FUENTE INAGOTABLE DE LUZ

FUENTE INAGOTABLE DE LUZ
¡ILUMÍNANOS!

Sagrados Corazones Unidos del AMOR SANTO

Sagrados Corazones Unidos del AMOR SANTO
Sagrados Corazones de Jesús y María, unidos en el amor perfecto,

miércoles, 20 de abril de 2016

Oración por los hijos - Video - Grupo Sangre y Agua



Grupo: Sangre y Agua, Denver, Colorado, EEUU,


10 Beneficios sobrenaturales de la invocación el Santo Nombre de Jesús

Cómo acceder al mayor poder universal.

El nombre de Jesús tiene poder sobrenatural, porque representa a su Persona y es una forma de vivir su presencia en nosotros.

velas encendidas

Al invocar el nombre de Jesús con confianza obtenemos 10 beneficios, que son los que exponemos aquí.

Leer También:

¿QUÉ SIGNIFICA EL NOMBRE DE JESÚS?

El nombre Jesús viene del griego Iesous que se deriva del arameo, Yeshu. Significa “Yaweh es la salvación.” `
El Santo Nombre de Jesús es, ante todo, una oración todopoderosa. Nuestro Señor mismo solemnemente promete que todo lo que pidamos al Padre en su nombre lo recibiremos. Por tanto, cuando decimos: “Jesús,” pidamos a Dios por todo lo que necesitamos con absoluta confianza de ser escuchados.
Y por esta razón, la Iglesia termina su oración con las palabras, “por Nuestro Señor Jesucristo”, que da a la oración una eficacia nueva y Divina.
Cada vez que decimos: “Jesús”, le damos a Dios alegría infinita y gloria, porque le ofrecemos todos los méritos infinitos de la Pasión y Muerte de Jesucristo. 
Cada vez que decimos “Jesús”, dejamos claramente saber que deseamos ofrecer a Dios todas las Misas que se dijeron de todo el mundo para todas nuestras intenciones.
Cada vez que decimos “Jesús,” es un acto de amor perfecto, porque nosotros ofrecemos a Dios el amor infinito de Jesús.
El Santo Nombre de Jesús llena poco a poco nuestras almas con una paz y alegría que nunca tuvimos antes.
El Santo Nombre de Jesús nos da fuerza para que nuestros sufrimientos se conviertan en luz y sean fáciles de llevar.
jsesus sagrado corazon

10 BENEFICIOS DE LA INVOCACIÓN DEL NOMBRE DE JESÚS


BRINDA AYUDA A LAS NECESIDADES CORPORALES

Según la promesa de Cristo:
“En mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien” (Marcos 16, 17-18).
 En el Nombre de Jesús los Apóstoles dieron fuerza a los lisiados (Hechos 3, 6; 9, 34) y vida a los muertos (Hechos 9, 40).

DA CONSUELO EN LAS AFLICCIONES ESPIRITUALES

Somos rescatados de la angustia, la tribulación, la tristeza y el dolor (Sal. 118:5, 50:15, 116:3-4).
El Nombre de Jesús le recuerda al padre del Hijo Pródigo (Lucas 15: 11-32) y al Buen Samaritano (Lucas 10: 25-37) y le recuerda al justo el sufrimiento y la muerte del inocente Cordero de Dios.

NOS PROTEGE DE SATANÁS Y SUS ENGAÑOS

Porque el demonio teme el Nombre de Jesús, quien lo ha vencido en la Cruz.
Ante un peligro, invocar el nombre de Jesús ayuda a superar el trance y a obtener seguridad emocional.
salvacion

OBTENEMOS TODA BENDICIÓN Y GRACIA EN EL TIEMPO Y LA ETERNIDAD

Cristo dijo: “lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre.” (Juan 16:23).
Es refugio seguro durante la vida y en la hora de la muerte.
Por eso la Iglesia concluye todas sus plegarias con las palabras: “Por Jesucristo Nuestro Señor…”.

DISFRUTAMOS LAS RIQUEZAS DE CRISTO

Romanos 10:12 dice que el Señor de todos es “rico para con todos los que le invocan”. Prestemos atención a la palabra “rico”.
Invocar no solamente nos salva de muchas cosas negativas, sino también es la manera de que disfrutemos en nuestra experiencia de cuán rico es Cristo.

SOMOS SALVADOS 

Como creyentes, al invocar el nombre del Señor reforzamos nuestra conversión para que no caigamos y podamos ser salvos en el final para vivir la vida que hay después de la muerte física en la Tierra.
Romanos 10:9 dice:
“si confiesas con tu boca a Jesús como Señor, y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo”. 
¡Invocar el nombre del Señor nos trae salvación para la vida eterna!
El Nuevo Testamento nos muestra varios ocasiones de los creyentes que invocaron el nombre del Señor Jesús en diferentes situaciones (Hechos 2:21).
adoracion

PARTICIPAMOS DE SU MISERICORDIA

Quienes repitan el nombre de Jesús tendrán el exceso de su misericordia, su amor, la gracia de la perseverancia final, y no morir sin su gracia.
Y son llenos del Espíritu (Salmo 86:5; Hechos. 2:17, 21).
Con la repetición las almas tibias se vuelven fervorosas y las almas fervorosas se elevan a niveles de gran perfección

SOMOS ILUMINADOS

Cuando invocamos a Jesús, Dios no da la luz para ver nuestra verdadera condición.
Y cada vez que le invocamos él inyecta luz en nuestra vida y en la resolución de nuestros problemas.
“El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de sombra de muerte, luz les resplandeció” (Mateo 4:16).
“Os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra” (1 Juan 2:8).

OBTENEMOS UN ESPÍRITU DE ARREPENTIMIENTO

Todos cargamos con pecados y culpas, de algunos tenemos conciencia y de otros aún no.
Al ser expuesta nuestra verdadera condición por la fuerte iluminación del Señor, a través de invocar su nombre, experimentamos un cambio de manera de pensar.
Descubrimos lo que hacemos mal y podemos obtener la gracia y la fuerza para rectificar nuestro comportamiento.
senor de los milagros

CONFESAMOS LOS PECADOS, SOMOS PERDONADOS, GANAMOS INDULGENCIAS

Tantas veces como invoquemos el Nombre de Jesús y de María  podremos ganar una indulgencia de 300 días, por decreto de Pío X, el 10 de octubre de 1904.
Es también necesario, para ganar la indulgencia papal al momento de la muerte, pronunciar aunque sea mentalmente el Nombre de Jesús.
Al ser iluminados por el Señor nos arrepentimos y somos llevados a confesar nuestros pecados. De esta manera, disfrutamos del beneficio del perdón de Dios.
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).
El Señor Jesús, además de perdonarnos, elimina y anula el registro de la deuda que teníamos con Dios en la cruz. Es decir que tenemos un “registro limpio” delante de Él.
Comparte esta imagen con tus amigos.

10 beneficios sobrenaturales de la Invocación del Nombre de Jesús

UNA FORMA SIMPLE PARA INVOCAR EL NOMBRE DE JESÚS

Los padres del desierto, los monjes, han desarrollado  lo que se denomina “oración a Jesús”, conocida también como “oración del corazón”.
Es una breve fórmula que se repite constantemente y a nivel mental,
“Señor Jesús, Hijo de Dios, ten piedad de mí”
Algunas veces se dice así
“Señor Jesús, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador”
Esta fórmula es la que recomendamos para invocar el nombre de Jesús.

Haga click para ver las otras noticias

miércoles, 30 de marzo de 2016

ACEDIA Y PEREZA


ACEDIA: ENVIDIA POR LOS BIENES ESPIRITUALES
Horacio Bojorge S.J.
1.- De la acedia no se suele hablar. No se la enumera habitualmente en la lista de los pecados capitales. Difícilmente se encontrará su nombre fuera de los manuales y diccionarios de moral. Muchos son los fieles, religiosos y catequistas incluidos, que nunca o rarísima vez oyeron nombrar la acedia y pocos sabrán ni podrán explicar en qué consista.
2.- Sin embargo la acedia existe y abunda por ahí, aunque pocos sepan cómo se llama. Se la puede encontrar en todas sus formas: tentación, pecado actual, hábito extendido como una epidemia, y hasta en forma de cultura con comportamientos y teorías propias que se trasmiten por imitación o desde sus cátedras, populares o académicas. Si bien se mira, puede describirse una verdadera y propia civilización de la acedia por lo cual parece conveniente ocuparse de ella..
3.- Para dar una idea de lo que es la acedia expondremos primero sus definiciones y después daremos una serie de ejemplos bíblicos.
¿QUÉ ES LA ACEDIA? DEFINICIONES
4.- La acedia es propiamente una especie o una forma particular de la envidia O sea que es una especie de tristeza
5.- Santo Tomás de Aquino, la define como: "tristeza por el bien divino del que goza la caridad". O sea, envidia a Dios; tristeza por los bienes espirituales.
6.- El Catecismo de la Iglesia Católica (=CIC) la define así: "La acedia o pereza espiritual llega a rechazar el gozo que viene de Dios y a sentir horror por el bien divino" (CIC 2094).
7.- El Catecismo de la Iglesia Católica (=CIC) ubica la acedia entre los pecados contra la Caridad: 1º) indiferencia, 2º) ingratitud, 3º) tibieza, 4º) acedia y 5º) odio a Dios. La acedia se manifiesta en forma de indiferencia, ingratitud y tibieza. Su culminación es el odio a Dios.
8.- La acedia es, pues, tristeza por un bien y por lo tanto es una especie de envidia. ¿Qué la distingue de la envidia en general? Que mientras la envidia es tristeza por cualquier bien terreno y genérico de la creatura, la acedia es tristezapor el bien divino, ya sea en Dios mismo ya en sus creaturas.
9.- En otro lugar, el CIC, tratando de la oración, enumera la acedia entre las tentaciones del orante: "otra tentación a la que abre la puerta la presunción, es la acedia. Los Padres espirituales entienden por ella una forma de aspereza o desabrimiento debidos a la pereza, al relajamiento de la ascesis, al descuido de la vigilancia, a la negligencia del corazón. `El espíritu está pronto pero la carne es débil' (Mateo 26,41)" (CIC 2733).
10.- La acedia es el pecado que se opone directamente a la caridad o amor a Dios. Se entristece de las cosas que alegran a los que aman a Dios, y se entristece de que haya alguien que lo ame.
11.- El nombre de la acedia es figurado. Acedia viene de Acidez. Es la acidez que resulta del avinagramiento de lo dulce. La dulzura misma de la caridad, agriada, da lugar a la acedia. La acedia se opone al gozo de la caridad como por fermentación, por descomposición y transformación en lo opuesto. El espíritu de acedia es avinagrado, agriado, para lo religioso.
12.- La acedia es igualmente enfriamiento o entibiamiento del fervor de la caridad. Como se dice en el Apocalipsis:"tengo contra ti que has perdido tu amor de antes" (Apoc. 2,4); "puesto que no eres frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca" (Apoc. 3,16).
13.- Por ser causa y cabeza de otros pecados, la acedia se cuenta entre los pecados capitales. La acedia es causa de los siguientes pecados, que la tradición llama sus hijas:
1) Desesperación de alcanzar el fin último o sea de amar a Dios; y en consecuencia pereza para la religión. Esta pereza se manifiesta en una efusión en las creaturas caracterizada por:
2) Vagabundeo de la mente, que va acompañada y se manifiesta en:
a) Locuacidad, charlatanería vacía: "no dice nada pero ¡qué bien lo dice!";
b) Curiosidad, insaciable afán de novedades, bulimia intelectual, cultura insustancial: reducción de la fe agnosis;
c) Importunidad, dispersión espiritual, desorden;
d) Inquietud, desasosiego interior, falta de la paz que da la caridad;
e) Inestabilidad, inconstancia de propósitos, planes y decisiones, por ejemplo para permanecer en un lugar: domicilio, empleo, actividad, trabajo.
(De todo esto parecen adolecer los suplementos culturales de cierta prensa dominical).
3) Torpeza de la mente, embotada indiferencia ante lo verdaderamente necesario para la salvación, o sea el amor a Dios y la comunión con Él.
4) Pusilanimidad, ánimo mezquino y pequeño, sobre todo para las virtudes teologales y las posibilidades místicas: naturalismo;
5) Animadversión contra todo y todos los que le recuerden a Dios o su destino sobrenatural
6) Odio a Dios
ACEDIA EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS
14.- Las Sagradas Escrituras nos ofrecen una galería de retratos de la acedia en todas sus formas, desde la indiferencia al odio. Nos dan también pistas para comprender la naturaleza de la acedia, que nos ayudan para reconocerla en sus formas históricas y actuales, y nos permiten comprender mejor su mecanismo espiritual. En los casos clínicos bíblicos se ve cuáles son las causas y los síntomas de la acedia.
15.- La acedia de Judas:"Seis días antes de su Pasión, Jesús vino a Betania, (...) María, tomó una libra de perfume de nardo puro, muy caro, y ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos". Pero: "Judas Iscariote, uno de los discípulos de Jesús, el que lo había de entregar, dijo: "¿Por qué no se ha vendido ese perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?" (Juan 12,1-5). El gesto de María manifiesta el gozo de su caridad. Lo que para María es expresión gozosa de su amor a Jesús, es para Judas motivo de tristeza, mezclada de fastidio e irritación: acedia.
16.- En este pasaje bíblico se ve que la acedia implica un menos-precio de Jesús que se irá manifestando durante la Pasión: en la venta por treinta monedas, en las burlas de la soldadesca. La burla nace del menosprecio y siembra más menosprecio. En los ejemplos siguientes vuelve a manifestarse la acedia como menosprecio y burlas.
17.- La Acedia de Mikal, Esposa de David: Mikal se irritó viendo a David bailar delante del Arca de la Alianza en la fiesta de la Traslación. La danza de David era una manifestación del gozo de la caridad. La irritación de Mikal por la devoción de David es acedia. Ver 2 Samuel 6, 14-23
18.- La Acedia de los Hijos de Jeconías: El Arca de la Alianza fue devuelta por los filisteos a los israelitas, para librarse del azote de la peste. Se alegraron con el retorno del Arca los habitantes de Bet-Shémesh. Excepto una familia, que fue por eso duramente castigada. He aquí otro ejemplo de lo que es acedia: "ausencia de la debida alegría a causa de la presencia de Dios; indiferencia". (Ver 1 Samuel 6,13-21)
19.- El Menosprecio de un Profeta: El profeta Eliseo iba subiendo por el camino hacia Betel cuando unos niños salieron de la ciudad y se burlaban de él, diciendo: "¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!". Él se volvió, los vio y los maldijo en nombre del Señor. Salieron entonces dos osos del bosque y destrozaron a cuarenta y dos de ellos (2 Reyes 2,23-24).
20.- El relato quiere inculcar el respeto a los profetas, a un pueblo que, por acedia, se inclinaba a rechazarlos y aún a matarlos. En efecto, la persecución a los profetas, y en general a los justos, empieza con burlas pero tiende a terminar en sangre. Estos niños reflejan el menosprecio aprendido de sus mayores. Eliseo ve, en ese menosprecio, más que una inocentada infantil, ve la manifestación de un pecado social, nacional. La acedia tiene sus raíces infantiles, puesto que también desde niños hay en Israel piedad e impiedad, religión e irreligión, gozo de la caridad o acedia.
21.- Esaú menosprecia la Primogenitura: Esaú le vendió a su hermano Jacob la primogenitura por un plato de guiso. Es otro ejemplo clásico de acedia como menosprecio - y consiguiente postergación y pérdida - de los bienes espirituales, debido a la compulsión y a la urgencia de un apetito. Esaú llegó hambriento del campo y Jacob aprovechó la ocasión: "Véndeme ahora mismo tu primogenitura". Esaú respondió: "¿Qué me importa la primogenitura?". Jacob lo urgió para que se la vendiera con juramento: "Y él se lo juró vendiendo su primogenitura a Jacob. Jacob dio a Esaú pan y el guiso de lentejas, y este comió y bebió, se levantó y se fue. Así desdeñó Esaú la primogenitura", concluye melancólicamente el relato (Génesis 25,29-34).
22.- Jesús, en una ocasión, reprocha la acedia que se manifiesta en forma de indiferencia, de los que se han rehusado a compartir sus sentimientos: "Os hemos tocado la flauta y no habéis bailado, os hemos entonado endechas, y no habéis llorado." (Lucas 7, 31-35)
23.- La actitud de acedia como un "no" a la fiesta, o sea un no a las alegrías de Dios y a su oferta de comunicarla y participarla, la ilustran las parábolas de los invitados al Banquete (Mateo 22,1-14; ver también 8,11-12; Lucas 14,16-24).
24.- El papa San Clemente romano en su Carta a los Corintios, para explicar el mal que está aquejando a dicha comunidad eclesial, se remonta a trazar un panorama de la acedia en la historia de la salvación, comenzando justamente por el pecado de Caín: "Ya veis, hermanos, cómo los celos y la acedia produjeron un fratricidio. A causa de la acedia, nuestro padre Jacob tuvo que huir de la presencia de su hermano Esaú. La acedia hizo que José fuera perseguido hasta punto de muerte y llegara hasta la esclavitud. La acedia obligó a Moisés a huir de la presencia de Faraón, rey de Egipto, al oír a uno de su misma tribu: '¿Quién te ha constituido árbitro y juez entre nosotros? ¿Acaso quieres tú matarme a mí, como mataste ayer al egipcio?'. Por la acedia, Aarón y María hubieron de acampar fuera del campamento. La acedia hizo bajar vivos al Hades a Datán y Abirón, por haberse rebelado contra el siervo de Dios, Moisés. Por celos no sólo tuvo David que sufrir envidia de parte de los extranjeros, sino que fue perseguido por Saúl, rey de Israel" (S. Clem. a los Corintios 4,7-13)
25.- El Pecado de Caín: Habitualmente se considera el pecado de Caín (Génesis 4,3-8), como un pecado de envidia hacia su hermano Abel. Y lo es. Pero no de envidia simplemente. Sino de aquella especie de envidia que llamamos acedia respecto del bien de su hermano, cuya ofrenda fue acepta a Dios; pero también acedia, respecto de la complacencia de Dios sobre la ofrenda de Abel. Si Caín hubiese estado en actitud de amistad con Dios, se habría alegrado por la alegría de Dios con la ofrenda de su hermano.
26.- Son también ejemplos de acedia en la Sagrada Escritura:
* El Pecado Original"Por acedia del diablo entró la muerte en el mundo y la experimentan los que le pertenecen" (Sabiduría 2,24).
* El menosprecio de la Tierra Prometida: "Despreciaron una Tierra envidiable" (Sal 105(106),24)
Números Caps. 13-14 y Deuteronomio 1,19-46. El pueblo no se alegró con el bien de la Tierra Prometida, que le pintaban Caleb y Josué, los buenos exploradores, testigos fidedignos de la bondad de la tierra, fieles a la verdad. El pueblo, en cambio, prefirió creer al testimonio de los malos exploradores, testigos falsos.
La Acedia de Pedro ante la Cruz: Pedro se niega a recibir el testimonio de Jesús acerca del misterio de la cruz. Por eso se hace acreedor del nombre de Satanás, y en vez de piedra fundamental se convierte en piedra de escándalo (Mateo 16,18), no sólo para los más pequeños (Marcos 9,42), sino para Jesús mismo (Mateo 16,23).
27.- Ya se ve la importancia que tiene el pecado de acedia en toda la Sagrada Escritura. Si se ignora lo que es la acedia no se puede entender la Escritura ni el drama de Jesús. La acedia es ceguera para el bien de Dios y confusión espiritual del mal por bien y del bien por mal. Es lo que muestran los dos ayes proféticos que siguen:
28.- Dos Ayes Proféticos sobre la Acedia: 1) Acedia como ceguera o a-percepción"¡Maldito el hombre que confía en el hombre, y hace de la carne su apoyo apartando del Señor su corazón! Es como el tamarisco en el desierto de Arabá yno verá el bien cuando venga" (Jeremías 17, 5-6).En cambio: "los rectos lo ven y se alegran" (Salmo 106,42) "En tu luzvemos la luz" (Salmo 35,10); "Abreme Señor los ojos y contemplaré las maravillas de tu voluntad" (Salmo 118, 18); "Al que sigue el buen camino le haré ver la salvación de Dios" (Salmo 49,23)..
2) Acedia como dis-percepción"¡Ay, los que llaman al mal bien y al bien mal; los que dan la oscuridad por luz, y la luz por oscuridad; que dan lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!" (Isaías 5,20-21). Entristecerse por el bien del que goza la caridad, como hace la acedia, es dar por mal ese bien, dar lo dulce por agrio o por amargo, dar la luz por tinieblas.
29.- Es propio de Dios el mostrar o hacer ver los bienes salvíficos: "hasta el día de hoy no os había dado el Señor corazón para entender, ojos para ver, ni oídos para oír" (Deuteronomio 29,3).
PEREZA
30.- La acedia ha sido a menudo entendida como pereza. Es verdad que, secundaria y derivadamente, la acedia se presenta, en la práctica, como una pereza para las cosas relativas a Dios y a la salvación, a la fe y demás virtudes teologales, a las posibilidades místicas. Por lo cual, acertadamente, el CIC la propone, a los fines prácticos, comopereza. Sin embargo, la pereza es una más de las consecuencias de la acedia y puede considerarse como hija, es decir, como uno de los efectos de la acedia. En algunas de las hijas de la acedia es posible reconocer los rasgos que caracterizan a la pereza.
31.- El pecado capital de pereza, al igual que la envidia, es una especie de la tristeza. Podemos definirla diciendo que la pereza es una pesadez de la voluntad para obrar el bien debido..
32.- La imagen proverbial del perezoso es la del apático dormilón, que no quiere hacer nada. Pero esa es la fase terminal de su dolencia. En su comienzo el perezoso puede ser un hiperactivo, que hace de todo, menos lo que tiene que hacer, antes de terminar agotado y deprimido. Es un ansioso que pasa de la conmoción a la apatía, de la agitación al agotamiento. Por una combinación de pereza y avaricia, los superejecutivos, son devorados por la fiebre del trabajo y descuidan hogar, esposa e hijos, y son consumidos en breve tiempo por el stress.
33.- Es perezoso el niño que se agota jugando en lugar de hacer los deberes; hasta que cae rendido de fatiga por hacer lo que no habría debido, y es incapaz ya de hacer lo que hubiera debido. O como el joven que va y viene pero no tiene a dónde huir para no estar donde debería. El adulto que descuida su familia, por otras actividades no necesariamente malas y en ocasiones muy buenas en apariencia, como las actividades religiosas. El sabio refrán de nuestras abuelas decía: "Primero la obligación y después la devoción".
34.- La pereza, entonces, contra lo que sugiere equivocadamente la opinión común, no consiste en no hacer nada. Consiste en no hacer lo debido. El perezoso puede obligarse a mil ocupaciones no obligatorias con tal de no cumplir con su obligación.
35.- ¿Pero qué pasa cuando el perezoso no quiere cumplir con sus deberes y obligaciones supremas; cuando se niega al ejercicio de las virtudes teologales y no quiere poner los actos de fe, esperanza y caridad?
36.- En la pereza para creer, por ejemplo, la voluntad perezosa no quiere mover a la inteligencia a creer para conocer el bien verdadero y la orienta hacia otros bienes. Así se conectan acedia y pereza; indiferencia o tibieza para amar a Dios; indolencia para conocer al Dios infinitamente amable. Amar al mundo en vez de a Dios (1ª Juan 2,15-17).
37.- ¿La consecuencia?: efusión en las cosas. La voluntad perezosa mueve a la inteligencia hacia los objetos que no debe y la desvía de aquellos que debería conocer. La pereza, pues, inicialmente, no inhibe toda actividad, sino que comienza trocando una actividad debida por otra indebida.
38.- La pereza para las virtudes teologales, es decir la pereza para creer, amar a Dios y esperar, es consecuencia de la acedia. De esta pereza teologal derivan todas las demás perezas.
39.- Al rehuir ocuparse de los bienes últimos y supremos que dan el sentido último a su existencia, es como el caminante que se desentendiera de la meta a donde debe llegar y se fuera por todos los desvíos. O como el que se pierde en el desierto y termina girando en círculos hasta que cae exhausto sin haber llegado a ninguna parte. Al final de la carrera loca del perezoso tras el amor de este mundo, lo aguarda la depresión y la cama.
40.- El perezoso huye primero del Sentido que es Dios. Pero esa huida de lo esencial lo aboca a tener que vivir luego huyendo del sinsentido. ¿Cómo? ¿hacia dónde? Hacia los sentidos provisorios; hacia alguna actividad que lo entretenga, que lo ayude a encontrar siempre nuevas escapatorias al asedio del aburrimiento, entreteniéndolo con algún minúsculo sentido inmediato: el baile de una noche, el paseo, el bar, el club, un deporte, un hobby como juntar sellos, la novela, la tele...y tantas otras formas de "evasión", como acertadamente se les dice.
41.- La agitación del perezoso se nutre de sentidos provisorios, puesto que el perezoso huye de los últimos y definitivos, de los permanentes y eternos. Y dado que los no-últimos muy pronto lo dejan, -o él, quiera o no quiera, los tiene que dejar, tarde o temprano-, fatalmente, vuelve a quedar a merced de la invasión del sinsentido: del tedio, la náusea, el aburrimiento, en una lucha desigual y perdida de antemano con ese mar que lo inunda, y en la que se agitahasta que se agota. Esa es la fase terminal de la pereza.
42.- Sólo las virtudes teologales (= fe, esperanza y caridad), llenan de eternidad el tiempo y lo vivifican con vida eterna. La acedia ciega a su víctima para esos bienes y la pereza le impide mirarlos. Por eso acedia y pereza clausuran el corazón para el encuentro con Dios. Hay una circularidad de acedia-pereza-acedia-pereza, por la que ambos pecados capitales se retroalimentan. Este hecho nos explica por qué en la tradición algunos han entendido la acedia como pereza.

EJERCICIO
1) ¿Es tristeza la acedia?
2) ¿Es envidia la acedia?
3) ¿Cuál es el objeto de la acedia?
4) ¿Cuáles son las hijas de la acedia?
5) ¿A qué virtud teologal se opone la acedia?
6) Recuerde por lo menos un ejemplo de acedia tomado de las Sagradas Escrituras.
7) ¿Se acuerda de otros?
8) ¿Acedia y pereza son lo mismo?
9) ¿Qué es la pereza?


Mas información y VIDEOS de este tema de Padre Horacio Bojorge 
http://www.ewtn.com/espanol/series/shows/el_demonio_de_la_acedia.asp 

domingo, 20 de marzo de 2016

19 de marzo honraremos a San José en su día


San José«Este gran santo, esposo de la Virgen María, proveyó el pan a quien es el Pan de Vida y no deja de trabajar para nuestra felicidad así como lo hizo por su familia en la Tierra. He aquí un ejemplo de sus bondades relatado por el padre Ted Custer, misionero en Nicaragua:
En 1982 comencé mi segunda misión pastoral en una pequeña ciudad en el centro de Nicaragua. La situación era delicada. La revolución sandinista estaba en pleno auge y la guerra de los Contras se intensificaba. Seguía los pasos de mi predecesor, un sacerdote muy apreciado por los lugareños que lo veían partir con tristeza (a causa de su enfermedad). Antes de que fuera a los Estados Unidos para una visita, me informaron que si no conseguía terminar la reparación del cielo raso de la iglesia que estaba en refacciones, los parroquianos dejarían que me las arreglara solo.
En esta parroquia había una pequeña imagen de San José que la gente consideraba milagrosa. No sabía mucho sobre el tema, pero hice una oración desesperada a san José pidiéndole ayuda. Pedí prestados 2.000 dólares e inicié la obra no sabiendo cómo iría a restituir el dinero, aun en dos años. Viajé a mi casa en los Estados Unidos por un mes y justo antes de regresar a Guatemala, mi antiguo párroco me pidió que lo fuera a visitar porque tenía un regalo para mí. Era un poco más de 2000 dólares. ¡Qué alegría! De esta forma podía devolver el dinero que me habían prestado y todavía me quedaba un podo de plata. Cuando llegué a Nicaragua, descubrí que los obreros habían gastado un poco más de lo previsto, y que la suma que me había dado mi párroco cubría EXACTAMENTE el importe. ¡Viva san José!”
Todos nosotros tenemos la posibilidad de orarle con fe y de confiarle nuestros problemas. ¿por qué lo dejaríamos de brazos caídos?»

[Portada del tríptico de oraciones a San José]Selección de oraciones a San José. Tríptico preparado para imprimir con MS Word. Incluye las siguientes oraciones: 1. Salutación. 2. Acordaos. 3. Súplica a San José. 4. Consagración ante las tribulaciones. 5. Oración para todos los días. 6. Oración para pedir un favor. 7. Oración del Papa León XIII.
 Versión PDF para imprimir folleto tríptico
» Más información

"No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer. Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado Santo, de los peligros que me ha librado, así de cuerpo como de alma; que a otros santos parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad, a este glorioso Santo tengo experiencia que socorre en todas y que quiere el Señor darnos a entender que así como le fue sujeto en la tierra (que como tenía el nombre de padre, siendo ayo, le podía mandar), así en el cielo hace cuanto le pide."
Santa Teresa de Ávila
  

SÚPLICA A SAN JOSÉ

José dulcísimo y Padre amantísimo de mi corazón, a ti te elijo como mi protector en vida y en muerte; y consagro a tu culto este día, en recompensa y satisfacción de los muchos que vanamente he dado al mundo, y a sus vanísimas vanidades. Yo te suplico con todo mi corazón que por tus siete dolores y goces me alcances de tu adoptivo Hijo Jesús y de tu verdadera esposa, María Santísima, la gracia de emplearlos a mucha honra y gloria suya, y en bien y provecho de mi alma. Alcánzame vivas luces para conocer la gravedad de mis culpas, lágrimas de contrición para llorarlas y detestarlas, propósitos firmes para no cometerlas más, fortaleza para resistir a las tentaciones, perseverancia para seguir el camino de la virtud; particularmente lo que te pido en esta oración (hágase aquí la petición) y una cristiana disposición para morir bien. Esto es, Santo mío, lo que te suplico; y esto es lo que mediante tu poderosa intercesión, espero alcanzar de mi Dios y Señor, a quien deseo amar y servir, como tú lo amaste y serviste siempre, por siempre, y por una eternidad. Amén.

__________

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

¡Glorioso Patriarca San José!, animado de una gran confianza en vuestro gran valimiento, a Vos acudo para que seáis mi protector durante los días de mi destierro en este valle de lágrimas. Vuestra altísima dignidad de Padre putativo de mi amante Jesús hace que nada se os niegue de cuanto pidáis en el cielo. Sed mi abogado, especialísimamente en la hora de mi muerte, y alcanzadme la gracia de que mi alma, cuando se desprenda de la carne, vaya a descansar en las manos del Señor. Amén.
Jaculatoria. Bondadoso San José, Esposo de María, protegednos; defended a la Iglesia y al Sumo Pontífice y amparad a mis parientes, amigos y bienhechores.

__________

VISITA A SAN JOSÉ

¡Oh castísimo esposo de la Virgen María, mi amantísimo protector San José! Todo el que implora vuestra protección experimenta vuestro consuelo. Sed, pues, Vos mi amparo y mi guía. Pedid al Señor por mí; libradme del pecado, socorredme en las tentaciones y apartadme del mal y del pecado. Consoladme en las enfermedades y aflicciones. Sean mis pensamientos, palabras y obras fiel trasunto de cuanto os pueda ser acepto y agradable para merecer dignamente vuestro amparo en la vida y en la hora de la muerte. Amén.
Jaculatoria.-¡Oh glorioso San José! Haced que sea constante en el bien; corregid mis faltas y alcanzadme el perdón de mis pecados.

__________

ORACIÓN A SAN JOSÉ

San José, casto esposo de la Virgen María intercede para obtenerme el don de la pureza.
Tú que, a pesar de tus inseguridades personales supiste aceptar dócilmente el Plan de Dios tan pronto supiste de él, ayúdame a tener esa misma actitud para responder siempre y en todo lugar, a lo que el Señor me pida.
Varón prudente que no te apegas a las seguridades humanas sino que siempre estuviste abierto a responder a lo inesperado obténme el auxilio del Divino Espíritu para que viva yo también en prudente desasimiento de las seguridades terrenales.
Modelo de celo, de trabajo constante, de fidelidad silenciosa, de paternal solicitud, obténme esas bendiciones, para que pueda crecer cada día más en ellas y así asemejarme día a día al modelo de la plena humanidad: EL SEÑOR JESÚS.

__________

CONSAGRACIÓN A SAN JOSÉ
ANTE LAS TRIBULACIONES

¡Oíd, querido San José, una palabra mía !... Yo me veo abrumada de aflicciones y cruces, y a menudo lloro... Despedazada bajo el peso de estas cruces, me siento desfallecer, ni tengo fuerzas para levantarme y deseo que mi Bien me llame pronto. En la tranquilidad, empero, entiendo que no es cosa difícil el morir... pero si el bien vivir. ¿A quién, pues, acudiré sino a Vos, que sois tan bueno y querido, para recibir luz... consuelo… y ayuda? A Vos, pues, consagro toda mi vida, y en vuestras manos pongo las congojas, las cruces, los intereses de mi alma… de mi familia… de los pecadores… para que, después de una vida tan trabajosa, podamos ir a gozar para siempre con Vos de la bienaventuranza del Paraíso. Amén.
Jaculatoria. San José, Protector de atribulados y de los moribundos, rogad nosotros.

__________

CONSAGRACIÓN A SAN JOSÉ

Oh Glorioso Patriarca San José, heme aquí, postrado de rodillas ante vuestra presencia, para pediros vuestra protección.
Desde ya os elijo como a mi padre, protector y guía. Bajo vuestro amparo pongo mi cuerpo y mi alma, propiedad, vida y salud. Aceptadme como hijo vuestro. Preservadme de todos los peligros, asechanzas y lazos del enemigo. Asistidme en todo momento y ante todo en la hora de mi muerte. Amén.

jueves, 18 de febrero de 2016

Novena a María Reina de la Paz - La Virgen María en Medjugorje

Son muchos los que conocen cómo, desde la aldea de Medjugorje, está corriendo desde hace años un verdadero río de gracias para la Iglesia y para el mundo: verdadero manantial de espiritualidad, manantial de esperanza, ya que la Madre de Dios - según el testimonio de seis jóvenes dignos de crédito- está conduciendo personalmente a sus hijos hasta el inicio de un nuevo milenio, por el camino de la santidad y de la paz mundial.
Podríamos hablar, por tanto, según denominación del gran pontífice mariano Pío XII -de ser auténticas las apariciones más largas de la historia- de una especial "Hora de María". También Montfort se atrevió a afirmar en otra ocasión que: "Si la salvación del mundo comenzó por medio de María, también por Ella debe alcanzar su plenitud". TDV 49 ¿Por qué no pensar entonces que, en esta especie de "noche oscura" por la que atraviesa la humanidad con tantos desaciertos, Dios Padre ha enviado a su Madre, para que prepare Ella misma el Triunfo definitivo de Su Corazón Inmaculado, anunciado en Fátima, y la conversión del mundo se logre, en lugar de un futuro devastador, como fruto de una intervención prodigiosa del amor de Dios?
Cuando hablamos de Medjugorje -y hay que subrayarlo- no nos referimos a una nueva advocación mariana o a una aparición más de María, tampoco se trata de un nuevo movimiento eclesial; pues, en tal caso, convendría hablar: "de la Iglesia en movimiento"; pero, eso sí, "por medio de María", ¡Así es! Debemos darnos cuenta, que en este momento, una poderosa corriente de espiritualidad está fluyendo, que genera fe y despierta el corazón, ¡hasta del alma más endurecida! Es una especie de nuevo Pentecostés, presidido, por Quien animó y dirigió la oración de los discípulos de Jesús en el Cenáculo de Jerusalén (Cf. Hch 1.14). Con justa razón, Medjugorje, ha sido bautizada hoy como "El Gran Cenáculo viviente de María", donde por la poderosa intercesión de la Reina de la Paz los huesos secos se revisten de carne, piel, nervios y espíritu (Cf. Ez 37).
Ante una humanidad hecha pedazos, y en continuo peligro devastador, ¡también resplandece una aurora de esperanza!: La Mujer vestida de sol coronada de doce estrellas, lucha mano a mano frente al imperante “misterio de iniquidad" 2.7, "quien sabe que le queda poco tiempo" (Ap 12,12).
Un mensaje universal.
La presencia de la Virgen en Medjugorje en el marco de la nueva evangelización, tiene como fin: transformar por el Espíritu los corazones de los hombres, a través de una eficaz pedagogía materna de santidad, contribuyendo de esta manera al bien y la paz de la humanidad. Por consiguiente, es un mensaje actual y urgente, que incultura el evangelio frente a los "signos de los tiempos" presentes y los retos pastorales de la Iglesia universal y local; ya que la Virgen no aparece sólo por los Balcanes sino por las necesidades de la Iglesia universal y de cada comunidad particular. Sería un error, por tanto, que no consideremos con seriedad las llamadas de María, simplemente, porque se dan en una cultura distinta. O bien, porque cada diócesis, parroquia, congregación religiosa o comunidad cristiana, tienen ya encausada su prioridad pastoral. Tengamos presente entonces, que, desde Medjugorje, la Virgen habla a toda la humanidad y todos seremos responsables de lo que pueda ocurrir en el futuro, si desatendemos esta invitación.
Cuando su Santidad Juan Pablo II consagró el tercer milenio al Corazón Inmaculado de María el 8 de octubre en el marco del año jubilar, entregó el futuro en manos de la Virgen, rogándole que nos acompañara "en nuestro camino”. (Porque) somos hombres y mujeres de una época extraordinaria, tan apasionante como rica en contradicciones. La humanidad posee hoy instrumentos de potencia inaudita. Puede hacer de este mundo un jardín o reducirlo a un cúmulo de escombros..., y hoy como nunca en el pasado, la humanidad está en una encrucijada..." ¿¡Porqué no ver la presencia de María en Medjugorje como signo de esperanza cierta en esta encrucijada!? Ante tantos errores y desventura de la sociedad contemporánea ¿No será acaso que Ella misma prepara el Triunfo final de su Corazón Inmaculado?
El mensaje profético
En cuanto al mensaje profético de María en Medjugorje, después de estos años de apariciones diarias, podríamos dividirlo en tres relevantes fases.
La primera comprende el tiempo transcurrido desde la Primera aparición -24 de junio de 1981- hasta el día antes a la realización del primer “secreto" que la Virgen confía a los muchachos. Este será advertido al mundo por un sacerdote tres días antes de su verificación; de esta manera, quienes sigan de cerca el acontecimiento, podrán interceder con sus oraciones y ayunos, a fin de pedir por la conversión de los hombres. La realización del secreto anunciado previamente, servirá, como una confirmación de la autenticidad del Mensaje de Medjugorje.
La segunda fase es el período de la realización de los "10 secretos"; es decir, de los 10 acontecimientos que están por ocurrir en el mundo y de los que, los videntes, serán testigos. Según los videntes el 7º "secreto" es un castigo por los pecados del mundo, pero por las oraciones y ayunos que se han hecho, ha sido mitigado; no cancelado.
El tercero se refiere a un signo visible y permanente que la Virgen dejará al final de las apariciones diarias en la Colina de la Paz en Medjugorje. De modo, que los dos primeros, a modo de advertencia, son una preparación al gran signo visible y una invitación a la conversión y la paz.
La tercera fase del Mensaje será la transformación del mundo; a modo de una nueva primavera de vida cristiana; después de la realización de los diez secretos.
Especial mención, también hay que hacer, además, de la gracia extraordinaria que recibió la vidente, Mirjana Dragicevic, a quien la "Gospa" eligió para dar a conocer el desarrollo de los "10 secretos'. Según Mirjana, desde el 25 de diciembre de 1982, no tuvo más apariciones diarias. Sin embargo, años más tarde, la Madre de Dios, le pidió encontrarse con Ella el 2 de cada mes para orar especialmente por los ateos, a quienes la Virgen llama: "quienes no han experimentado el amor de Dios en sus corazones". La Virgen quiere, que el día 2 de cada mes, se ore especialmente por ellos.
Los mensajes principales
Cada mensaje que la Virgen da es importante, porque viene del cielo. No obstante, lo esencial de este gran episodio mariano que vivimos, se puede resumir en los siguientes puntos: La paz del mundo está siendo amenazada, y el camino para lograrla no es otro, que LA CONVERSION INMEDIATA DE LOS HOMBRES, CUYO PEOR PECADO ES LA CRECIENTE INDIFERENCIA ANTE DIOS. La Virgen aparece durante tanto tiempo evangelizándonos y enseñándonos con sus mensajes, a vivir la vida cristiana para que triunfe la paz. Sus mensajes aparecen como una especie de catecismo mariano que invitan a la paz, la conversión y la santidad de los fieles. Si se desatiende esta llamada y este "tiempo de gracia", será inevitable la "purificación dolorosa" de la humanidad. Por tal razón, la Virgen continúa apareciéndose, invitándonos a todos a la conversión. El mensaje, pues, es urgente y es de esperanza.
Los mensajes principales que la Virgen enfatiza en estos años, y alrededor de los cuales giran siempre todos los demás, se resumen en cinco:
La Oración con el corazón que debe abarcar: tres partes del rosario diariamente, la lectura y meditación de la Biblia y la participación semanal en un Grupo de Oración.
La participación diaria -si es posible- en la Santa Misa y la Adoración a Jesús Sacramentado.
La Confesión mensual, y siempre que se tenga conciencia de haber pecado gravemente.
El ayuno a pan y agua todos los miércoles y viernes del año que no coincidan en solemnidades.
La Bendición anual de las familias y portar siempre objetos religiosos benditos.
¿Por qué Reina de la Paz?
El titulo de "Reina" es atribuido a la santísima Virgen María por la tradición cristiana desde inicios del s. IV. Sin embargo, no fue hasta 1917 cuando el calificativo “de la Paz" se hizo popular y universal, debido a las circunstancias generadas en Europa a razón de la primera guerra mundial: el sumo pontífice Benedicto XV sintiéndose impotente frente a los estragos de la guerra europea, mandó añadir a las letanías del santo rosario, la advocación: "María Reina de la Paz, ruega por nosotros”.
En los años que sucedieron al Concilio Vaticano II, también el Papa Pablo VI, en la Exhortación Apostólica Marialis Cultus de 1974 -para la recta ordenación del Culto a la Virgen- propuso a la Iglesia dirigirse cada año a “María Reina de la Paz" con ocasión de la "Jornada Mundial de la Paz”. Menciona: "En la nueva ordenación del período natalicio..." al celebrarse "la solemnidad de la Maternidad de María, ésta, fijada en el día primero de enero... está destinada a celebrar la parte que tuvo María en el misterio de la salvación... y es asimismo, ocasión propicia para renovar la adoración del recién nacido Príncipe de la Paz, para escuchar de nuevo el jubiloso anuncio angélico (Cf. Lc 2,14) y para implorar de Dios por mediación de la Reina de la Paz, el don supremo de la paz” MC 5.
Desde tiempos remotos la advocación a “María Reina de la Paz" también ha formado parte del patrimonio espiritual de algunos institutos de vida consagrada y ha sido patrona de algunas naciones, como el caso de El Salvador. Con todo, la extensa difusión de dicha advocación en estos tiempos, obedece al testimonio de la Parroquia de Santiago Apóstol de Medjugorje (Bosnia Herzegovina), donde seis jóvenes, aseguran recibir de la Virgen tal advocación, para ser invocada como recurso seguro frente a los peligros que nos amenazan.
Reflexión teológica
La profunda razón sobre la que se fundamenta la dignidad de María como "Reina de la Paz", radica esencialmente, en tres principios teológicos: su maternidad divina, por ser colaboradora estrecha de la redención y por su participación en el nacimiento de la Iglesia.
1. En la Sagrada Escritura cuando el Ángel Gabriel le anuncia a María el nacimiento de su Hijo se afirma: "Se le llamará hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin" Lc 1, 32-33. María, entonces, es madre de un rey de quien se dice que su reinado es eterno, y por consiguiente, de paz; "el Príncipe de la Paz, cuyo señorío es grande y su paz no tendrá fin sobre el trono de David y sobre su reino, para restaurarlo y consolidarlo por la equidad y la justicia" ls 9,5-6.
María participa de ese reinado porque le da la vida a Cristo, y Cristo, desde el primer instante de su concepción, es “el Rey y Señor de la Paz"; incluso como hombre, debido a la unión hipostática de la naturaleza humana con el Verbo de Dios. El misterio de su reinado de paz se confirma en su nacimiento por la multitud del ejército celestial que alaba a Dios diciendo: “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes El se complace" Lc 2, 4.
2. María también es Reina de la Paz, porque por voluntad del mismo Dios participó, como ninguna otra criatura, en el misterio de nuestra redención: "mientras su hijo pacificaba con su sangre el universo entero, se mantenía intrépida junto a la cruz" asociando sus dolores y sufrimientos a los del Hijo; momento cumbre de la reconciliación y de la paz de la humanidad. Escribe San Pablo de ese instante: "Porque Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos hizo uno, derribando el muro divisorio, la enemistad... para crear en sí mismo, de los dos un sólo Hombre Nuevo, haciendo las paces, y reconciliar con Dios a ambos en sólo cuerpo, por medio de la cruz, dando en sí mismo muerte a la Enemistad" Ef 2, 14-16.
3. María además, es Reina de la Paz, porque estuvo en el Cenáculo con los Apóstoles reunida en oración en la espera del Espíritu de la paz, de la unidad, de la caridad, y del gozo. Su Hijo había prometido que, por medio del Espíritu, les enseñaría todo y les recordaría todo lo que ya les había dicho (Cf Jn 14, 26). Por tal razón, les dejaba su paz: "Mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde" (Jn 14,27). La Virgen junto a los discípulos ha recibido el Espíritu de la paz y queda constituida como Reina de la Paz por su desposorio singular con la tercera persona de la Santísima Trinidad, el cual recibe en su Concepción Inmaculada y al momento de la Encarnación del Hijo de Dios. En el nacimiento de la Iglesia está presente María participando por el Espíritu de la paz del reinado nuevo de su Hijo Jesucristo.
María Reina de la Paz en Medjugorje
Según el testimonio de los videntes de Medjugorje, la primera vez que la Virgen pidió ser invocada como “Reina de la Paz", fue el 6 de agosto de 1981. Dos meses después de la primera aparición. Ese día la Iglesia celebraba la memoria litúrgica de la Transfiguración de Jesucristo, coincidiendo, además, con la nefasta fecha de la explosión de la primera bomba atómica en Hiroshima (en 1945).
La segunda vez fue el 12 de octubre de 1981; memoria litúrgica de La Virgen del Pilar para Hispanoamérica y mes del Rosario. Ese día mencionó: "Yo soy la Madre de Dios y la Reina de la Paz". Cabe destacar, por otra parte, que desde el principio, la aludió como la verdadera razón de su visita, en favor de la paz, cuando mencionó el 26 de junio de 1981 con lágrimas en sus ojos: "Paz, paz, paz, reconciliaos, la paz debe reinar entre Dios y los hombres, y en los hombres entre sí. Para esto se necesita tener fe, orar, ayunar y confesarse..., si me escucháis a mí os salvaréis, de lo contrario, os autodestruiréis".
La fecha que la Madre de Dios eligió para la conmemoración anual de su fiesta Reina de la Paz, fue: El 25 DE JUNIO.
En otros mensajes, a lo largo de todos estos años, la "Gospa" ha enfatizado el propósito de su venida. Veamos algunos:
"¡Queridos hijos!: Hoy os invito al abandono total en Dios. Todo lo que hacéis y todo lo que poseéis entregádselo a Dios, para que Él pueda reinar en vuestra vida como Rey de todo. No tengáis miedo porque yo estoy con vosotros, aún cuando creéis que no hay camino de salida y que Satanás reina. Yo os traigo la paz. Yo soy vuestra madre y la Reina de la Paz. Os bendigo con la bendición de la alegría para que Dios sea todo en vosotros en la vida. Sólo así el Señor podrá guiaros a través de mí en la profundidad de la vida espiritual. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 25-7-88.
"¡Queridos hijos!: Os llamo a la paz. Vivid la paz en vuestro corazón y en vuestro ambiente para que todos puedan conocer la paz que no viene de vosotros, sino de Dios. Hijos míos, hoy es un gran día, regocijaos conmigo. Celebrad el nacimiento de Jesús con mi paz, la paz con la cual he venido como vuestra madre Reina de la Paz. Hoy os doy mi bendición especial: llevadlo a cada criatura para que tengan paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada! Navidad 88.
"¡Queridos hijos!: Hoy os invito a la paz. He venido aquí como Reina de la Paz y deseo enriqueceos de mi paz materna. Queridos hijos, yo os amo y deseo guiaros a todos hacia la paz que sólo Dios os puede dar y que enriquece cada corazón. Os invito a que os hagáis los portadores y testigos de mi paz en este mundo sin paz. Que la paz reine en el mundo que está sin paz y, sin embargo, la desea ardientemente. Os bendigo con mi bendición materna. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 25- 7-90.
"¡Queridos hijos!: Hoy os invito, en modo especial, a orar y a ofrecer sacrificios y buenas obras por la paz del mundo. Satanás es fuerte y con todas sus fuerzas desea destruir la paz que viene de Dios. Por lo tanto, queridos hijos, orad conmigo en modo especial por la paz. Yo estoy con vosotros y deseo ayudaos con mis oraciones para conduciros por el camino de la paz. Yo os bendigo con mi bendición materna. No olvidéis vivir los mensajes de la paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 25-10-90.
"¡Queridos hijos!: Hoy os invito, en modo especial, a orar por lo paz. Queridos hijos, sin la paz no podéis experimentar el nacimiento del Niño Jesús: ni hoy ni en vuestra vida diaria. Por eso orad al Señor de la Paz para que os proteja bajo su manto y os ayude a comprender la grandeza y la importancia de la paz en vuestros corazones, de manera, que, desde vuestros corazones, la podáis difundir al mundo entero. Yo estoy con vosotros e intercedo por vosotros junto a Dios. Orad, porque Satanás quiere destruir mis proyectos de paz. Reconciliaos los unos con los otros y ofreced vuestra vida para que la paz reine en toda la tierra. (Gracias por haber respondido a mi llamada!" Navidad 90.
"¡Queridos hijos!: Hoy como nunca antes os invito a la oración. Que vuestra oración sea oración por la paz. Satanás es fuerte y desea destruir, no sólo la vida humana sino la naturaleza y el planeta en el que vivís. Por eso, queridos hijos, orad para que puedan ser protegidos, por medio de la oración, con la bendición de la paz de Dios. Dios me ha enviado en medio de vosotros para ayudaos. Si queréis, aferraos al rosario; ya sólo con el rosario podéis hacer milagros en el mundo y en vuestra vida. Yo os bendigo y permanezco con vosotros hasta que Dios lo desee. ¡Gracias porque vosotros no traicionareis mi presencia aquí! ¡Gracias porque vuestra respuesta sirve al bien y a la paz! ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 1-1-91. (Con ocasión de las guerras del Golfo Pérsico y los Balcanes, y frente a los cambios de la antigua Unión Soviética).
¿Cuándo y cómo hacer la Novena?
La Novena a María la Reina de la Paz comienza el 16 de junio y termina el 24, Solemnidad del Nacimiento de San Juan Bautista. Recordamos que una Novena es siempre un tiempo de oración, penitencia y conversión como preparación para una gran fiesta. Las Novenas en la Iglesia Católica se popularizaron, encontrando eco en el tiempo de oración que vivió María y los Apóstoles en el Cenáculo de Jerusalén, en la espera pentecostal del Espíritu. Por tanto, cada Novena tiene como fin: introducir a los fieles con María en el Cenáculo para actualizar la gracia de Pentecostés y, por ésta, la renovación de la fe bautismal y crismal.
Concluido el período de oración, penitencia y conversión, celebramos con gozo, cada 25 de junio, la gran fiesta de María Reina de la Paz. Cabe señalar, además, que la Novena que a continuación presentamos, puede rezarse cualquier mes del año, comenzando siempre el día 16 del mes hasta el 24. De esta manera podrá servir de intercesión por la paz y podrá preparar al devoto de María para recibir el próximo mensaje que aún nos trae el 25 de cada mes.
La Virgen espera que durante su Novena, los fieles acudan a la Confesión y recen cada día el santo Rosario. Que además dediquen algún tiempo a la Adoración a Jesús Sacramentado y, de ser posible, asistan a Misa diariamente.
La oración inicial de la Novena, para todos los días, según indicación de la Virgen, es la Oración al Espíritu Santo (véase pág. 52) y la conclusiva: el MAGNIFICAT (pág. 53). Téngase en cuenta que ella misma cada año reza esta oración durante la Novena en Medjugorje.

Mensaje de preparación a la Novena:

“¡Queridos hijos!: También hoy os invito a la oración. Ahora, como nunca antes, cuando mi plan ha comenzado a realizarse, Satanás es fuerte y quiere destruir mis proyectos de paz y de gozo, y haceos pensar que mi Hijo no es poderoso en sus decisiones. Por lo tanto os invito, queridos hijos, a orar, y a ayunar aún más intensamente. Os invito a alguna renuncia en los próximos nueve días, para que, con la ayuda de vosotros, se cumpla todo lo que quiero realizar según los secretos que comencé en Fátima. Os invito, queridos hijos, a comprender la importancia de mi venida y la seriedad de la situación. Quiero salvar todas las almas para presentarlas a Dios. Por lo tanto, oremos, para que cuanto ya he comenzado se realice plenamente. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 25-8-91.
PRIMER DIA (16) LA PAZ
Sabemos, por el Evangelio, cómo Jesús fue misionero de paz. En su nacimiento los ángeles alabaron a Dios porque la paz había llegado "a los hombres en quienes Dios se complace". Lc 2, 14.
Más adelante, cuando comenzó a predicar proclamó: "Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios". Mt 5,9. Y cuando envió a misionar a sus discípulos les dio instrucciones precisas para invocar la paz en las familias: "En la casa en que entréis, decid primero: "Paz a esta casa." Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; sí no, se volverá a vosotros. Lc 10,5-6. También, en el contexto de la Ultima Cena, mientras se despedía de los Apóstoles volvió sobre el tema de la paz: "Os dejo la paz, mi paz os doy; no os las doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón, ni se acobarde" Jn 14, 27. Días después, la tarde de la Resurrección, volvió a insistir: "La paz sea con vosotros. Como el Padre me envió también yo os envío. A quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados y a quienes se les retengan les quedan retenidos". Jn 20,20-23. Vemos entonces, cómo la paz era importante para Jesús y cómo delegaba su difusión a sus discípulos. También nosotros hoy, somos responsables de la paz. La paz no depende de los políticos ni de las negociaciones, sino de nuestra propia conversión a Dios. Es el mensaje que la Virgen hoy nos presenta.
Cuando la Madre de Dios habló por primera vez sobre la paz, sus lágrimas corrieron por sus mejillas, deslizándose por el vestido hasta el suelo. Alguien ha llamado, con justa razón, a la Colina de las Apariciones: la colina de las lágrimas de María. Aquel día mencionó que venía "por la paz" y que "la paz debía reinar entre Dios y los hombres y los hombres entre sí." ¿De qué paz hablaba la Virgen? De la paz que es fruto de la redención. Fruto del misterio pascual de su Hijo. Por esa razón, aquel día la Virgen apareció frente a una gran cruz negra; para hacernos entender que la única paz posible para la humanidad es la que ya nos otorgó su Hijo por medio de su pascua.
En los mensajes de la "Gospa" sobre la paz, es claro, que para que la paz reine en el mundo, primero debe comenzar a reinar en cada corazón y en las familias. Sólo de esta forma, el hombre podrá interceder eficazmente por la paz. Ha dicho que "cuando se ora por la Paz y el corazón no está en paz con Dios y con el prójimo, esa oración no vale tanto." María es Reina de la Paz, porque nos la ofrece primero al corazón y a nuestras familias. Con su paz, que es la paz de Jesús, podremos interceder entonces por los demás.
"¡Queridos hijos!: Hoy os invito a decidíos por la paz. Orad para que Dios os dé la verdadera paz. Vivid la paz en vuestros corazones y comprenderéis, queridos hijos, que la paz es un don de Dios.
Queridos hijos, sin amor no podéis vivir la paz. El fruto de la paz es el amor y el fruto del amor el perdón. Yo estoy con vosotros y os invito a todos, hijos míos, para que el primer paso que déis, sea perdonar a los de vuestra propia familia. De esta manera, tendréis la capacidad de perdonar a los demás. ¡Gracias por haber respondido a mí llamada!" 25-1-96.
PRECES
En la Virgen María, Reina de la Paz, Dios Padre nos muestra su amor. Por su intercesión, elevemos nuestras súplicas por nuestras necesidades y las de todo el mundo.
. Por la Iglesia, extendida por todo el universo: para que acoja en sí misma, como la Virgen María, la Palabra de salvación y engendre la vida nueva a los que Dios ha llamado. Roguemos al Señor.
. Por la paz y la justicia en la comunidad humana: para que sean derribados los proyectos de los soberbios, enaltecidos los humildes y colmados de bienes los pobres. Roguemos al Señor.
. Por todos los creyentes en Cristo: para que María los sostenga, como en la Iglesia naciente, y lleguen a formar un solo corazón. Roguemos al Señor.
. Por los consagrados al servicio del Reino de Dios: para que vivan su llamada con la misma generosidad con que María se ofreció a su Señor. Roguemos al Señor.
. Por nosotros: para que creamos sin reservas en el cumplimiento de la Palabra de Dios y progresemos en el camino de la fe. Roguemos al Señor.
Oración
Dios omnipotente que has hecho grandes cosas en Aquella que todas las generaciones llaman dichosa, renueva, por su intercesión, en nosotros, las maravillas de tu Espíritu para que podamos bendecir tu Nombre eternamente. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
SEGUNDO DIA (17)
LA FE
Cuando la Virgen habló por primera vez sobre la paz, mencionó que para lograrla: "era necesario tener fe". Y la fe también ocupa un puesto relevante en la predicación de Jesús. En cierta ocasión el Señor dijo: "Tened fe en Dios, Yo os aseguro que quien diga a este monte: “Quítate y arrójate al mar y no vacila en su corazón, sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: Todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis" Mc 11,22-24. La fe es la virtud teologal por medio de la cual el hombre se adhiere personalmente a Dios; y al mismo tiempo, e inseparablemente, el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado. Es un don sobrenatural de Dios y un acto humano, consciente y libre, que corresponde a la dignidad de la persona humana. De la fe, nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica que, "Abraham es el mejor modelo y la Virgen María su realización más perfecta". CIC 144.
La Virgen con su presencia prolongada en Medjugorje pretende despertar la fe de los creyentes, a fin de obtener la paz y la conversión de los hombres. La Virgen ha dicho, que "para tener una fe firme es necesario dedicar tiempo a la oración y al ayuno." Ha dicho además, que "no se debe ahondar demasiado en los problemas y en las preocupaciones, porque Dios tiene siempre su mirada en nosotros." El mundo racionalista y materialista de hoy con sus propias capacidades y tecnologías, parece haber descuidado la fe. La Virgen ha dicho que "el mayor pecado del hombre de hoy consiste en la indiferencia a Dios".
Curiosamente, no ha dicho que es el aborto, la drogadicción, el alcoholismo, o los divorcios... "sino la indiferencia a Dios". Y era de esperarse, porque la indiferencia a Dios, es la raíz de todos los males que afectan la humanidad. Pero hay que destacar, que el pecado de la indiferencia a Dios no es sólo de los ateos, sino también de muchos creyentes. De aquellos que no ven el sentido de acudir a Misa regularmente, ayunar, leer la Biblia, Adorar a Jesús Sacramentado, comprometerse con la Iglesia... También allí hay una marcada indiferencia a Dios, falta de fe. La Virgen entonces, viene a renovar la vida cristiana. Invita a todos a darle a Dios el primer lugar en sus vidas. De esta manera se comienza a trabajar por la paz. Ella dice:
"¡Queridos hijos!: Escuchad: yo deseo hablaos e invitaos a que tengáis más fe y más confianza en Dios que os ama sin medida. Hijos míos, vosotros no sabéis vivir en la gracia de Dios, y por eso os invito de nuevo a llevar la Palabra de Dios en vuestros corazones y en vuestros pensamientos. Hijos míos, poned la Biblia en un puesto bien visible en vuestra familia: leedla y vividla. Instruid a vuestros hijos, porque si vosotros no sois ejemplo para ellos, se encaminarán hacia el ateísmo. Reflexionad y orad. De esta manera nacerá Dios en vuestro corazón y vuestro corazón estará lleno de alegría. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 25-8-96.
PRECES
María Santísima es la imagen de lo que el hombre puede llegar a ser cuando se abre a la Palabra de Dios. Por su intercesión, invocamos a Dios nuestro Padre.
· Por el pueblo santo de Dios: para que, como María, que cooperó de manera especial en la obra de la redención, sea también testigo de la fe ante el mundo. Roguemos al Señor.
· Por nuestros pastores: para que, imitando a la Virgen fiel, precedan y guíen al pueblo en la fidelidad a Cristo y lleven a los pobres la Buena Noticia de la salvación. Roguemos al Señor.
. Por todos los que se entregan al servicio de los pobres, de los enfermos y de las personas ancianas: para que, como María en su visita a Isabel, sean imagen de la solicitud de Cristo por los hermanos. Roguemos al Señor.
. Por los padres y madres de familia: para que, a ejemplo de María, que vivió la experiencia de la vida privada de Jesús en Nazaret, sepan vivir en la realidad cotidiana la luz y la fuerza de la fe. Roguemos al Señor.
. Por nosotros y por nuestra asamblea: para que, invocando a María como Reina de la Paz, recibamos de Ella la perseverancia hasta el día luminoso del encuentro con su Hijo en el Templo de la gloria. Roguemos al Señor.
Oración
Oh Dios, que has hecho de la Virgen María, Esposa de tu Espíritu, la Colaboradora generosa del Redentor, concédenos también a nosotros adherirnos a Cristo, tu Palabra viviente, para cooperar en la salvación del mundo, Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
TERCER DÍA (18) LA CONVERSIÓN
La Virgen ha dicho que el mensaje más importante que trae a la humanidad es la conversión. Todo lo demás se resume en esto. Y la conversión era el centro de la predicación de Jesús: "El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva" Mc 1,15. María nos quiere introducir, entonces, en el Reino de su Hijo, y quiere que éste llegue a todos por la conversión. Si el corazón del hombre no cambia, no abandona el pecado y vuelve a Dios, difícilmente se podrá salvar. Todos, para María, estamos igualmente urgidos a la conversión. Ha dicho: "hay muchos creyentes que viven como verdaderos paganos; su nombre sólo aparece en los archivos parroquiales y no viven de acuerdo al cristianismo". Para convertirse "hay que empezar a orar y tener una firme voluntad". Exhorta: "Convertíos antes de que sea demasiado tarde, entregad vuestros corazones a Dios". "Vosotros no sabéis lo que Dios enviará al mundo si no os convertís". "Este tiempo mientras estoy con vosotros es el periodo de gracia y conversión."
Tengamos presente, que la conversión es un proceso que abarca toda la vida y todas las dimensiones del ser humano. El hombre sólo terminará de convertirse cuando Dios lo llame a su presencia. La vida cristiana es toda conversión; conversión frente a las huestes del maligno, el mundo y la carne. Quien salga victorioso de la batalla "heredará la corona que no se marchita".
1 Cor 9,25. María está con nosotros para ayudarnos a cambiar de vida. Si desaprovechamos esta extraordinaria gracia, podríamos salir perjudicados. Ella quiere que su Hijo triunfe en medio de las tinieblas y de tantos desaciertos de la humanidad. Los tiempos presentes urgen una verdadera renovación de la fe que comienza con la conversión del corazón.
¿Qué pasos se deben dar para vivir continuamente la conversión? Primero: el reconocimiento del pecado. Quien no reconoce el pecado no podrá convenirse. Muchos piensan que están bien con Dios, y sin embargo, viven en pecado. En realidad, la conversión es una gracia: reconocer y pedir perdón por las faltas que a diario se cometen. El segundo: el arrepentimiento con el dolor por haber ofendido a Dios y al prójimo. El tercero: la reconciliación con Dios, particularmente por medio del sacramento de la Confesión. El cuarto: la satisfacción. Muchos pecados causan daño al prójimo, y es preciso, hacer lo posible para repararlos; pero además, el pecado hiere y debilita al pecador mismo, así como sus relaciones con Dios y con el prójimo. Enseña el Catecismo de la Iglesia Católica que: "la absolución quita el pecado, pero no remedia todos los desórdenes que el pecado causó. Liberado del pecado, el pecador debe todavía recobrar la plena salud espiritual. Por tanto, debe hacer algo más para reparar sus pecados: debe "satisfacer" de manera apropiada o "expiar sus pecados". CIC 1459.
Recordemos las palabras de la Madre:
"¡Queridos hijos!: Hoy os invito a la conversión: Este es el mensaje más importante que yo os doy aquí. Hijos míos, deseo que cada uno de vosotros sea portador de mis mensajes. Os invito, hijos míos, a vivir los mensajes que os he dado durante todos estos años. Este tiempo es tiempo de gracia, especialmente ahora que la Iglesia os invita a la oración y a la conversión. También yo os invito, hijos míos, a vivir los mensajes que os he dado en todas las ocasiones en las que aparezco aquí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 25-2-96.
PRECES
Oremos al Señor, que en María ha empezado el buen trabajo de la santificación de los hombres, y pidámosle que lo haga progresar hasta el día de la manifestación de su Hijo, Jesucristo, nuestro Señor:
. Para que el Señor, que quiso prefigurar y culminar en María la plenitud de la gracia, conceda a todos los miembros de la Iglesia ser reflejo de la hermosura inmaculada de la Madre de Jesucristo. Roguemos al Señor.
. Para que el Espíritu Santo, que engendró en las entrañas de María al Verbo eterno del Padre, impregne al mundo con su fuerza y haga nacer en todos los hombres un vivo deseo de la venida del Reino de Dios. Roguemos al Señor.
. Para que quienes se han alejado del camino del bien, con la intercesión de María, refugio de pecadores, se conviertan de sus malos pasos y obtengan el perdón de sus culpas. Roguemos al Señor.
. Para que todos nosotros, fija nuestra mirada en María, nos preparemos como Elia a recibir a Jesucristo y nos dispongamos a dar testimonio de fe y de amor. Roguemos al Señor.
Oración
Señor Dios nuestro, que has hecho resplandecer la aurora de la salvación en la Concepción Inmaculada de Santa María Virgen, escucha nuestra oración y haz fecunda la acción santificadora de la Iglesia, para que todos los hombres, una vez alcanzado el perdón de sus pecados, sean regenerados en tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
CUARTO DIA (19) LA ORACIÓN
Si la conversión es el mensaje más importante, la oración es el más persistente de María. Prácticamente, en todos sus mensajes, llama a la oración. Cuando comenzaron las apariciones, recomendó: "Rezad todos los días el Credo, siete Padrenuestros, Avemarías y Glorias en honor de las cinco llagas de Jesús, por las intenciones del Papa y para pedir el Espíritu Santo". Después pidió rezar diariamente una parte del Rosario; y con motivo de la Vigilia de su Asunción a los Cielos, el 14 de agosto de 1984, las tres partes todos los días. Más adelante, invitó a las familias a orar una media hora antes de iniciar las labores y media hora, como acción de gracias al finalizar el trabajo del día. También recomendó la Adoración a Jesús Sacramentado, el Vía Crucis y la Veneración a la Cruz. Para pedir después, que durante la jornada cotidiana, se llenarán hasta los espacios más pequeños con jaculatorias. Después en el año 2000 pidió formar grupos de oración, y dijo: "¡Queridos hijos: que la oración sea la vida!" La oración, por consiguiente, es la vida del cristiano. A través de sus mensajes la Virgen desarrolla una auténtica pedagogía de la oración cristiana. No con formas o expresiones novedosas, sino adaptándose a las ya conocidas y avaladas por el Magisterio de la Iglesia.
La oración no debe ser jamás una actividad paralela a las demás, sino la vida misma del creyente. La Virgen ha superado la antigua oposición y dialéctica entre contemplación y acción. Nos hace descubrir con sus mensajes que el hombre está llamado a hacerse oración y la oración hombre. Ella espera que los fieles en el tiempo presente y con sus agitados ritmos de vida, retomen la vida de oración continua. A la pregunta del por qué pide tantas oraciones, responde: "Mirad a vuestro alrededor y daos cuenta cuán grande es el pecado que domina en el mundo. Por tanto, orad para que triunfe Jesús" 13-9-84.
Otro aspecto de la vida de oración que la Virgen desea suscitar en sus hijos, es que ésta se debe desarrollar "con el corazón." Se trata, sobre todo, de asociar siempre, -evitando las distracciones- la mente y los sentidos a la oración interior del amor; en serenidad, paz y afecto. La oración con el corazón es uno de los aspectos relevantes de la espiritualidad de Medjugorje: "oración necesaria para los tiempos que se viven -dice María- y para adquirir la auténtica conversión." En uno de sus mensajes dijo:
"¡Queridos hijos!: También hoy os invito o todos a la oración. Sabed, queridos hijitos, que Dios concede gracias especiales en la oración; por lo tanto, buscad y orad, para que podáis comprender todo lo que os ofrezco aquí. Yo os invito, queridos hijos, a la oración con el corazón; sabed que sin la oración no podéis comprender todo lo que Dios programa a través de vosotros. Por lo tanto, orad. Deseo que a través de cada uno se realicen los designios de Dios. Que pueda crecer y madurar cuanto Dios os ha otorgado en el corazón. Por lo tanto, orad para que la bendición de Dios os pueda proteger de todo el mal que os amenaza. Yo os bendigo, queridos hijos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!" 25-4-87.
PRECES
Unidos a María, figura e imagen de la Iglesia que un día será glorificada, presentemos nuestras oraciones a Dios Padre en favor de todos los hombres.
· Por la Iglesia, pueblo de los creyentes: para que en todos sus miembros sea llamada dichosa por haber creído que la Palabra de Dios se cumplirá. Roguemos al Señor.
· Por todos los que lo han dejado todo para seguir a Cristo: para que sepan, como María, escoger la mejor parte y entregarse totalmente a lo único necesario. Roguemos al Señor.
· Por los jóvenes y los adolescentes: para que aspiren siempre a realizar en su vida ideales de pureza y caridad, imitando a la siempre Virgen María. Roguemos al Señor.
· Por los que han perdido a los que aman: para que encuentren en María el afecto y la protección de una madre que recibió esta misión de su Hijo en la cruz. Roguemos al Señor.
· Por los matrimonios y las familias cristianas: para que sean escuelas de amor y de aprecio a la vida frente a quienes quieren la muerte de los inocentes que todavía no han nacido. Roguemos al Señor.
· Por todos nosotros: para que sepamos conservar todo lo referente a Cristo y al Reino de Dios, meditándolo en nuestro corazón por medio de la oración. Roguemos al Señor.
Oración
Padre de bondad, que estos deseos que te presentamos encuentren eco en tu amor generoso, y que nos ayude la intercesión poderosa de la Madre de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
QUINTO DÍA (20) EL AYUNO
Desde el tercer día de las apariciones la "Gospa" mencionó que era necesario ayunar para obtener la paz. Cuando le preguntaron, "¿cómo debía hacerse?" respondió: "El mejor ayuno es el ayuno a pan y agua". Y en la vigilia de su Asunción el 14 de agosto de 1984, pidió que se hiciera dos veces por semana; los miércoles y los viernes. No para que de los dos días se eligiera uno, sino para que de los siete días de la semana se eligieran siempre los miércoles y los viernes para ayunar. ¿Por qué los miércoles y los viernes?
La respuesta es simple: Porque originalmente eran los días de ayuno de la Iglesia. Los primeros cristianos sustituyeron los días habituales de ayuno de los judíos (lunes y jueves) por el de los miércoles y los viernes. Así consta en la "Doctrina de los Doce Apóstoles". Una especie de catecismo de los Padres Apostólicos redactado en Siria a finales del siglo II. El primer día de ayuno se hacía por la conversión de los pecadores porque ese día la iglesia recordaba la traición de Judas.
El segundo, en unión al sacrificio de Cristo en la cruz. Es un error pensar que dos días de ayuno a la semana es demasiado, o bien, pueden afectar la salud corporal. De ser así, habría que concluir que: "la Virgen viene a enfermarnos". Y en realidad es lo contrario. Hoy es sabido que muchas enfermedades aparecen por desórdenes alimenticios. Cuando una persona visita un naturista, por lo general, le recomienda ayunar y nadie le rebate. Cuando muchos suben de peso y tienen problemas de salud comienzan a practicar ejercicios. La Virgen, sin embargo, nos invita a ayunar dos veces por semana a pan y agua, y muchos piensan que se ha equivocado. O bien, que no es necesario para su vida espiritual.
La Virgen ha dicho que: "Con el ayuno y las oraciones se pueden detener las guerras y hasta suspender las leyes de la naturaleza. La caridad no puede sustituir el ayuno. Aquellos que no pueden ayunar pueden ofrecer la oración, la caridad y una Confesión. Todos, sin embargo, excepto los enfermos, deben ayunar." 21-7-81. "El ayuno que muchos hacen comiendo pescado, en lugar de carne, no es ayuno, sino abstinencia. El verdadero ayuno consiste en renunciar a todos los pecados. Pero es necesario al renunciarlos, hacer participar también al cuerpo." 12-81. "El ayuno ha sido olvidado en el último cuarto de siglo en el seno de la Iglesia Católica" 5 -84.
Es preciso recordar, que cuando la Virgen pide ayunar, no está pidiendo pasar hambre, sino sustituir las tres comidas habituales por sólo pan y agua. Los entendidos aseguran, que si durante el día se come suficiente pan y se bebe suficiente agua, se pueden obtener hasta 1200 calorías necesarias para desempeñar las labores cotidianas. No es recomendable, por otro lado, acompañar el ayuno con otras bebidas (por ejemplo café, te, gaseosas) porque pueden afectar el estómago. Cabe destacar, además, que la jornada de ayuno que la Virgen recomienda, concluye con la primera comida del día siguiente. En el idioma español, la raíz etimológica de "desayuno" significa, precisamente, terminar el ayuno (des- ayuno); comer después del ayuno.
El ayuno del cuerpo libera al hombre de las pasiones, de los miedos, de las inseguridades, etc., para proveer al espíritu de alegría, paz y amor. La Madre de Dios recuerda, además, que, "para poder orar con el corazón es necesario ayunar". Quien ayuna con frecuencia tendrá menos problemas con las distracciones en la oración y estará más abierto a la voluntad de Dios.
El ayuno por consiguiente, es uno de los principales mensajes de la "Gospa", y quizás el más práctico por haberse descuidado en la Iglesia. De sus mensajes leemos:
"¡Queridos hijos!: También hoy os invito a orar y ayunar por la paz. Como ya os he dicho, os repito también ahora: "Hijos míos, sólo con la oración y el ayuno también las guerras pueden ser detenidas".
La paz es un don precioso de Dios. Buscad, orad y la recibiréis. Hablad de la paz y llevad la paz en vuestros corazones. Cuidadla como una flor que necesita agua, ternura y luz. Sed vosotros quienes llevéis la paz a los demás. Yo estoy con vosotros e intercedo por todos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 25-2 -03.
PRECES
Unidos todos fraternalmente, como hijos de un mismo Padre, Dios, y de una misma Madre, María, elevemos nuestras súplicas para que sean escuchadas por intercesión de la que es Madre de Dios y Madre nuestra:
· Por la santa Iglesia de Dios: para que, en su compromiso de anunciar el Evangelio, anuncie también que María es Madre de Dios. Roguemos al Señor.
· Por todos los hijos de la Iglesia: para que todos nos sintamos hijos de María y recurramos a Ella en todas las situaciones de nuestra vida como Madre tierna y cariñosa. Roguemos al Señor.
· Por todos los que sufren desamparo en sus cuerpos o en sus almas: para que sientan el consuelo y la protección de María. Roguemos al Señor.
· Por todos los que nos encontramos aquí reunidos: para que sintamos con dicha y entusiasmo la maternidad de María sobre nosotros. Roguemos al Señor.
Oración
Te pedimos, Señor, que escuches la oración de tu pueblo, a quien has entregado a tu Hijo Jesús a través de María, Madre de Cristo y Madre nuestra. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
SEXTO DÍA (21) LA BIBLIA
La Virgen propone a las familias que tengan en su hogar, un espacio reservado a la oración, denominado, en la tradición cristiana: “altar familiar.” En el centro del mismo, un Crucifijo y delante de él, la Biblia abierta, a fin de estimular a todos a la lectura y la meditación. También puede incluir la imagen de la Virgen, agua bendita y el Santo Rosario.
El altar familiar es un lugar privilegiado para el encuentro de oración diario o semanal. En él se reza el Rosario y se medita la Sagrada Escritura de acuerdo al calendario litúrgico. La Virgen hablando de la importancia de la meditación diaria de la Palabra de Dios dijo:
"¡Queridos hijos!: Os revelo un secreto espiritual: si queréis estar más fuertes contra el mal, haceos una conciencia activa. Para esto, orad mucho por la mañana y leed un texto del Evangelio. Grabad la Palabra divina en vuestro corazón y vividla durante la jornada, sobre todo en las pruebas, y en la noche estaréis más fuertes". 3-8-84.
La Madre de Dios espera también, que los padres enseñen a sus hijos a leer y meditar la Biblia. Que oren con ellos y les den buenos consejos. Advierte, además, que "la televisión es un peligro moral para las familias": Por culpa de la televisión, muchos ya no saben orar. Sería muy bueno renunciar a la televisión, porque después de haber visto los programas están distraídos y no logran entrar en oración. Podéis renunciar al alcohol, al cigarrillo y a otros placeres. Cada uno de vosotros sabe a qué puede renunciar. 8-12-81
Cuando le abrimos el corazón a María es fácil renunciar a los placeres y encontrar el tiempo para orar en familia. También el Papa ha dicho: "La familia que reza unida, permanece unida”. El Santo Rosario, por antigua tradición, es una oración que se presta particularmente para reunir a la familia. Contemplando a Jesús, cada uno de sus miembros recupera también la capacidad de volverse a mirar a los ojos, para comunicar, solidarizarse, perdonarse recíprocamente y comenzar de nuevo con un pacto de amor renovado por el Espíritu de Dios. Muchos problemas de las familias contemporáneas, especialmente en las sociedades económicamente más desarrolladas, derivan de una creciente dificultad para comunicarse. No se consigue estar juntos y a veces los raros momentos de reunión quedan absorbidos por las imágenes de un televisor. Volver a rezar el Rosario en familia significa introducir en la vida cotidiana otras imágenes muy distintas, las del misterio que salva: la imagen del Redentor, la imagen de su Madre santísima". RVM 41
La Biblia y el Rosario, pues, son medios apropiados para que la familia cristiana recupere su vocación al amor y esté más abierta a la voluntad de Dios. Ya Jesús había indicado: "Todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó porque estaba cimentada sobre roca." Mt 7,24-26. La Virgen en Medjugorje recuerda que la Palabra de Dios y la oración son "roca" del hogar. En un mensaje dijo:
"¡Queridos hijos!: Escuchad: Yo deseo hablaos e invitaos a tener más fe y confianza en Dios que os ama sin medida. Hijos míos, vosotros no sabéis vivir en la gracia de Dios. Por eso, nuevamente os llamo a todos a llevar la Palabra de Dios en el corazón y en vuestros pensamientos. Hijos míos: Poned la Biblia en un lugar visible en vuestras familias; leedla y vividla. Instruid a vuestros hijos, porque si vosotros no sois ejemplo para ellos se encaminarán por el ateísmo.
Reflexionad y orad; entonces Dios nacerá en vuestros corazones y vuestros corazones estarán alegres. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 25-8-96.
PRECES
Dios ha querido que la Madre de su Hijo fuese Santísima, llena de gracia y de bendición. Oremos para que haga partícipe a la Iglesia y a la humanidad de esta misma riqueza.
. Por la Iglesia peregrina en el mundo: para que medite, como María, la Palabra de Dios y conforme su vida al mensaje que anuncia. Roguemos al Señor.
. Por los discípulos del Señor: para que aprendan a valorar la pobreza y la riqueza con la sabiduría del "Magníficat". Roguemos al Señor.
. Por los cristianos que viven en la incertidumbre para que, a ejemplo de la Virgen María, se fíen totalmente del Señor. Roguemos al Señor.
. Por los que de manera particular están viviendo el misterio del dolor: para que, en comunión con la Virgen María, saquen consuelo y esperanza de las fuentes del Salvador. Roguemos al Señor.
. Por nosotros: para que, como María, la mujer fuerte, seamos adultos en la fe y cooperemos al misterio de la redención. Roguemos al Señor.
Oración Dios de la salvación, que en María has escuchado las expectativas y súplicas de la humanidad; haz que esta generación nuestra, libre de toda forma de orgullo y violencia, construya con la fuerza de tu Espíritu la nueva civilización del amor. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
SÉPTIMO DÍA (22) LA CONFESIÓN
La Confesión es otro de los mensajes principales de La Virgen. Ella ha dicho que los fieles deben acudir a la Santa Confesión cada mes, y siempre que se tenga conciencia de haber pecado gravemente. También ha dicho: "No os confeséis por rutina para continuar siendo los mismos. No, así no está bien. La Confesión debe daos un nuevo impulso a vuestra vida de fe. Debe estimulaos y acercaos a Jesús. Si para vosotros la Confesión no significa nada, en verdad, difícilmente os convertiréis." 7-11-83 "La Confesión mensual será remedio eficaz para la Iglesia de Occidente. Porciones enteras de la Iglesia podrán sanarse si los fieles se confiesan una vez al mes" 12-83 "Cuando acudáis a confesaos, no os preparéis cinco minutos antes, sino durante toda la jornada; aprovechad el momento de la Confesión para pedir del sacerdote un consejo práctico para vuestra vida espiritual."
El 2 de agosto de 1981, los videntes narran la siguiente anécdota que nos hará reconocer cuán grave es el pecado ante Dios y la necesidad que todos tenemos de confesarnos frecuentemente:
La Virgen se le apareció a la vidente María Pavlovic en su habitación y le dijo: "Id todos juntos a la llanura de Gumno, pues, se está llevando a cabo una gran batalla, una batalla entre mi Hijo y Satanás; la puesta en juego son las almas." Ese día, siguieron a los videntes unas cuarenta personas a la llanura indicada, unos 200 metros de la casa de Vicka. Antes de que la Virgen apareciera, algunos fieles dijeron a los videntes: "ya que no podemos verla, preguntadle si la podemos tocar.” Cuando la Virgen apareció le remitieron la inquietud y contestó": "Siempre hay incrédulos. Decidles que me pueden tocar." Entonces, los muchachos alargaron la mano de cada uno de ellos, hacia el sitio donde veían suspendida la aparición. Cuando ésta terminó la mayoría afirmó: "haber sentido algo extraño al tocar los vestidos de la Virgen". Unos, una especie de corriente, otros, un calor o algo parecido a una tela de vestir.
Los videntes se retiraron mientras María Pavlovic permanecía llorando sentada en una piedra. Cuando le preguntaron: "¿por qué llora?" Respondió: “Porque vosotros habéis manchado el vestido de la Virgen. Mientras poníais las manos sobre sus vestidos, vimos aparecer unas manchas negras. Le preguntamos "¿por qué aparecen esas manchas?" y nos dijo: "Porque me habéis tocado en pecado. Decidles que se confiesen."
Entonces, todos se fueron a confesar. Algunos levaban muchos años sin hacerlo. Para la Virgen, era obvio, más importante que tocarla a Ella era la Confesión. La batalla en curso que se libraba era que el demonio hacía ver a muchos que no era necesario confesarse. Sin embargo, Cristo venció valiéndose de la curiosidad humana a través de María.
Recordemos que la Confesión es el sacramento más importante después del Bautismo, el único que anticipa, en cierta manera, el juicio a que será sometido el fiel al fin de su vida terrena. Menciona el Catecismo de la Iglesia Católica: "Porque es ahora, en esta vida, cuando nos es ofrecida la elección entre la vida y la muerte, y sólo por el camino de la conversión podemos entrar en el Reino del que el pecado grave nos aparta" CIC 1470.
La Virgen dice: "¡Queridos hijos!: Os invito a abrir la puerta de vuestro corazón a Jesús, como una flor se abre al sol. Jesús desea colmar vuestros corazones de paz y de alegría. No podréis, hijos míos, realizar la paz si no estáis en paz con Jesús. Por eso, os invito a la Confesión, para que Jesús sea vuestra verdad y vuestra paz. Por lo tanto, hijos míos, orad para tener la fuerza de realizar lo que os digo. Yo estoy con vosotros y os amo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 25-1-95
PRECES
Oremos, hermanos, al Señor, que ha querido ensalzar a la Virgen María por encima de los coros de los ángeles y de los santos, y pidámosle que escuche nuestra oración:
. Para que los hijos de la Iglesia, unidos a la gloriosa y santa María, Madre de Dios, proclamen la grandeza del Señor y se alegren en Dios, su salvador. Roguemos al Señor.
. Para que la misericordia del Señor llegue a sus fieles de generación en generación, y todos los pueblos feliciten a Aquella en la cual Dios ha hecho obras grandes. Roguemos al Señor.
. Para que el Señor, con las proezas de su brazo, enaltezca a los humildes, colme de bienes a los pobres y auxilie a Israel, como lo había prometido a los antiguos padres. Roguemos al Señor.
. Para que Cristo, el rey que ha coronado a María Reina de la Paz, cuando entregue la creación al Padre, nos conceda, como a María, la posesión del reino preparado desde la creación del mundo. Roguemos al Señor.
Oración
Dios nuestro, que constituiste a la Madre de tu Hijo Madre y Reina nuestra; escucha nuestra oración y haz que, ayudados por la intercesión de María, participemos un día de la felicidad eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
OCTAVO DÍA (23) LA EUCARISTÍA
La Eucaristía siempre ha sido el centro de la espiritualidad en Medjugorje. La Virgen desde el inicio introdujo a los videntes y a la parroquia en una profunda espiritualidad eucarística. Hasta el punto, que su aparición diaria ocurre, precisamente, veinte minutos antes de la gran concelebración eucarística; con todos los sacerdotes y peregrinos que llegan al Santuario. De esta manera, la aparición de la "Gospa" viene a ser una preparación para un encuentro más significativo de los fieles: el de la presencia de Jesús en el Altar. En Medjugorje todos entienden que la Eucaristía es lo primero.
La misma Virgen recomienda que "es mejor para los fieles permanecer en la iglesia preparándose para la Eucaristía, que estar con los videntes en el momento de la aparición". Y a ellos les ha enseñado que "comulgar vale más que ser vidente". También les ha dicho que: "Si tienen que escoger entre ir a Misa y encontrarse conmigo en la aparición prefieran la Eucaristía porque en ella está presente mi Hijo y en la aparición estoy yo".
La Madre de Dios también se lamenta porque muchos católicos no entienden lo que es la Eucaristía. Un día apareció llorando, y al preguntarle: "por qué lo hacía" respondió: "Porque muchos no saben el valor que tiene la Eucaristía". Fue entonces cuando pidió que antes de participar en Misa los fieles se prepararan, al menos, con 15 minutos de oración y al finalizar hicieran otro tanto "para agradecer a Dios por los múltiples beneficios recibidos".
Por tal razón en Medjugorje, antes de iniciar cada día la Misa vespertina, se rezan 10 misterios del Rosario y al concluir el Credo, siete Padrenuestros, siete Avemarías y siete Glorias; para dar paso después a la tercera parte del Rosario. La Virgen ha mencionado, además, que "el momento más solemne de la Eucaristía y donde más gracias se pueden recibir, es durante la Consagración".
Y en relación al culto de la Eucaristía fuera de Misa la "Gospa" recomienda: "Que se Adore sin interrupción el Santísimo Sacramento del Altar. Yo estoy siempre presente cuando los fieles están en Adoración. En ese momento se obtienen gracias particulares". Es incomprensible, pues, el mensaje de Medjugorje sin la referencia explícita a la Eucaristía. La Virgen pide a los fieles "de ser posible asistir a Misa todos los días". Y ha dicho "que la Eucaristía es la mejor y más completa de todas las oraciones".
El 25 de abril de 1988 dio el siguiente mensaje que nos enseñará a valorar el gran tesoro que tenemos los católicos en nuestras iglesias:
"¡Queridos hijos!: Dios desea haceros santos y por eso a través de mí os invita al abandono total. ¡Que la Santa Misa sea para vosotros la vida! Trabajad para comprender que la iglesia es la casa de Dios; el lugar donde yo os reúno y deseo mostraos el camino que os conduce a Dios. ¡Venid y orad! No estéis fijándoos en los demás y no los critiquéis. Que vuestra vida sea, por el contrario, un testimonio en el camino de la santidad. Las iglesias son dignas de respeto y consagradas, porque Dios que se hizo hombre permanece en ellas día y noche. Por lo tanto, hijos míos, creed y orad, para que el Padre os acreciente la fe, y luego, pedid lo más conveniente. Yo estoy con vosotros y me alegro por vuestra conversión. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 25-4-88.
PRECES
Celebrando la memoria de la que es bienaventurada por todas las generaciones, presentemos nuestras voces suplicantes al Padre, que la llenó de gracia.
. Por la Iglesia: para que, a ejemplo de María, acoja con fe la Palabra de Dios, la proclame con fuerza y la distribuya a todos los fieles como pan de vida. Roguemos al Señor.
. Por todas las almas consagradas: para que, a ejemplo de María, presenten cada día a Dios Padre las necesidades de todos los hombres e intercedan por la salvación del mundo. Roguemos al Señor.
. Por los hombres de buena voluntad: para que la honestidad y la bondad de sus vidas sean semilla de esperanza en Cristo salvador. Roguemos al Señor.
. Por los enfermos y por todos los que sufren: para que, unidos a Cristo y a María, ofrezcan sus dolores por la reconciliación de todos los hombres. Roguemos al Señor.
. Por nuestra comunidad, reunida para celebrar el culto divino: para que aprenda de María a amar la Eucaristía y hacer de la propia vida una ofrenda agradable a Dios y del culto un compromiso de vida. Roguemos al Señor.
Oración
Dios todopoderoso y eterno, que acogiste complacido la disponibilidad de la Virgen María para ser Madre de tu Hijo, ayúdanos a ser como Ella, creyente y modelo del culto divino, en todos los momentos de nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
NOVENO DÍA (24) MARÍA REINA DE LOS PROFETAS
El día que la Virgen escogió para aparecer en Medjugorje por primera vez, fue el día de la Solemnidad del Nacimiento de San Juan Bautista, el más grande de los profetas. Tal día conmemoramos el alumbramiento de santa Isabel, pariente cercana de la Madre de Dios. Y María, como la tradición indica, asistió a la venida al mundo del Precursor (Cf. Lc 1,56). Entonces, la Solemnidad del nacimiento de Juan el Bautista tiene, además, una clara dimensión mariana. María es la Reina de los Profetas y Ella nos invita ahora a construir la paz en el día del nacimiento del más grande de los profetas; a quien Ella asistió en su nacimiento.
La paz que la Virgen espera que construyamos, no tiene nada que ver con negociaciones políticas sino con la conversión, la oración y el ayuno. La Reina de los Profetas, como Precursora, hoy nos muestra el camino seguro para la reconciliación, la armonía y la paz entre los hombres.
La Virgen recuerda, que ha venido, "a invitarnos a alguna renuncia para que, con nuestra ayuda se cumpla todo lo que quiere realizar según los secretos que comenzó en Fátima." (Cf. 25-8-9 1). Por tanto, las apariciones actuales de Medjugorje: son la continuidad y la conclusión de las de Fátima. Afirma, además, que "son las últimas apariciones suyas para la humanidad". Quizá por ello, son tan largas y continuas.
Como en Fátima, el mensaje de María en Medjugorje, construye la paz del mundo. La Virgen ha prometido: "que cuando se realicen los 10 secretos que les ha confiado a los videntes, la vida del mundo cambiará y la humanidad volverá a Dios". "Muchos - sostiene- se tirarán hasta de los cabellos y maldecirán los días que vivieron sin Dios". Sin embargo, cabe destacar, que, su presencia prolongada intenta anticipar en cierta manera, el Triunfo final de su Corazón Inmaculado. Por tal razón, continúa invitándonos a la conversión, a fin de conquistar para Dios cuántos más corazones sea posible.
El mensaje, más relevante, por tanto, no es otro que: la presencia prolongada de Nuestra Señora. Si acogemos de corazón su invitación, podremos esperar para el futuro "un jardín". De lo contrario, como advertiría Juan Pablo II, en el acto de Consagración a María del Nuevo Milenio, en el año del Gran Jubileo: "la humanidad podrá perecer en un cúmulo de escombros." Por eso, a María, aurora de la Salvación, confiemos nuestro camino en el nuevo milenio, para que bajo su guía todos los hombres descubran a Cristo, Luz del mundo y único Salvador, que reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos".
Ella nos dice: "¡Queridos hijos!: Hoy os invito a que os hagáis misioneros de los mensajes que os doy aquí, a través de este lugar tan querido por mí. Dios me ha permitido permanecer de esta manera durante tanto tiempo con vosotros. Y por eso hijos míos, os invito a vivir con amor los mensajes que os doy y a transmitirlos en todo el mundo; para que así un río de amor fluya entre la gente llena de odio y sin paz. Os invito, hijos míos, a que sean paz donde no hay paz, y luz donde hay tinieblas; de manera que cada corazón acepte la luz y el camino de la salvación. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 25-2-95.
PRECES
Oremos, hermanos, al que hizo obras grandes en María, y pidámosle que haga también proezas con su brazo realizando nuestras peticiones:
. Para que el Señor que quiso que la perfección de la Iglesia se prefigurara y culminara en la Madre de su Hijo, conceda a todos los fieles ser reflejo de la santidad que brilla en María. Roguemos al Señor.
. Para que el Todopoderoso, que en su reino ha colmado a María de felicidad, ponga sus ojos en la familia humana y le conceda la esperanza de aquella vida eternamente feliz por la que, aun sin saberlo, suspiran todos los hombres. Roguemos al Señor.
. Para que el Padre del cielo, que dispuso que en la realeza de María se anunciara en la Iglesia un signo seguro de la felicidad de los bienaventurados, se compadezca de quienes lloran y miran este mundo únicamente como un valle de lágrimas. Roguemos al Señor.
. Para que el Rey de la gloria, que hizo de María la Virgen fidelísima, otorgue a los que hoy recordamos a la Madre de su Hijo ser plenamente fieles a la vocación a la que hemos sido llamados. Roguemos al Señor.
Oración
Por la gloria de tu nombre y por la intercesión de Santa María Reina de todos los Santos, compadécete, Señor, de nosotros y concédenos lo que te hemos pedido. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
ORACIONES PARA TODOS LOS DIAS (Al inicio)
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo,
y envía desde el cielo un
rayo de tu luz.
Ven, Padre de los pobres,
ven, dador de los dones,
ven, luz de los corazones.
Consolador magnífico,
dulce huésped del alma,
suave alivio.
Descanso en la fatiga,
brisa en el ardiente estío,
consuelo en el llanto.
¡Oh, luz santísima,
llena lo más íntimo
de los corazones de tus fieles!
Sin tu ayuda
nada hay en el hombre,
nada que sea bueno.
Lava lo que está sucio,
riega lo que está seco,
sana lo que está enfermo.
Doblega lo que está rígido,
calienta lo que está frío,
endereza lo que está desviado.
Concede a tus fieles
que en Ti confían,
Tus sagrados dones.
Dales el premio de la virtud,
dales el puerto de la salvación,
dales la felicidad eterna.
Amén. Aleluya, Aleluya.
V. Envía Tu Espíritu Señor
y será una nueva creación.
R. Y renovarás la faz de la tierra.
Oremos
Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, gozar siempre de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén
(Al final)
El Magníficat
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí, su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre. Lc 1:46-55.
(Gloria al Padre)
Consagración al Corazón Inmaculado de María
Oh, Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor. Que la llama de tu Corazón, María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime en nuestro corazón el verdadero amor, así tendremos un deseo continuo por Ti. Oh María, dulce y humilde de Corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en pecado, Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos por medio de tu Corazón Inmaculado, ser curados de toda enfermedad espiritual. Haz que siempre podamos contemplar la bondad de tu Corazón maternal y por medio de la llama de tu Corazón haz que nos convirtamos. Amén.
Instrumento de Paz
Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: Donde haya odio, lleve yo tu amor, donde haya ofensa, lleve yo el perdón; donde haya discordia, lleve yo la unión; donde haya error, lleve yo la verdad; donde haya duda, lleve yo la fe; donde haya desesperación, lleve yo la esperanza; donde haya tinieblas, lleve yo la luz; donde haya tristeza, lleve yo la alegría. Oh Maestro, haz que yo no busque: Ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Porque, dando, se recibe, perdonando, se es perdonado; muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén.
Oración por un enfermo
Oh Dios mío, este enfermo que está aquí delante de Ti, ha venido a pedirte lo que él desea y piensa que es lo más importante para él. Tu, oh Dios, haz que entren en su corazón estas palabras: "¡Es más importante ser sanados del alma!". Señor, hágase sobre él tu santa voluntad en todo! Si Tú quieres que se sane, dale la salud. Pero si tu voluntad es diversa, que continúe llevando su cruz. Te rogamos también por nosotros que oramos por él; purifica nuestros corazones para que seamos dignos de donar, a través de nosotros mismos, tu santa misericordia. Protégelo y alivia sus penas, hágase en él tu santa voluntad. Que tu santo nombre sea revelado a través de él; ayúdalo a llevar con amor su cruz. Amén.
(Gloria al Padre, 3 veces)
Invocaciones a María Reina de la Paz
(Para todos los días)
María Santísima, que al recibir el anuncio del Ángel Gabriel concebiste en tu seno virginal a Jesucristo "Rey de la Paz", concédenos bajo tu protección y auxilio, ser en el mundo auténticos instrumentos de paz:
. Para que la paz reine en el corazón de todos los hombres, especialmente, en quienes procuran la violencia, R/. María Reina de la Paz, Ruega por nosotros.
. Para que la paz reine en todos aquellos que no han experimentado en sus vidas el amor de Dios,
. Para que la paz reine en todas las familias,
. Para que la paz reine siempre en la Iglesia de Cristo y se empeñe en difundirla,
. Para que la paz reine en las parroquias y comunidades cristianas,
. Para que la paz reine en nuestros centros educativos y lugares de trabajo,
. Para que la paz reine siempre en nuestro país,
. Para que la paz reine en todo el universo.
Oración
Concédenos, Señor, a tu hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la poderosa intercesión de la Virgen María, consigamos aumentar tu paz en nuestros corazones, nuestras familias y en el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
CANCIONERO
ADORACIÓN
1- SEÑOR JESÚS,
AYÚDAME A AMARTE SIEMPRE MÁS. (bis)
Tú eres mi Pastor y nada me faltará.
En verdes prados me recuestas
y mis fuerzas Tú reparas.
2- DONA LA PAZ (2)
a nuestras almas, oh Señor (bis)
Quédate con nosotros, Señor (2)
y la paz reinará.
El amor, el perdón.
3-GLORIA
Gloria, Gloria, in excelsis Deo,
Gloria, Gloria, in excelsis Deo, in excelsis Deo!
4- SANTO ES EL SEÑOR (2)
Santo es el Señor!, mi Dios,
Santo es el Señor.
5- CRISTO, MURIÓ POR MÍ
Cristo (5)
Murió por mí (2) Cristo, Cristo, murió por mí.
6- KUMBAYA
Kumbaya, my Lord, Kumbayá (3) O Lord, Kumbaya.
Ver, a mí Señor, (3) Señor, ven a mí.
7- LAUDATE DOMINUM
Laudate omnes gentes, laudate Dominum
Alleluia, alleluia, cantate Domino.
Te alabe todo el mundo,
te alabe, oh, Señor,
Aleluya, aleluya, te cante, oh, Señor.
8- LAUDATE OMNES GENTES
Laudate omnes gentes, laudate Dominum ! (2)
Alabe todo el mundo, alabe al Señor (2).
9- UBI CARITAS
Ubi caritas, et amor
Ubi caritas, Deus ibi est.
Donde hay carídad, y amor
Donde hay caridad, allí está Dios.
I0-VENITE, ADOREMUS
Veníte adoremus, venite adoremus,
venite adoremus, Dominum!
Venid y adoremos, venid y adoremos,
Venid y adoremos, al Hijo de Dios.
MARIANOS
II- CANTAD Y ORAD CON NOSOTROS,
pequeñas aves del cielo
y bailad y cantad con nosotros
un cántico nuevo, un canto sincero.
Una luz resplandece en el mundo
una Dama vestida de sol
en la frente, un manto de rosas,
sobre nube dorada aparece
y con voz melodiosa,
nos invita a la paz.
Cantad y orad con nosotros,
ríos, mares y montes
y bailad y cantad con nosotros,
fuentes y ríos, lirios del campo.
Una estrella ilumina el mundo,
una Dama vestida de cielo,
es la Perla del paraíso,
te enamoras si miras su rostro,
y con voz armoniosa
nos invita al amor.
Cantad y orad con nosotros,
jóvenes de toda la Tierra
y cantad y anunciad con nosotros
por las sendas del mundo
la Buena Noticia.
Una luz irradia en el mundo
es la Madre de Nuestro Señor,
es la Reina de Paz y de Amor,
nos invita a orar con fervor,
y con voz armoniosa
nos dona la paz.
12- ANTE TI ME POSTRO
oh,Virgen Madre de Dios,
toma mi vida, yo te la doy,
y llénala de Dios.
AVE MARIA,"GRATIA PLENA
DOMINUS TECUM,
BENEDICTA TU."
Todo lo que tengo,
mis deseos e ilusiones,
yo te los doy, Madre de amor
y llénalos de Dios.
Todos mis dolores y mis alegrías,
yo te los doy, Madre de amor y
llénalos de Dios.
13- ERES MADRE MUY SENCILLA,
Criatura del Señor,
Virgen pobre, Madre mía,
llena de gracia y de amor.
Fuiste arcilla entre sus manos
y el Señor te modeló,
aceptaste ser su esclava,
siempre dócil a su voz.
YO QUIERO SER
ARCILLA ENTRE SUS MANOS,
YO QUIERO SER
VASIJA DE SU AMOR.,
QUIERO DEJAR LO MIO
PARA EL, PARA EL.
No entendías sus palabras
pero respondes con fe.
Dejas que su amor te guíe,
confiando siempre en El.
Por su Espíritu de vida
te dejaste transformar.
Te abandonas en sus manos
para hacer su voluntad.
14- HOY VENIMOS, BUENA MADRE
de lugares diferentes,
a traerte nuestras penas
y plegarias muy fervientes.
DULCE REINA DE LA PAZ,
TU SONRISA NOS CONSUELA,
TUS MENSAJES, OH MARIA,
EL AMOR DE DIOS REVELAN. (bis)
Sepan todos, hijos míos,
que los amo inmensamente
y por eso con vosotros
tanto quiero estar presente.
Gracias, Madre y Reina Nuestra,
escogida creatura. Oh María,
de Dios eres, sacramento de ternura.
Lo importante es convertirse y
creer la Buena Nueva. De este
modo todo el mundo vuelve,
sana y se renueva.
Orad, orad, hijos míos, nunca
dejen de orar, orad siempre sin
cansarse, nunca dejen de orar.
Tu insistencia con nosotros de
que hagamos oración,
razón tiene que alcancemos
la gran paz del corazón.
15- MARÍA, CREATURA BELLA
como una flor calla en su nada,
cubre todo, como un manto de nieve, bella como la luna.
María, eres la Madre, Madre del Creador y por Él de la humanidad,
creación fruto del amor.
ESTAS AQUI, CANTAMOS A TI EN LA ARMONÍA Y TU CAMINO NOS LLEVA AL PARAISO. ESTAMOS AQUÍ Y NOS DEJAMOS LLEVAR POR TI, MARÍA, NUESTRA MADRE LLENA DE AMOR.
María, eres la Virgen, la Mujer del hermoso amor, amor fuente del amor, agua viva de la eternidad.
16- MARÍA (4).
SOMOS TODOS TUYOS Y QUEREMOS AMARTE COMO NINGUNO TE AMO JAMÁS (bis).
Contigo en esta vida, nuestro camino es seguro, contigo todo conduce a la meta. Y también en la noche, Tú eres quien nos guía, transformas cada temor en fortaleza. Ave María.
MARÍA...
Tu bella corona de rosas, nosotros queremos ser, tu bella corona de hijos todos tuyos. Y tu presencia en el mundo, la historia a través de nosotros,
resuena un canto de gloria infinita. Ave María.
17-AVE MARÍA, AVE
AVE MARÍA, AVE.
Ave llena de gracia: AVE
Ave Reina de paz: AVE.
Zdravo Kraljice mira:AVE
Zdravo Majko nasa:AVE.
Ave piena di grazia: AVE
Ave Regina di pace:AVE.
18- MADRE MÍA ERES
Reina de la Paz (bis)
Madre mía eres, Madre mía eres Tú. (bis)
Gospa, Majka moja, Kraljica Mira (bis)
Gospa Majka moja, Gospa Majka
mojaTi. (bis)
19-AVE REINA DE LA PAZ
Ave, Madre del amor (bis)
Ave (3) María. (bis)




MISA A LA VIRGEN MARÍA,
REINA DE LA PAZ
Antífona de entrada
Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado, y es su nombre "Príncipe de la paz".
Oración colecta
Oh Dios, que por medio de tu Hijo Unigénito otorgas paz a los hombres, por intercesión de la siempre Virgen María, concede a nuestro tiempo la
tranquilidad deseada, para que formemos una sola familia en la paz y permanezcamos unidos en el amor fraterno. Por Nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
Su principado será dilatado, con una paz sin límites.
Lectura del libro de Isaías 9,1-3. 5-6
El pueblo que caminaba en tinieblas
vio una luz grande;
habitaban tierra de sombras,
y una luz les brilló.
Acreciste la alegría,
aumentaste el gozo;
se gozan en tu presencia.
como gozan al segar,
como se alegran
al repartirse el botín.
Porque la vara del opresor,
y el yugo de su carga,
el bastón de su hombro.
los quebrantaste como el día de Madián.
Porque un niño nos ha nacido
un hijo se nos ha dado:
lleva a hombros el principado,
y es su nombre:
"Maravilla de Consejero,
Dios guerrero,
Padre perpetuo.
Príncipe de la paz".
Para dilatar el principado
con una paz sin límites,
sobre el trono de David y
sobre su reino.
Para sostenerlo y consolidarlo
con la justicia y el derecho,
desde ahora y por siempre.
El celo del Señor de los ejércitos lo realizará.
Palabra de Dios.
Salmo responsorial. Sal. 84
R. El Señor anuncia la paz al pueblo.
Voy a escuchar lo que dice el Señor:
"Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos."
La salvación está ya cerca de sus fieles y la gloria habitará en nuestra tierra; R.
la misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo; R.
el Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos. R.
Aleluya Cf. Lc 1,28
Alégrate María llena de gracia,
el Señor está contigo
bendita tú eres entre las mujeres.
EVANGELIO
Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 1,26-38
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando es su presencia dijo:
"Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo"
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El Ángel le dijo:
-No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se
llamará Hijo del Altísimo, el señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin.”
Y María dijo al ángel:
"¡Cómo será eso pues no conozco a varón?"
El ángel le contestó:
-El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes
a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo; y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay
imposible.
María contestó:
"Aquí está la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra." Y la dejó el ángel.
Palabra del Señor.
Oración sobre las ofrendas
Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de expiación, al celebrar la memoria de la santísima Virgen María, Reina de la paz, pedimos para tu familia los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
LA MADRE DE CRISTO, DISCÍPULA Y REINA DE LA PAZ.
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Padre santo, siempre y en todo lugar, y proclamar tu grandeza en esta memoria de la bienaventurada Virgen María.
Ella es tu humilde esclava que, al recibir el anuncio del ángel Gabriel, concibió en su seno virginal al Príncipe de la paz, Jesucristo. Hijo tuyo y Señor nuestro.
Ella es la madre fiel que se mantuvo intrépida en pie, junto a la cruz donde el Hijo, para salvarnos, pacificó con su sangre el universo.
Ella es la discípula de Cristo, alumna de la paz, que, orando con los apóstoles, esperó la Promesa del Padre, el Espíritu de la paz, de la unidad, de la caridad y del gozo.
Por eso, con todos los ángeles y santos te alabamos proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
Antífona de comunión
La Virgen engendró al Dios y hombre, Dios nos devolvió la paz, reconciliando consigo el cielo y la tierra.
Oración después de la comunión
Concédenos, Señor, tu Espíritu de caridad, para que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, en esta conmemoración de la Virgen María, Reina de la Paz, cultivemos eficazmente entre nosotros la paz que él nos dio.
Por Jesucristo, Nuestro Señor.

Fuente: www.centromedjugorje.org/santuario/grupos-de-oracion-novena-reina/