanar y liberar de los demoniosa personas cuyos idiomas no conoce. Ello no es impedimento porque quien hace el trabajo, precisa, es el Espíritu Santo. “La gente tiene necesidad de verdad y la verdad es la Palabra de Dios”.

Sanado en un retiro carismáticoTodo comenzó, señala, cuando él mismo fue sanado y liberado en un retiro por sacerdotes de la Renovación Carismática. Y habla de un tema que sabe es incómodo para muchos miembros de la Iglesia: demonios, exorcismo. Y otros que algunos olvidan: Adoración Eucarística, consagración del apostolado a la Santísima Virgen María.

Ministerio de sanación y liberación, clave en la Nueva EvangelizaciónEl padre Ghislain está convencido de que el ministerio de sanación y liberación es no sólo una urgencia de nuestro tiempo y querido por Dios, para ser desarrollado por todo Obispo, sacerdote y bautizado, sino que pieza clave de la Nueva Evangelización.

“¿Estamos los sacerdotes tomando realmente en serio a Jesús?’”, es la interpelación del P. Ghislain Roy.

- ¿En que se apoya para denunciar la importancia de este ministerio que afirma sanar y liberar a las personas?- Si revisamos la historia de la Iglesia muchos santos, muchos sacerdotes han ejercido este ministerio. Sanaban, tenían palabras de conocimientos, podían leer los corazones y liberaban a la gente de opresiones ocultas, de los demonios. Jesús quiere dar a todos los sacerdotes el ministerio de la sanación y de la liberación. Por eso dijo: «He aquí las señales que acompañarán a los que creen en mí, expulsarán a los espíritus malos y sanarán a los enfermos».

Es entonces un ministerio que forma parte de la misión del sacerdote, que es la misión de Jesús. La pregunta es entonces… ¿Estamos los sacerdotes tomando realmente en serio a Jesús?, ¿Confiamos realmente en su palabra? ¿Creemos en lo que dice la palabra de Dios?

- Sin embargo, no todo el Magisterio de la Iglesia mira con beneplácito este ministerio…- El Magisterio de la Iglesia está al servicio de la Palabra de Dios. Hay que tener la certeza que si uno hace lo que Jesús dice en el evangelio, debe respetar automáticamente el Magisterio de la Iglesia. Si algunas autoridades están en contra de lo que hacemos estarían en contra de la Palabra de Dios mismo y nadie puede estar por encima de la Palabra de Dios. Estamos todos al servicio de esa Palabra.

- ¿Algún hecho confirmó su credibilidad en este ministerio?- Antes de ser sacerdote yo era muy tímido y le pedí a Jesús: “Jesús, como regalo de mi ordenación sacerdotal quiero recibir la liberación de mi timidez en el ejercicio del ministerio de la predicación”.

Viví un retiro antes de llegar a ser sacerdote, luego fui ordenado y en la mañana de mi primera misa tenía una profundidad espiritual tan grande que hablé durante diez a quince minutos al comienzo de la misa, sin papel, sólo con la unción del Espíritu Santo.

Después que llegué a ser sacerdote un día estaba en el confesionario y llegó un hombre a confesarse. Entonces teniendo en el corazón la imagen del Santo Cura de Ars, le dije interiormente a Jesús: «Dame el don de poder confesar como él». Aunque yo no conocía a esta persona que se iba a confesar le pedí a Jesús «dame el nombre de esta persona». Me dio un nombre y el cómo decírselo a la persona. Pregunté «¿te llamas por casualidad Marco?’», me respondió que sí. ¡Yo no le conocía, venía de un lugar distante a doscientos kilómetros, estaba de paso! Ahí me di cuenta que Jesús nos regala todos los dones, cuando se los pedimos. Hoy, cuando confieso a las personas dejo hablar a Jesús en mi corazón. Le suplico que ponga su mano sobre la persona y así él la libere y la sane.

- ¿Por qué la centralidad y urgencia que otorga al sanar y liberar, al exorcismo?- En la Iglesia debemos ejercer este ministerio, si queremos evitar la hemorragia de gente que se va a la Nueva Era, a las prácticas del ocultismo, médium, reiki, meditación trascendental, la francmasonería, brujos, tabla ouija y tantos males. Este no es un ministerio particular o especial, sino que forma parte de la misión del sacerdote, que es la misión de Jesús. EL Señor está obrando y sanando. Por todas partes en el mundo se están levantando apóstoles de luz que la Virgen está preparando para combatir todo lo que es tiniebla. Serán los apóstoles del Corazón de María y del Corazón Eucarístico de Jesús.

- ¿Cómo pueden los feligreses distinguir a un buen exorcista?- Es muy simple. El buen exorcista es un hombre de oración, es un hombre de fe, fiel a la enseñanza de la iglesia, humilde, que se confiesa a menudo, que –simbólicamente dicho- es capaz a menudo de ponerse de rodillas. Pero la gente tiene ese sentido de la fe que les permite saber si alguien que es nombrado como exorcista respeta verdaderamente lo que el Señor dice dentro de la Iglesia. Porque hay exorcistas nombrados que no creen en el ejercicio de su misión. Pero cuando el corazón del sacerdote es alcanzado, llega a ser un agente multiplicador auténtico. Es lo que sucede en España. Ahora son decenas los sacerdotes que ejercen en sus parroquias el ministerio de la liberación y sanación.

- En sus retiros se dedican bastantes horas a la Adoración Eucarística ¿Es ella fuente de liberación y sanación?- Como se ve en la palabra de Dios, Jesús reúne a los discípulos alrededor de él antes de enviarlos a la misión. Creo que la Adoración Eucarística es base en la evangelización. Primero hay que llegar a ser íntimos de Jesús para poder hablar de él y actuar como él. Si la Adoración no estuviera presente en mi vida yo correría el riesgo de hablar de todo, salvo de quien libera y sana. Por eso promuevo capillas de Adoración Perpetua o en los retiros que predico, las noches completas de Adoración. Es Jesús quien allí nos toca, inflama los corazones, sana, libera, nos regala el gusto de seguirlo y actuar como él. Es Jesús quien debe estar en el centro de nuestra sociedad. Mientras no sea así el mundo -como dijo el mismo Jesús a Santa Faustina-, no conocerá la paz.

- ¿Potenciar la Adoración Eucarística Perpetua es una urgencia de toda diócesis?- Por supuesto. Repetiré lo que dije en el último retiro hace algunas semanas en Chile. San Pedro Julián Eymard, apóstol de la eucaristía, dijo que el culto de la exposición del Santísimo Sacramento es “LA” necesidad de este tiempo. Es urgente para salvar a la sociedad. El gran mal de este tiempo es que no se adora a menudo a Jesús.

- Además de lo que ha señalado ¿hay otros beneficios que genera la Adoración Eucarística Perpetua?
- Esta probado estadísticamente que cuando hay una capilla de Adoración Perpetua, la tasa de criminalidad y violencia disminuye en la zona. La pastoral de evangelización de las parroquias va mejor, porque cuando hay gente que ora, toda la pastoral está sostenida por esa oración y trae frutos espirituales en abundancia. A la vez para los sacerdotes como para el conjunto de la parroquia e incluso al exterior…

Simplemente conságrense a la Virgen María. ¡Consagren los lugares y personas a la Virgen María, consagren las diócesis a ella! Hagan capillas de Adoración Eucarística Perpetua. Formen sacerdotes y laicos en el ministerio de la liberación y sanación, porque las necesidades son tan grandes que se van a necesitar muchos obreros en la espera de la vuelta de Cristo.

sábado, 3 de agosto de 2013

Carta de Eliseo del Deserto - Un homosexual que escribe a Papa Francisco.



Lettera a Papa Francesco





Eliseo del Deserto
Carta de un homosexual al Papa Francisco: nos das esperanza
Cuando el Papa Francisco habló en el avión sobre el lobby gay, sus palabras fueron acogidas con polémica por unos y con agrado por otros. Pero en ese coro de voces faltaba una voz… La de los homosexuales. Hemos encontrado en el blog italiano “Eliseo del deserto” esta voz, que ofrecemos traducida al español: 

Queridísiimo Papa Francesco,

¡Me llamo Eliseo y te escribo para decirte cuánto te aprecio! Debo admitir que mi corazón seguía estando ligado a Juan Pablo II hasta que has llegado tu: su historia hablaba a mi historia. Cuando le veía y escuchaba, algo se movía en mis entrañas. Su mensaje en Roma en el 2000 a los jóvenes resuena aún potente dentro de mi. ¡Porque es verdad! Nuestra sed de amor, de belleza, de verdad… ¡Es a Él a quien buscamos! Juan Pablo no se enfadará por este nuevo impulso de afecto mío, y espero tampoco Benedicto, que tiene todo mi afecto.

¡Papa Francisco! Con tu simpatía me has robado el corazón. Estaba bajo el balcón cuando fuiste elegido, vivimos el Pentecostés esa noche en San Pedro, en el silencio, en las oraciones que recitamos juntos, en cada palabra que pronunciaste. Cuando nos saludaste, la fiesta en la plaza no se acababa. Tuve la clara sensación de que la Iglesia no estaba dormida, como nos quieren hacer creer, ¡la Iglesia está más viva que nunca!

Yo soy un chico, ya más bien un hombre adulto, y sufro pulsiones homosexuales. Estoy sorprendido porque hoy los titulares de los periódicos hablan solo sobre lo que has dicho o no has dicho sobre los gays, olvidando las bellísimas palabras que has dicho a los jóvenes en estos días en Río.

¡Pero yo quiero recordarlas! ¡Has empujado a los jóvenes a ir! También a las periferias de la existencia, allí donde a menudo has enviado a los sacerdotes, invitándoles a tomar el olor de las ovejas. Has hablado de estos jóvenes que presionan para ser protagonistas del cambio y has citado a Madre Teresa, que decía de empezar por ti y por mi para cambiar el mundo.

Papa Francisco, quiero hablarte de las periferias de la homosexualidad, yo he descubierto tres.

La primera es la de quien se descubre homosexual. Es la periferia de la soledad. Recuerdo que cuando me reconocí homosexual, por un momento se me enturbió la vista. Me pregunté por qué me pasaba precisamente a mi, recuerdo que estaba yendo a la Misa diaria. El joven que admite ser homosexual se siente un monstruo y no sabe con quien hablar de ello. ¿Los padres? ¿Por qué darles un sufrimiento tan grande? ¿Los amigos? Se burlarían de mi. ¿Los sacerdotes? Me dirían que es un pecado. Cuando lo hablé con Dios, encontré en la Biblia esta palabra: “Pero cuantos esperan en el Señor recobran la fuerza, les salen alas como águilas, corren sin esforzarse, caminan sin cansarse”. Es Isaías. En la imagen de la fuerza he leído una promesa. Porque a mí me parecía que no era varón porque no era fuerte como los de mi edad. Después encontré el valor de hablar de ello con un sacerdote, y con el tiempo a amigos de fiar. 

La segunda periferia es la homosexualidad de quien es creyente. Sí, hay también muchos homosexuales que creen en Jesús, pero que no aceptan lo que la Iglesia dice sobre la homosexualidad y sobre la sexualidad en general. No pienso en ellos, pero sí en aquellos en cambio que aman a la Iglesia y que quisieran seguir sus enseñanzas. La homosexualidad tiene un problema fundamental, que lleva a vivir a menudo una sexualidad desordenada y excesiva: las personas homosexuales sienten pulsiones compulsivas fortísimas dentro de sí, además de ello a veces pueden nacer incluso sentimientos reales. La propuesta de la castidad o del celibato puede parecer un acto de heroísmo, un martirio que sólo pocos pueden afrontar. Estos hombres cada vez son los menos, porque el concepto de castidad es cada vez menos comprensible en nuestra sociedad, también en el ámbito católico, y por si fuera poco reciben también los golpes de la militancia gay, porque les consideran una especie de traidores.

Muchos luchan con la esperanza de curarse, una curación sin embargo que mantiene siempre las marcas de las cicatrices. En este punto se es siempre un poco más sensible.

La tercera periferia son los infiernos de la homosexualidad. Donde el homosexual pierde la dignidad de persona humana. Son los sitios de internet de contactos, una especie de escaparate donde exhibir jirones del propio cuerpo para encontrar quien te compre aunque sea a poco precio. No se trata siempre de dinero, sino del precio de la propia dignidad. Son las calles donde de noche se buscan encuentros con otros hombres que puedan llenar los propios vacíos. Son los locales gay, como las discotecas o también esos nuevos burdeles que se esconden como círculos culturales (hay uno en Roma que se llama “El diablo dentro” y no digo más) donde se practica todo tipo de depravación. Son las manifestaciones en las que se pide dignidad por la propia condición, y en cambio se la pierde. 

Tu nos pides que vayamos a las periferias y que lo hagamos juntos. Yo aún soy muy frágil, pero te pido que reces para que pueda tener la fuerza. Veo lo que está sucediendo en Italia, últimamente he escrito una carta a una escritora católica (Costanza Miriano) que ha tenido un eco inesperado. ¿Habrán llegado para mí los tiempos de salir del Cenáculo? 

Deseo estar junto al que está solo, para decirle que no pierda la Esperanza en Dios, y crea que es precioso a Sus ojos. Deseo luchar con el que lucha por ser una mejor persona, por vivir la belleza de un amor puro, y la aventura estupenda de la santidad, sabiendo que las heridas, como las de Cristo, pueden ser fuente de curación para quien lo necesita. Por último, como Jesús, quisiera bajar a los infiernos, en los que ya he estado, de los que he sido sacado y en los que a veces recaigo, quizás en 2013 en Sodoma y Gomorra haya aún algún justo, por el que valga la pena hablar de la Misericordia de Dios; ¡cuántas veces en ese infierno del que no conseguía salir esperaba encontrar un alma que me pusiera a salvo!

El cambio parte de mí y de ti, decía Madre Teresa. Papa Francisco, tengo esta imagen tuya bajando también a estas periferias tan incómodas de la existencia. Te doy las gracias por la delicadeza con la que siempre has afrontado la cuestión. Nunca has levantado el dedo para dividir a la humanidad según sus instintos sexuales. Sabes que el ser humano es algo mucho más complejo y rico.

Reza por mí y por todos aquellos que quizás leyendo esta carta decidan cruzar el umbral de estas periferias para llevar la Buena Noticia de Jesús…. Al menos, la ventaja de los homosexuales es que, a diferencia de las ovejas, huelen muy bien… ¡Perdona la broma! Pero también a mí, como a ti, me gusta mucho reír… Al contrario, enhorabuena por el chiste que has hecho sobre la beata Imelda. ¡Eres grande!

¡Yo rezaré por ti… como hijo!

¡Un abrazo!

FUENTE:  http://eliseodeldeserto.blogspot.it/2013/07/lettera-papa-francesco.html

viernes, 26 de julio de 2013

¡HAGAMOS LÍO!



RÍO DE JANEIRO, 25 Jul. 13 / 12:12 pm (ACI).- Esta es la transcripción del discurso que improvisó el Papa Francisco este mediodía en la Catedral de San Sebastián, con decenas de miles de argentinos que llegaron a Río de Janeiro:
"Gracias,  gracias, por estar hoy aquí,  por haber venido. Gracias a los queestán adentro  y muchas gracias a los que están afuera, a los 30 mil me dicen que hay afuera. Desde acá los saludo,  están bajo la lluvia.
Gracias por el gesto de acercarse, gracias por haber venido a la Jornada de laJuventud, yo  le sugerí al doctor Gasbarri que es el que maneja, que organiza el viaje, si hubiera un lugarcito para encontrarme con ustedes. Y en medio día tenía arreglado todo, así que también quiero agradecer públicamente también al doctor Gasbparri, esto que ha logrado hoy.
Quisiera decir una cosa. ¿Qué es lo que espero como consecuencia  de la  Jornada de la Juventud? Espero lío. Que acá dentro va a haber lío va a haber, que acá en Río va a haber lío va a haber, pero quiero lío en las diócesis,quiero que se salga afuera, quiero que la Iglesia salga a la calle, quiero que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad, de lo que sea instalación, de lo que sea comodidad, de lo que sea clericalismo, de lo que sea estar encerrados en nosotros mismos, las parroquias, los colegios, las instituciones son para salir, sino salen se convierten en una ONG ¡y la Iglesia no puede seruna ONG!
Que me perdonen los obispos y los curas, si alguno después le arma lío a ustedes, pero es el consejo. Gracias por lo que puedan hacer.
Miren, yo pienso que en este momento esta civilización mundial se pasó de ‘rosca’, se pasó de ‘rosca’, porque es tal el culto que ha hecho al dios dinero que estamos presenciando una filosofía y una praxis de exclusión de los dos polos de la vida que son las promesas de los pueblos.
Exclusión de los ancianos, por supuesto, porque uno podría pensar que podría haber una especie de eutanasia escondida es decir, no se cuida a los ancianos pero también está una eutanasia cultural. No se los deja hablar, no se los deja actuar. Exclusión de los jóvenes, el porcentaje que hay de jóvenes sin trabajo y sin empleo es muy alto y es una generación que no tiene la experiencia de la dignidad ganada por el trabajo, o sea esta civilización nos ha llevado a excluir dos puntas que son el futuro nuestro.
Entonces los jóvenes tiene que salir, tienen que hacerse valer, los jóvenes tienen que salir a luchar por los valores, a luchar por esos valores, y los viejos abran  la boca, los ancianos abran la boca y enséñennos, transmítannos la sabiduría de los pueblos.
En el pueblo argentino, yo se los pido de corazón a los ancianos, no claudiquen de ser la reserva cultural de nuestro  pueblo que transmite la justicia, que transmite la historia, que trasmite  los valores , que transmite la memoria de pueblo. Y ustedes, por favor,  no se metan contra los viejos, déjenlos hablar, escúchenlos y lleven adelante. Pero sepan, sepan que en este momento ustedes los jóvenes y los ancianos están condenados al mismo destino: exclusión. No se dejen excluir, ¿está claro? Por eso creo que tienen que trabajar.
Y la fe en Jesucristo no es broma, es algo muy serio. Es un escándalo que Dios haya venido a hacerse uno de nosotros, es un escándalo, y que haya muerto en la cruz, es un escándalo, el escándalo de la cruz. La cruz sigue siendo escándalo pero es el único camino seguro, el de la cruz, el de Jesús, la encarnación de Jesús.
Por favor, ¡no licúen la fe en Jesucristo!, hay licuado de naranja, hay licuado de manzana, hay licuado de banana pero, por favor, ¡no tomen licuado de fe!
¡La fe es entera, no se licúa, es la fe en Jesús!, es la fe en el hijo de Dios hecho hombre que me amó  y murió por mí.
Entonces hagan  lío, cuiden los extremos del pueblo que son los ancianos y los jóvenes, no se dejen excluir y que no excluyan a los ancianos, segundo, y no licúen la fe en Jesucristo.
Las bienaventuranzas. ¿Qué tenemos que hacer padre?, Mira lee las bienaventuranzas que te van a venir bien y si querés saber qué cosa práctica tienes que hacer, lee Mateo 25 que es el protocolo con el cual nos van juzgar. Con esas dos cosas tienen el programa de acción: las bienaventuranzas y Mateo 25 no necesitan leer otra cosa, se los pido de corazón.
Bueno, les agradezco ya esta cercanía. Me da pena que estén enjaulados. Pero les digo una cosa, yo por momentos siento qué feo que es estar enjaulado, se los confieso de corazón.
Los comprendo y me hubiera gustado estar más cerca de ustedes pero comprendo que por razón de orden no se puede.  Gracias por acercarse, gracias por rezar por mí. Se los pido de corazón, necesito, necesito de la oración de ustedes, necesito mucho. Gracias por eso.
Les voy a dar la bendición y después vamos a bendecir la imagen de la Virgen que va a recorrer toda la república y la cruz de San Francisco que van a recorrer ‘misionaramente.
Pero no se olviden: hagan lío, cuiden los dos extremos de la vida, los dos extremos de la historia de los pueblos que son los ancianos y los jóvenes, y no licúen la fe".
Para tener en cuenta:
El doctor Alberto Gasbarri es un laico que desde el año 2005 se encarga de organizar los viajes papales.
Al decir que quiere "lío", el Papa se refiere a que quiere que los jóvenes se muevan, se levanten, no se queden quietos y hagan ruido.

viernes, 5 de julio de 2013

Canonización de Juan Pablo II

Francisco aprueba milagro de Juan Pablo II y autoriza la próxima canonización
2013-07-05 13:10:45  Versión Imprimible Versión Imprimible

05 de julio, 2013. (Romereports.com) El Papa Francisco canonizará en los 
próximos meses a Juan Pablo II. Hoy ha admitido un milagro atribuido a Juan Pablo II. Ya sólo falta fijar la fecha para la ceremonia de canonización, que muy probablemente se celebrará este mismo año.

El milagro ocurrió en 2011 en Costa Rica. Es la curación científicamente inexplicable de una mujer con aneurisma cerebral. Sus familiares pidieron a Juan Pablo II que intercediera ante Dios por ella.


Antes de reconocer el milagro, el Vaticano ha pedido a una comisión médica que examine el caso. Luego, un grupo de sacerdotes y teólogos ha verificado que la familia pidió ayuda a Juan Pablo II.

El 1 de mayo de 2011, Benedicto XVI beatificó a Juan Pablo II, tras la curación milagrosa de la monja francesa Marie Simon-Pierre, enferma de Parkinson.

Para poder declararlo santo, las reglas de la Iglesia prevén que se demuestre un segundo milagro realizado después de la beatificación. Hoy el Papa Francisco lo ha aprobado.


KLH/VIC - JMB @JavierMbrocal
RR
-JM
-BN
U:SCar



El milagro de la monja francesa que ha hecho beato a Juan Pablo II


  • Asegura que la intercensión del papa le curó del Parkinson en 2005
  • Los médicos consideran el hecho "inexplicable" a la luz de la ciencia
  • Juan Pablo II será beatificado en Roma este domingo

ALBERTO LEÓNALBERTO LEÓN 01.05.2011
Ampliar fotoFRANCE-VATICAN-POPE-SAINT
La hermana Marie Simon-Pierre posa junto a una imagen de Juan Pablo II.AFP

"Estaba enferma y ahora estoy curada; el resto deberá decidirlo la Iglesia".
Son palabras de la hermana Marie Simon-Pierre, la monja francesa cuya supuesta curación ha sido clave para la beatificación de Juan Pablo II.
Según ha declarado la hermana Marie y han confirmado los médicos que han estudiado el caso, la religiosa se recuperó súbitamente de la enfermedad de Parkinson, un hecho para el que consideran que no existe explicación científica.
El exportavoz de la Santa Sede, el español Joaquín Navarro-Valls, ha asegurado que la curación ha sido "analizada, estudiada y valorada con un rigor médico extraordinario".
Tanto que, a pesar de que la Iglesia Católica tiene catalogados 251 milagros atribuidos a Juan Pablo II, el postulador de la causa, el sacerdote polaco Slawomir Oder, eligió el caso de la monja francesa para elevar a Karol Wojtyla a los altares.
Y es que, para la Comisión Médica de las Causas de los Santos, la curación de la hermana Marie cumple con los cuatro requisitos que se requieren para que sea considerada milagrosa: "instantántea", "completa", "duradera" e "inexplicable a la luz de la ciencia".

Pidió al papa su curación

Los hechos se remontan a junio de 2005, dos meses después de la muerte del papa polaco. Desde un año antes, el estado de salud de la monja -diagnosticada de Parkinson en 1988- había ido degradándose: los dolores habían aumentado y, según ha asegurado Simon-Pierre, apenas podía escribir ni caminar y todo hacía indicar que terminaría en una silla de ruedas.
Tal era su situación que el 2 de junio de 2005 Simon-Pierre pidió a su superiora que le relevara de sus funciones en la maternidad en la que prestaba sus servicios.
La superiora rechazó esta posibilidad y, a cambio, le convenció para que pidiera a Juan Pablo II que le curara de su enfermedad.
Increíblemente, y según la versión de la monja, a la mañana siguiente la enfermedad había desaparecido.
"Mi cuerpo ya no estaba dolorido, había desaparecido la rigidez", ha contado la religiosa, de 51 años.
Más sorprendido, si cabe, quedó el médico que la atendía, quien en un principiosospechó que la monja estaba tomando dosis dobles de sus medicamentos.
"El médico no lo podía creer, se quedó sin habla", declaró Marie Simon-Pierre en una comparecencia pública tras anunciarse la beatificación de Juan Pablo II.

Voces discrepantes

Sin embargo, en este tiempo hay voces que han mostrado algunas dudas acerca de esta curación milagrosa.
Entre ellas, la del neurólogo Grzegorz Opala, quien en marzo de 2010 aseguró en el diario polaco Rzeczpospolita que el caso de Simon-Pierre podría ser una enfermedad similar al Parkinson que habría desaparecido de manera espontánea.
Una opinión que ha sido descartada por completo por la Federación de Asociaciones de Médicos Católicos, cuyo presidente, José María Simón, ha señalado que las críticas al milagro de Juan Pablo II son "ofensivas" para los médicos que diagnosticaron la enfermedad de la monja.
"Es cierto que existe el Parkinsionismo, que son formas parecidas al Parkinson que pueden adquirirse a veces por toma de medicamentos, pero la gran diferencia entre el Parkinson y el Parkinsionismo es que este último no es tan unilateral como la enfermedad del Parkinson", ha explicado.
Simón ha insistido en que el colectivo médico nunca diría "que una cosa es extraordinaria si tiene una explicación natural porque también tenemos que proteger nuestra institución y su prestigio", y ha admitido que "quien no quiere creer, aunque resucite un muerto, no cree".
Quienes sí creen en el miliagro son los cientos de miles de fieles que han abarrrotado el Vaticano para poder presenciar la beatificación de Juan Pablo II.
Una acto en el que la hermana Marie Simon-Pierre, ha tenido un lugar destacadopresentando ante Benedicto XVI la ampolla con la sangre de Wojtyla, reliquia que ahora será venerada como la de un beato de la Iglesia Católica.


miércoles, 3 de julio de 2013

VENERACION DEL PROFETA ELIAS A LA VIRGEN MARIA






El 16 de julio celebramos la entrega del Santo Escapulario de la Virgen María a San Simón Stock, General del Orden del Carmelo en el año de 1251, Orden religiosa que tiene como modelo al Santo Profeta y a Nuestra Señora, en estos últimos tiempos la Virgen María se ha aparecido en varias ocasiones en la advocación del Carmelo y en otras recomienda el uso del Santo Escapulario, como preparación de la Venida del Profeta Elías junto con Enoc para dar testimonio de Cristo (Ap 11).
Este es un relato de la Beata Ana Catalina Emmerick, que tuvo en una visión que nos da una explicación de la relación que hay entre los carmelitas y el Profeta Elías y Nuestra Señora.
"Vi la tierra de Palestina reseca por falta de lluvia y a Elías subiendo con dos servidores al monte Carmelo; al principio, a lo largo de la ladera; luego sobre escalones, hasta una terraza, y después de nuevo sobre escalones en una planicie con una colina que tenía una cueva hasta la cual llegó. Dejó a sus servidores sobre la ladera de la planicie para que mirasen al mar de Galilea, que aparecía casi seco, con honduras, pantanos y hoyos llenos de peces y animales muertos. Elías se inclinó sobre sí hasta poner su cabeza sobre las rodillas, se cubrió y clamó con fuerza a Dios. Por siete veces llamó a sus siervos, preguntándoles si no veían alguna nube levantarse sobre el mar. Finalmente vi que en medio del mar se levantaba una nubecilla blanca, de la cual salió otra nube negra, dentro de la cual había una figura blanca; se agrandó y en lo alto se abrió ampliamente. Mientras la nube se levantaba, vio Elías dentro de ella la figura de una Virgen luminosa. Su cabeza estaba coronada de rayos, los brazos levantados en forma de cruz, en una mano una corona de victoria y el largo vestido estaba como sujeto bajo los pies. Parecía que flotaba y se extendía sobre la tierra de Palestina."

"Elías reconoció cuatro misterios de la Virgen Inmaculada que debía venir en la séptima época del mundo y de qué estirpe debía venir; vio también a un lado del mar un árbol pequeño y ancho, y al otro, uno muy grande, el cual echaba sus ramas superiores en el árbol pequeño. Observé que la nube se dividía. En ciertos lugares santificados, donde habitaban hombres justos que aspiraban a la salvación, dejaba la nube como blancos torbellinos de rocío, que tenían en los bordes todos los colores del arco iris, y vi concentrarse en ellos la bendición, como para formar una perla entro de su concha. Fuéme explicado que era ésta una figura profética y que en los lugares bendecidos donde la nube había dejado caer los torbellinos hubo cooperación real en la manifestación de la Santísima Virgen. Vi en seguida un sueño profético, en el cual, durante la ascensión de la nube, conoció Elías muchos misterios relativos a la Santísima Virgen. Desgraciadamente, en medio de tantas cosas que me perturban y me distraen, he olvidado los detalles, como también otras muchas cosas. Supo Elías que María debía nacer en la séptima edad del mundo; por esto llamó siete veces a su servidor. Otra vez pude ver a Elías que ensanchaba la gruta sobre la cual había orado y establecer una organización más perfecta entre los hijos de los profetas. Algunos de ellos rezaban habitualmente en esta gruta para pedir la venida de la Santísima Virgen, honrándola desde antes de su nacimiento. Esta devoción se perpetuó sin interrupción, subsistió gracias a los esenios, cuando estaba ya sobre la tierra, y fue observada más tarde por algunos ermitaños, de los cuales salieron finalmente los religiosos del Carmelo."

martes, 25 de junio de 2013

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.


El icono de la Virgen, pintado sobre madera, de 21 por 17 pulgadas, muestra a la Madre con el Niño Jesús. El Niño observa a dos ángeles que le muestran los instrumentos de su futura pasión. Se agarra fuerte con las dos manos de su Madre Santísima quien lo sostiene en sus brazos. El cuadro nos recuerda la maternidad divina de la Virgen y su cuidado por Jesús desde su concepción hasta su muerte. Hoy la Virgen cuida de todos sus hijos que a ella acuden con plena confianza.

En el siglo XV un comerciante acaudalado de la isla de Creta (en el Mar Mediterráneo) tenía la bella pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Era un hombre muy piadoso y devoto de la Virgen María. Cómo habrá llegado a sus manos dicha pintura, no se sabe. ¿Se le habría confiado por razones de seguridad, para protegerla de los sarracenos? Lo cierto es que el mercader estaba resuelto a impedir que el cuadro de la Virgen se destruyera como tantos otros que ya habían corrido con esa suerte.

Por protección, el mercader decidió llevar la pintura a Italia. Empacó sus pertenencias, arregló su negocio y abordó un navío dirigiéndose a Roma. En ruta se desató una violenta tormenta y todos a bordo esperaban lo peor. El comerciante tomó el cuadro de Nuestra Señora, lo sostuvo en lo alto, y pidió socorro. La Santísima Virgen respondió a su oración con un milagro. El mar se calmó y la embarcación llegó a salvo al puerto de Roma.

Cae la pintura en manos de una familia
Tenía el mercader un amigo muy querido en la ciudad de Roma así que decidió pasar un rato con él antes de seguir adelante. Con gran alegría le mostró el cuadro y le dijo que algún día el mundo entero le rendiría homenaje a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

Pasado un tiempo, el mercader se enfermó de gravedad. Al sentir que sus días estaban contados, llamó a su amigo a su lecho y le rogó que le prometiera que, después de su muerte, colocaría la pintura de la Virgen en una iglesia digna o ilustre para que fuera venerada públicamente. El amigo accedió a la promesa pero no la llegó a cumplir por complacer a su esposa que se había encariñado con la imagen. 

Pero la Divina Providencia no había llevado la pintura a Roma para que fuese propiedad de una familia sino para que fuera venerada por todo el mundo, tal y como había profetizado el mercader. Nuestra Señora se le apareció al hombre en tres ocasiones, diciéndole que debía poner la pintura en una iglesia, de lo contrario, algo terrible sucedería. El hombre discutió con su esposa para cumplir con la Virgen, pero ella se le burló, diciéndole que era un visionario. El hombre temió disgustar a su esposa, por lo que las cosas quedaron igual. Nuestra Señora, por fin, se le volvió a aparecer y le dijo que, para que su pintura saliera de esa casa, él tendría que irse primero. De repente el hombre se puso gravemente enfermo y en pocos días murió. La esposa estaba muy apegada a la pintura y trató de convencerse a sí misma de que estaría más protegida en su propia casa. Así, día a día, fue aplazando el deshacerse de la imagen. Un día, su hijita de seis años vino hacia ella apresurada con la noticia de que una hermosa y resplandeciente Señora se le había aparecido mientras estaba mirando la pintura. La Señora le había dicho que le dijera a su madre y a su abuelo que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro deseaba ser puesta en una iglesia; y, que si no, todos los de la casa morirían.

La mamá de la niñita estaba espantada y prometió obedecer a la Señora. Una amiga, que vivía cerca, oyó lo de la aparición. Fue entonces a ver a la señora y ridiculizó todo lo ocurrido. Trató de persuadir a su amiga de que se quedara con el cuadro, diciéndole que si fuera ella, no haría caso de sueños y visiones. Apenas había terminado de hablar, cuando comenzó a sentir unos dolores tan terribles, que creyó que se iba a morir. Llena de dolor, comenzó a invocar a Nuestra Señora para que la perdonara y la ayudara. La Virgen escuchó su oración. La vecina tocó la pintura, con corazón contrito, y fue sanada instantáneamente. Entonces procedió a suplicarle a la viuda para que obedeciera a Nuestra Señora de una vez por todas.

Accede la viuda a entregar la pintura

Se encontraba la viuda preguntándose en qué iglesia debería poner la pintura, cuando el cielo mismo le respondió. Volvió a aparecérsele la Virgen a la niña y le dijo que le dijera a su madre que quería que la pintura fuera colocada en la iglesia que queda entre la basílica de Sta. María la Mayor y la de S. Juan de Letrán. Esa iglesia era la de S. Mateo, el Apóstol.

La señora se apresuró a entrevistarse con el superior de los Agustinos quienes eran los encargados de la iglesia. Ella le informó acerca de todas las circunstancias relacionadas con el cuadro. La pintura fue llevada a la iglesia en procesión solemne el 27 de marzo de 1499. En el camino de la residencia de la viuda hacia la iglesia, un hombre tocó la pintura y le fue devuelto el uso de un brazo que tenía paralizado. Colgaron la pintura sobre el altar mayor de la iglesia, en donde permaneció casi trescientos años. Amado y venerado por todos los de Roma como una pintura verdaderamente milagrosa, sirvió como medio de incontables milagros, curaciones y gracias.

En 1798, Napoleón y su ejército francés tomaron la ciudad de Roma. Sus atropellos fueron incontables y su soberbia, satánica. Exilió al Papa Pío VII y, con el pretexto de fortalecer las defensas de Roma, destruyó treinta iglesias, entre ellas la de San Mateo, la cual quedó completamente arrasada. Junto con la iglesia, se perdieron muchas reliquias y estatuas venerables. Uno de los Padres Agustinos, justo a tiempo, había logrado llevarse secretamente el cuadro. 

Cuando el Papa, que había sido prisionero de Napoleón, regresó a Roma, le dio a los agustinos el monasterio de S. Eusebio y después la casa y la iglesia de Sta. María en Posterula. Una pintura famosa de Nuestra Señora de la Gracia estaba ya colocada en dicha iglesia por lo que la pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fue puesta en la capilla privada de los Padres Agustinos, en Posterula. Allí permaneció sesenta y cuatro años, casi olvidada.

Hallazgo de un sacerdote Redentorista
Mientras tanto, a instancias del Papa, el Superior General de los Redentoristas, estableció su cede principal en Roma donde construyeron un monasterio y la iglesia de San Alfonso. Uno de los Padres, el historiador de la casa, realizó un estudio acerca del sector de Roma en que vivían. En sus investigaciones, se encontró con múltiples referencias a la vieja Iglesia de San Mateo y a la pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

Un día decidió contarle a sus hermanos sacerdotes sobre sus investigaciones: La iglesia actual de San Alfonso estaba construida sobre las ruinas de la de San Mateo en la que, durante siglos, había sido venerada, públicamente, una pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Entre los que escuchaban, se encontraba el Padre Michael Marchi, el cual se acordaba de haber servido muchas veces en la Misa de la capilla de los Agustinos de Posterula cuando era niño. Ahí en la capilla, había visto la pintura milagrosa. Un viejo hermano lego que había vivido en San Mateo, y a quien había visitado a menudo, le había contado muchas veces relatos acerca de los milagros de Nuestra Señora y solía añadir: "Ten presente, Michael, que Nuestra Señora de San Mateo es la de la capilla privada. No lo olvides". El Padre Michael les relató todo lo que había oído de aquel hermano lego. 

Por medio de este incidente los Redentoristas supieron de la existencia de la pintura, no obstante, ignoraban su historia y el deseo expreso de la Virgen de ser honrada públicamente en la iglesia.

Ese mismo año, a través del sermón inspirado de un jesuita acerca de la antigua pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, conocieron los Redentoristas la historia de la pintura y del deseo de la Virgen de que esta imagen suya fuera venerada entre la Iglesia de Sta. María la Mayor y la de S. Juan de Letrán. El santo Jesuita había lamentado el hecho de que el cuadro, que había sido tan famoso por milagros y curaciones, hubiera desaparecido sin revelar ninguna señal sobrenatural durante los últimos sesenta años. A él le pareció que se debía a que ya no estaba expuesto públicamente para ser venerado por los fieles. Les imploró a sus oyentes que, si alguno sabía dónde se hallaba la pintura, le informaran dueño lo que deseaba la Virgen.

Los Padres Redentoristas soñaban con ver que el milagroso cuadro fuera nuevamente expuesto a la veneración pública y que, de ser posible, sucediera en su propia Iglesia de San Alfonso. Así que instaron a su Superior General para que tratara de conseguir el famoso cuadro para su Iglesia. Después de un tiempo de reflexión, decidió solicitarle la pintura al Santo Padre, el Papa Pío IX. Le narró la historia de la milagrosa imagen y sometió su petición.

El Santo Padre escuchó con atención. Él amaba dulcemente a la Santísima Virgen y le alegraba que fuera honrada. Sacó su pluma y escribió su deseo de que el cuadro milagroso de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fuera devuelto a la Iglesia entre Sta. María la Mayor y S. Juan de Letrán. También encargó a los Redentoristas de que hicieran que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fuera conocida en todas partes.

Aparece y se venera, por fin, el cuadro de Nuestra Señora
Ninguno de los Agustinos de ese tiempo había conocido la Iglesia de San Mateo. Una vez que supieron la historia y el deseo del Santo Padre, gustosos complacieron a Nuestra Señora. Habían sido sus custodios y ahora se la devolverían al mundo bajo la tutela de otros custodios. Todo había sido planeado por la Divina Providencia en una forma verdaderamente extraordinaria.

A petición del Santo Padre, los Redentoristas obsequiaron a los Agustinos una linda pintura que serviría para reemplazar a la milagrosa.

La imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fue llevado en procesión solemne a lo largo de las vistosas y alegres calles de Roma antes de ser colocado sobre el altar, construido especialmente para su veneración en la Iglesia de San Alfonso. La dicha del pueblo romano era evidente. El entusiasmo de las veinte mil personas que se agolparon en las calles llenas de flores para la procesión dio testimonio de la profunda devoción hacia la Madre de Dios

A toda hora del día, se podía ver un número de personas de toda clase delante de la pintura, implorándole a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro que escuchara sus oraciones y que les alcanzara misericordia. Se reportaron diariamente muchos milagros y gracias.

Hoy en día, la devoción a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se ha difundido por todo el mundo. Se han construido iglesias y santuarios en su honor, y se han establecido archicofradías. Su retrato es conocido y amado en todas partes.

Signos de la imagen de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro
Aunque su origen es incierto, se estima que el retrato fue pintado durante el decimotercero o decimocuarto siglo. El icono parece ser copia de una famosa pintura de Nuestra Señora que fuera, según la tradición, pintada por el mismo San Lucas. La original se veneraba en Constantinopla por siglos como una pintura milagrosa pero fue destruida en 1453 por los Turcos cuando capturaron la ciudad.
El Icono de Nuestra Señora de Vladímir 
(teóricamente pintado por San Lucas Evangelista)

Fue pintado en un estilo plano característico de iconos y tiene una calidad primitiva. Todas las letras son griegas. Las iniciales al lado de la corona de la Madre la identifican como la “Madre de Dios”. Las iniciales al lado del Niño “ICXC” significan “Jesucristo”. Las letras griegas en la aureola del Niño: owu significan “El que es”, mientras las tres estrellas sobre la cabeza y los hombros de María santísima indican su virginidad antes del parto, en el parto y después del parto.

Las letras más pequeñas identifican al ángel a la izquierda como “San Miguel Arcángel”; el arcángel sostiene la lanza y la caña con la esponja empapada de vinagre, instrumentos de la pasión de Cristo. El ángel a la derecha es identificado como “San Gabriel Arcángel”, sostiene la cruz y los clavos. Nótese que los ángeles no tocan los instrumentos de la pasión con las manos, sino con el paño que los cubre.

Cuando este retrato fue pintado, no era común pintar aureolas. Por esta razón el artista redondeó la cabeza y el velo de la Madre para indicar su santidad. Las halos y coronas doradas fueron añadidas mucho después. El fondo dorado, símbolo de la luz eterna da realce a los colores más bien vivos de las vestiduras. Para la Virgen el maforion (velo-manto) es de color púrpura, signo de la divinidad a la que ella se ha unido excepcionalmente, mientras que el traje es azul, indicación de su humanidad. En este retrato la Madona está fuera de proporción con el tamaño de su Hijo porque es -María- a quien el artista quiso enfatizar.

Los encantos del retrato son muchos, desde la ingenuidad del artista, quien quiso asegurarse que la identidad de cada uno de los sujetos se conociera, hasta la sandalia que cuelga del pie del Niño. El Niño divino, siempre con esa expresión de madurez que conviene a un Dios eterno en su pequeño rostro, está vestido como solían hacerlo en la antigüedad los nobles y filósofos: túnica ceñida por un cinturón y manto echado al hombro. El pequeño Jesús tiene en el rostro una expresión de temor y con las dos manitas aprieta la derecha de su Madre, que mira ante sí con actitud recogida y pensativa, como si estuviera recordando en su corazón la dolorosa profecía que le hiciera Simeón, el misterioso plan de la redención, cuyo siervo sufriente ya había presentado Isaías.

En su doble denominación, esta bella imagen de la Virgen nos recuerda el centralismo salvífico de la pasión de Cristo y de María y al mismo tiempo la socorredora bondad de la Madre de Dios y nuestra.